Soñaba yo que miré hacia el cielo y logré ver una ciudad. Pensé inmediatamente, ¡es el levantamiento de la iglesia! De pronto, siento que me voy levantando hacia el cielo. Cuando me fui elevando dije: "¡En la nube está Jesús esperándome!" Yo miraba hacia la nube espesa. Seguí viendo la cuidad, pero no vi a Jesús. Y se terminó el sueño. Logré entender que Dios quiere hacerme saber que Él me quiere venir a buscar. ¡Que viene por segunda vez! Que no me olvide de su gran amor y de los cuidados que tiene de mí. Cristo vendrá otra vez y la Biblia nos habla de su segunda venida en muchos versículos.
Mateo 26:63, 64 "…el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo." El Señor le habló claro al sumo sacerdote. Le afirmó que es el Cristo, el Hijo de Dios. Afirmó su deidad. Y que volvería a la tierra por segunda vez, que vendría en las nubes del cielo. Hay que saber que Jesús vino a la tierra para dar su vida en remisión (pago) por los pecados de los hombres. En la misericordia de Dios está manifiesto su amor sobre la tierra. Había una gran lucha por parte de las tinieblas, por parte del diablo contra el Señor para que no venciera el Hades ni la muerte. Pero, para que se cumpliera la justicia de Dios Él tendría que condenar a todo hombre pecador. Así que para que ese hombre fuera librado de condenación se necesitó a alguien que pagara el precio de morir y el que estuvo dispuesto fue Jesús. La misericordia de Dios ha intervenido por las vidas de los pecadores y presentó un rescate. Esa misericordia hizo que Dios mismo diera la ayuda al hombre pecador. Así que para darte vida, Jesús con una vida sin pecado, muriendo y resucitando, derrotó a la muerte, derrotó al infierno y la tumba. Para que podamos vivir una vida de perdón divino, una nueva vida la justicia de Dios debía ser satisfecha de alguna manera. Jesús lo logró dando su vida por amor, pagando el cruel precio de derramar su sangre al morir en la cruz (Hebreos 9:22). Porque éramos condenados debido al pecado en nuestras vidas. Nosotros pereceríamos a menos que hubiese ese mediador entre nosotros (Hebreos 9:15). Esa es la razón por la que un rescate tiene que ser ofrecido, para satisfacer la justicia divina.
Es que se piensa que se puede pecar sin pagar ningún precio. Pero, la paga del pecado es la muerte. A todo esto, Jesús viene a buscarnos y en ese momento específico estaremos muertos o estaremos vivos. Aquellos hombres del principio de la iglesia vieron a Jesús en los días de su humillación. Y ¡cuánto dolor se puede sentir cuando vemos todo lo que le hicieron a nuestro Maestro! Jesús, le dejó saber al sumo sacerdote de los judíos algo así como: "Sí, soy el Cristo, el Hijo de Dios en un cuerpo humano. Parezco ser solo un hombre más, pero viene el día en que me verán como el Cristo glorificado igual a Dios en todo su aspecto, sentado a su diestra y viniendo sobre las nubes del cielo."
Lucas 21:27 "Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria." El sol temblará, la luna y las estrellas. Para muchos vendrá la angustia por la confusión a causa del bramido del mar y de la olas (Lucas 21: 25,26). Se describen aquí en estos versículos las convulsiones de la naturaleza y los cataclismos en la tierra que precederán a la segunda venida de Cristo. Habrá perturbaciones implicando al sol, la luna y las estrellas; perturbaciones que serán claramente visibles desde la tierra. Los cuerpos celestes se moverán de sus órbitas. Esto podrá hacer que el eje de la tierra se incline y entonces, habrá grandes olas del mar que barrerán grandes regiones de los continentes. El pánico se apoderará de la humanidad a causa de los cuerpos celestes que se moverán en un curso de casi colisión con la tierra. Pero, ¡hay esperanza para los piadosos! ¡Veremos venir al Hijo del hombre en una nube con poder y gran Gloria a buscar su iglesia! Levantemos nuestras cabezas, pues ¡nuestra redención está cerca!
Hechos 1:11 "…(los ángeles) también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo." Los ángeles le hacen entender a los discípulos que El vendrá otra vez, regresará. Los discípulos estaban llenos de dolor porque se habían despedido de Jesús, en ellos había adoración y estaban maravillados. Aunque en ellos el dolor fuera el mayor sentimiento ahora había una esperanza por lo dicho por los ángeles. Él vendría a buscarlos muertos o vivos. Hebreos 9:28 "Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan." Salvar a los que le esperen. Para llevar a su pueblo al cielo. Nos dará un cuerpo glorificado (1 Corintios 15: 52, 53) y quedaremos para siempre fuera del alcance del pecado (1 Tesalonicenses 4:16, 17). ¡Muertos o vivos! El aparecerá en su inminente venida cuando nos salvará de la presencia del pecado. En ese tiempo futuro veremos de cerca esta salvación tan grande y luchada. La veremos y experimentaremos los que esperamos ansiosamente su venida. Los verdaderos creyentes esperamos ansiosamente su regreso; queremos estar toda la eternidad junto a Él. ¡Cuánto amor del Padre! Enviará a Jesús para que nos busque, ¡para estar con Él para siempre y nada nos separará! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
