Mega Zoé
Estudio #0562Iglesia en las casas

Seré Diligente y Prudente, No Perezoso Ni Insensato

Seré Diligente y Prudente, No Perezoso Ni Insensato enseña a perseverar en la oración y permanecer como discípulos de Jesús.

Nuevo TestamentoMateoSEMANA DEL 14 @ 20 DE OCTUBRE DE 20086 min lectura

Tengo una gran responsabilidad pastoral. Si yo como pastora, no insistiera exhortándolos en el temor a Dios, ustedes dejarían de caminar en este camino. En tu vida nunca debe faltar el temor a Jehová. Nuestro cuerpo es egoísta, buscador de sus propios éxitos, vanidad de lo que algún día dejará de ser. Lo que de nombre llena o satisface, nos agrada, pero un día dejará de ser. Está en el hombre y en la mujer, desarrollar el espíritu, porque un día todo va a pasar. Es poner diligencia y esfuerzo en esto. Fíjate en la hormiga que no tiene quien la dirija y camina por el sendero correcto. Nosotros para evitar los problemas estamos en una constante batalla todos los días. ¡Qué bueno que tenemos un refugio, y es Dios! Si nosotros no luchamos, ¿Quién vencerá? El que verdaderamente lucha, es aquel que reconoce que es uno de los que Dios ha escogido para hacer Su voluntad.

Como cristianos de este tiempo tenemos que abrir nuestro entendimiento. Porque, hoy día la ministración desde el pulpito se convierte en una de cómo satisfacer a las personas para que todo el mundo esté contento. Por eso, la tibieza y la fatiga se manifiestan en los creyentes de manera natural, como si no tuviera importancia. Por eso es que las Escrituras nos relatan de cinco vírgenes prudentes y cinco insensatas, y la Iglesia es comparada con estos dos grupos. A medida que vayamos entrando en este estudio, te darás cuenta a cuál de estos grupos perteneces. Es importante que seas parte de la Iglesia. Somos un Cuerpo que tiene una esperanza: la venida de Jesucristo. Por eso, nuestra asistencia a la iglesia no debe basarse en que estés contento y mañana no, sino en que seas parte de un pueblo que espera que el Maestro haya de venir. Aquellas vírgenes eran personas prudentes e inteligentes, con buen juicio, sagaces, con los ojos bien abiertos para identificar lo que no es de Dios. Las insensatas tienen carencia de conocimiento. Satanás planifica trampa para ellas con astucia.

El pueblo no debe estar en término medio, o se es prudente o se es insensato. La Palabra te señala y te muestra cuáles son tus frutos mientras te estudias a ti mismo. De esto depende que un día tengamos que escuchar departe del Señor, "De cierto, no te conozco." Nosotros nos quejamos contra Dios, pero Él nos trata como un padre que nos tiene por hijos. Es mejor que a tiempo Jesús nos toque la llaga y sanemos, a que el lamento sea luego. Nos molesta que se nos haga frente diciéndonos o mostrándonos nuestras fallas. Ni aún nosotros mismos nos gusta confrontarnos. Es muy difícil tomar la decisión de analizarse uno mismo y aceptar el quebranto. ¿Será que vamos a vivir toda una vida en tibieza? ¡A los tibios los vomita Dios de su boca! Es fácil excusarse, tener una razón para no estar donde debemos. Son pocos los valientes que se enfrentan a sí mismos. Por eso, el gran porciento de la iglesia es tibio. Efesios 5: 14,15 Enseñamos, pero ¿quién obedece? Pareciera que a algunos les gusta ser tibios. Porque de esta manera no tienen compromiso para llegar temprano a la iglesia. ¡Qué les importa a algunos dormirse en los cultos! Cuando estamos en tibieza, el corazón no anhela ver la gloria de Dios.

Entonces, imagínate llegar ante Dios y que Él te diga: "No te conozco." Las diez vírgenes fueron llamadas (estamos hablando de la Iglesia) y se les dijo que el novio venía. Ellas tomaron actitudes diferentes; ambos grupos se dieron prisa para salir a comprar lo que necesitaban. Las insensatas solo llevaron el dinero para comprar la lámpara, pero las prudentes no tan solo llevaron el dinero para comprar la lámpara, sino además llevaron dinero para el aceite. Las insensatas pensaron en comprar lo barato, así es nuestra vida cuando somos tibios. Si piensas que no es necesario el ayuno y la oración, entonces tu lámpara es pequeña. Así cae el insensato. Si crees que Dios está en la obligación de llevarte al Cielo, estás equivocado. Cuando no se toma ninguna medida de precaución y vivimos una vida desordenada (en la fornicación, el homosexualismo, el adulterio, la maldad, el odio, etc.) y piensas que cuando se te acabe el aceite podrás salir sin apuro a adquirirlo, estás en gran error, allí estará ese pecado esperándote para que la lámpara se te apague. No te confíes de la lámpara del hermano, porque cada cual tiene que tener la suya propia con la vasija extra de aceite. Si es así, esta actitud deja ver la falta de prudencia, la falta de inteligencia. Se ha embrutecido el que piensa de esa manera.

Salen algunos corriendo donde la pastora, ¡Pastora tengo problemas! Pero sus problemas son que la lámpara no esta lista y que no tiene aceite, muestra de su falta de interés. Espero que si estás en ese grupo salgas de él inmediatamente. Yo (la pastora) quiero cumplir con lo que las Escrituras dicen, morir día tras día. Juan 12: 24 Las prudentes vendieron todo lo que tenían para comprar la mejor lámpara. Aparentar que estamos esperando al novio y no estar preparado es muy triste. Él dijo que venía, si se adelanta o se atrasa, es cuestión del Padre. Creíamos que no íbamos a tener problemas en este Camino, pero con poca luz no se puede trabajar. Los insensatos creen que engañan, pero no es así, siempre se ve lo que hay detrás de sus actitudes.

Si fuéramos insensatos y nos quedamos sin aceite, ponemos en peligro a los nuestros. Por eso, la iglesia tiene que orar por sus ministros, por sus músicos, por sus líderes y por todos los hermanos. En Gálatas 6:7 dice: "Dios no puede ser burlado, todo lo que el hombre sembrare, eso también segará." Nuestra espera debe ser, con un buen aceite, unas buenas vasijas y la mejor lámpara, la más cara. Y morir cada día a lo que tenemos que morir. Piensa que el Maestro llegue de momento, y que tú estés en un mal lugar, haciendo una mala acción. A esos el Maestro no los conocerá. Porque, los hipócritas no tienen raíces, bailan, beben, fuman, hacen de todo.

Las vírgenes prudentes llenaron sus vasijas y estaban preparadas, anteponiéndose a todos los inconvenientes que se le presentaron en el camino. Debemos prepararnos para nuestro futuro. Dejemos el exceso de televisor y las tantas, catorce y hasta dieciséis horas de trabajo. La vasija se llena para el futuro, para lo que viene. El prudente se prepara para el asedio de Satanás, la Palabra dice, "resistid al diablo y él huirá de vosotros." Las insensatas le decían a las prudentes, "¡Dame de tu aceite!" Es parecido a esos hermanos que dicen, "Hablen con mi esposo, con mis hijos, con mi familia a ver si se convierten." Pero nuestro aceite, el que nos ha tomado trabajo y esfuerzo conseguirlo, no se lo podemos dar. Cada cual debe buscar el suyo propio. La Palabra nos relata la historia de Simón el mago, que al ver que los discípulos oraban por los enfermos y se sanaban, les dijo que le dieran de "eso" que ellos tenían. Pero Pedro lleno del Espíritu Santo le dijo: "que perezcas tú y tu dinero." La unción no es una herencia, hay que ganarla.

El Buen Pastor conoce la voz de la oración y de la alabanza del que le busca. Debemos procurar que el Señor nos conozca por nuestro nombre porque le hemos buscado con diligencia y no con insensatez. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz