Aquí se sentó el tierno Jesús, a enseñar, para todo aquel que quisiera tomarlo y amar los dichos de Su boca. Todo está del oyente. Como se recibe la Palabra, es la forma que hace efecto en nuestras vidas. Puedo ver que algunos miran con curiosidad, con reclamos, con aceptación, otros para contender, otros buscan entre línea lo que le gustaría atrapar para contender, otros con asombro (sorpresa, susto), la razón no quiere nada, que los puede llevar a descubrir en sí mismo tal cual somos.
La Parábola primera.
El sembrador salió a sembrar (es sencillo, "sembrar").
(4) Y vinieron las aves y la comieron, parte de la semilla "cayó junto al camino."
No cayó en tierra pues quedan a la intemperie (cielo descubierto, está sometido a las variaciones del tiempo).
Muchas aves hambrientas y cuidado que hay muchas aves hambrientas a tu alrededor.
Cae en pedregales, no hay mucha tierra; pareciera que quedó, pero brotó pronto, escasez de tierra, nada, como puede ser la raíz, no lo pudo amarrar; no raíz, el sol la quema (pruebas, dudas no tenía raíz) se secó.
Cae en espinos (planta espinas); sobre los espinos crecieron y saben lo que hacen los espinos, ahogan, impiden que se respire.
"Parte cayó en buena tierra." a.) Dio fruto, cual, a ciento, cual a sesenta y cual a treinta por uno.
Tenga oído, pues fácil que lo entienda, si es que lo quieren entender.
El que no quiere, pues que no tienen si no quieren.
Los discípulos se cuestionan.
Pues a ellos "no" les es dado; Ya Jesús sabía en el cielo, cuando estaba el Padre y el Espíritu Santo, que ellos lo crucificarían, así que no era para el que no quiere.
(12) Al que tiene, tendrá más; y el que no quiere no tiene, aun lo que tienen le será quitado.
Sabe hermano: "porque viendo no ven y oyendo no oyen, peor el que no lo han amado, ni entienden nada, nada, del Señor, destinados, por causa se ha engrosado (engordar, aumentar la cantidad dureza, más rebelde cada vez).
Los oídos pesados, tapados, pegados: no quieren oír, se hacen tontos, pero no lo son, lo que se han empeñado, porque no quieren oír, porque quieren seguir haciendo lo que les place, no a Jesús, grita la supuesta sordera es: No quieren oír.
Sus ojos cerrados: taparon, sellaron.
Ni oigan: Sus oídos en desuso (no usar, o de haber dejado de usar); Entre la sordera, deja de ver, nunca, nunca, nunca la Palabra va para decir; Romanos 10:17 Así que la fe es por el oír y el oír, por la Palabra de Dios; pues no tiene fe, ni milagros, ni salvación; la fe es por el oír y el oír por la Palabra y por tal razón, no se puede oír.
Y con el corazón entiendan (tener idea clara de las cosas, saber con perfección, comprender, conocer) y ahí el ser humano "no quieren entender."
Y se conviertan (transformar, cambiar).
Y Yo los sane; Lo que Dios hizo; llega a la tierra en el Mesías: murió en una muerte vil, vergonzosa, al día de hoy se conoce la verdad de Jesús, pero igual; oyen pesadamente cerraron los ojos ni oír, no habrá vida con Jesús, Espíritu Santo, con el mismo Dios, lo desprecian.
Bienaventurados (felicidad) los ojos del justo del que viene a la Iglesia a buscarlo a Él, no hay nada más en el cuerpo (Iglesia) es lo que debemos escuchar no nos quedamos ciegos.
Veamos lo que es la Iglesia: donde Dios mora y bendice.
Nuestros oídos, "porque oímos" la voz de su Palabra.
No se quiere oír, solo lo que te interesa (resulta buena, útil).
Cuando tus oídos se duermen por lo pesado que está tu cuerpo para poder ser bienaventurado (feliz); no vives atribulado, ni buscando qué hermano: Debemos ser oidores eficaces, serás bienaventurado (Santiago 1:22-26).
Los antiguos querían ver, oír, mirarlo tal cual Él es: Y profetas como: Daniel, Jeremías, etc.
No lo pudieron ver a Jesús, como salvador para sus vidas, estar con el Espíritu, la guianza, lo vivido en Sus cuidos con nuestras vidas y oramos al Padre por medio de Cristo y Él clama en una perfecta oración.
Los antiguos por Su boca no lo perdieron; oír tan majestuoso era la presencia de Emanuel: con nosotros.
Jesús lo más grande, lo más poderoso: Emanuel Dios (Dios con nosotros).
Le sirvo a Jesús.
Todos vinimos a buscar a Jesús.
Nuestras ambiciones, el pretender, es la Iglesia de Jesús; somos Su cuerpo; yo no tengo nada que ofrecerte. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Cuando No Se Ama A Jesús
Mateo 13:1-17
“Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.”
Jesús se sentó a enseñar para todo el que quisiera recibir y amar los dichos de su boca, y todo está del oyente: como se recibe la Palabra es como hace efecto en la vida. El que no ama a Jesús no quiere oír, aunque oiga. Estos son los puntos para la semana.
- Unos escuchan con curiosidad, otros con reclamos o con aceptación, otros para contender, buscando entre líneas qué atrapar. La razón no quiere nada que la lleve a descubrirse tal cual es.
- La semilla que cae junto al camino queda a la intemperie y se la comen las aves; y cuidado, que hay muchas aves hambrientas a tu alrededor.
- En los pedregales brota pronto, pero sin raíz el sol la quema: las pruebas y las dudas la secan. Entre espinos, los espinos crecen y la ahogan, y no la dejan respirar.
- La que cae en buena tierra da fruto, a ciento, a sesenta y a treinta por uno. El que tiene oídos, oiga: es fácil entenderlo, si es que se quiere entender.
- Al que tiene se le dará más, y al que no quiere, aun lo que tiene le será quitado. El corazón se engrosa y los oídos se tapan, porque quieren seguir haciendo lo que les place.
- La fe es por el oír, y el oír por la Palabra de Dios. El que no quiere oír se queda sin fe, sin milagros y sin salvación, y desprecia al mismo Dios que vino a sanarlo.
- Bienaventurados los ojos y los oídos del que viene a la iglesia a buscar a Jesús. Profetas y justos desearon ver lo que vemos: Emanuel, Dios con nosotros. Seamos oidores eficaces de la Palabra.
Después de cada culto o lectura de la Palabra, escoge una cosa de lo que oíste y ponla en práctica ese mismo día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Pájaros Comiéndose la Semilla
Mateo 13:1-17
Para leer en voz alta con los niños
“Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: hay gente que se tapa los oídos y cierra los ojos para no escuchar a Dios, aunque Él los quiere sanar. Jesús contó de un sembrador que tiró semillas: unas se las comieron los pájaros, otras se secaron, otras las ahogaron los espinos y otras dieron mucho fruto.
- La semilla es la Palabra de Dios, y la tierra es tu corazón. Lo que pase con la semilla depende de cómo la recibes cuando la escuchas.
- Los pájaros se comieron la semilla del camino antes de que entrara en la tierra. Si no guardas lo que oyes de Dios, se te olvida enseguida.
- Entre las piedras la semilla creció rápido, pero no tenía raíz y el sol la secó. Cuando vengan los problemas, no dejes de confiar en Dios.
- Los espinos crecieron y ahogaron la plantita. Hay cosas que pueden ahogar lo que Dios siembra en ti, si las quieres más que a Él.
- Hay personas que se hacen las sordas porque quieren seguir haciendo lo que les gusta. Eso tiene consecuencias: se quedan sin lo que Dios les quería dar.
- La buena tierra escucha, entiende y da mucho fruto. ¡Qué felices son los ojos que ven a Jesús y los oídos que oyen su Palabra!
¿Qué clase de tierra quieres ser tú?
Esta semana, después de la iglesia, cuéntale a tu familia una cosa que aprendiste y ponla en práctica.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
