Entonces, imagínate llegar ante Dios y que Él te diga: "No os conozco." Según comenta en un libro el autor John Bevere, las diez vírgenes fueron llamadas (estamos hablando de la Iglesia) y se les dijo que el novio venía. Ellas tomaron actitudes diferentes; ambos grupos se dieron prisa para salir a comprar lo que necesitaban. Las insensatas solo llevaron el dinero para comprar la lámpara, pero las prudentes no tan solo llevaron el dinero para comprar la lámpara, sino además llevaron dinero para el aceite. Las insensatas pensaron en comprar lo barato, así es nuestra vida cuando somos tibios. Si piensas que no es necesario el ayuno y la oración, entonces tu lámpara es pequeña. Así cae el insensato. Si crees que Dios está en la obligación de llevarte al Cielo, estás equivocado. Cuando no se toma ninguna medida de precaución y vivimos una vida desordenada ( la fornicación, el homosexualismo, el adulterio, la maldad, el odio, etc. están ahí) y piensas que cuando se te acabe el aceite podrás salir sin apuro a adquirirlo, estás en gran error, allí estará ese pecado esperándote para que la lámpara se te apague. No te confíes de la lámpara del hermano, porque cada cual tiene que tener la suya propia con la vasija extra de aceite. Si es así, esta actitud deja ver la falta de prudencia, la falta de inteligencia. Se ha embrutecido el que piensa de esa manera. Salen corriendo donde la pastora, ¡Pastora tengo problemas! Pero sus problemas son que la lámpara no esta lista y que no tiene aceite, muestra de su falta de interés. Espero que si estás en ese grupo salgas de él inmediatamente. Yo (la pastora) quiero cumplir con lo que las Escrituras dicen, morir día tras día. Juan 12: 24 Las prudentes vendieron todo lo que tenían para comprar la mejor lámpara. Aparentar que estamos esperando al novio y no estar preparado es muy triste. Él dijo que venía, si se adelanta o se atrasa, es cuestión del Padre. Creíamos que no íbamos a tener problemas en este Camino, pero con poca luz no se puede trabajar. Los insensatos creen que engañan, pero no es así, siempre se ve lo que hay detrás de sus actitudes.
Si fuéramos insensatos, que nos quedamos sin aceite, ponemos en peligro a los nuestros. Por eso, la iglesia tiene que orar por sus ministros, por sus músicos, por sus líderes y por todos los hermanos. En Gálatas 6:7 dice: "Dios no puede ser burlado, todo lo que el hombre sembrare, eso también segará." Nuestra espera debe ser, con un buen aceite, unas buenas vasijas y la mejor lámpara, la más cara. Y morir cada día a lo que tenemos que morir. Piensa que el Maestro llegue de momento, y que tú estés en un mal lugar, haciendo una mala acción. A esos el Maestro no los conocerá. Porque, los hipócritas no tienen raíces, bailan, beben, fuman, hacen de todo.
Las vírgenes prudentes llenaron sus vasijas y estaban preparadas, anteponiéndose a todos los inconvenientes que se le presentaron en el camino. Debemos prepararnos para nuestro futuro. Dejemos el exceso de televisor y las tantas, catorce y hasta dieciséis horas de trabajo. La vasija se llena para el futuro, para lo que viene. El prudente se prepara para el asedio de Satanás, la Palabra dice, "resistid al diablo y él huirá de vosotros." Las insensatas le decían a las prudentes, "!Dame de tu aceite!" Es parecido a esos hermanos que dicen, "Hablen con mi esposo, con mis hijos, con mi familia a ver si se convierten." Pero nuestro aceite, el que nos ha tomado trabjo y esfuerzo conseguirlo, no se lo podemos dar. Debían buscar el suyo propio.
La Palabra nos relata la historia de Simón el mago, que al ver que los discípulos oraban por los enfermos y se sanaban, les dijo que le dieran de "eso" que ellos tenían. Pero Pedro lleno del Espíritu Santo le dijo: "que perezcas tú y tu dinero." La unción no es una herencia, hay que ganarla.
El Buen Pastor conoce la voz de la oración y de la alabanza del que le busca. Debemos procurar que el Señor nos conozca por nuestro nombre porque le hemos buscado con diligencia.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Las Vírgenes Prudentes Llenan Sus Vasijas De Aceite
Mateo 25:1
“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.”
Imagínate llegar ante Dios y que Él te diga: «No os conozco». Las diez vírgenes son la Iglesia: todas oyeron que el novio venía, pero solo las prudentes llevaron el aceite además de la lámpara. Estos son los puntos para la semana.
- Las insensatas pensaron en lo barato y solo compraron la lámpara; las prudentes llevaron también el aceite. Así es la vida del tibio: si piensas que el ayuno y la oración no hacen falta, tu lámpara es pequeña.
- Si crees que Dios está obligado a llevarte al Cielo, estás equivocado. El que vive una vida desordenada y piensa buscar aceite sin apuro encontrará el pecado esperándolo para apagarle la lámpara.
- No te confíes de la lámpara del hermano: cada cual tiene que tener la suya propia, con su vasija extra de aceite. El aceite que nos ha costado trabajo y esfuerzo conseguir no se le puede dar a otro.
- Aparentar que esperamos al novio sin estar preparados es muy triste. Si se adelanta o se atrasa es cuestión del Padre; lo nuestro es esperar con buen aceite y morir cada día a lo que hay que morir.
- Un creyente sin aceite pone en peligro a los suyos. Por eso la iglesia tiene que orar por sus ministros, sus músicos, sus líderes y todos los hermanos, porque Dios no puede ser burlado.
- La vasija se llena para lo que viene. Deja el exceso de televisión y de horas de trabajo, y prepárate para el asedio de Satanás: resistid al diablo, y él huirá de vosotros.
- Simón el mago quiso que le dieran de lo que tenían los discípulos, y Pedro lo reprendió: la unción no es una herencia, hay que ganarla. El Buen Pastor conoce la voz de la oración del que le busca con diligencia.
Separa esta semana un tiempo fijo cada día para orar y llenar tu propia vasija, sin esperar que otro lo haga por ti.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Lámparas sin Aceite
Mateo 25:1
Para leer en voz alta con los niños
“Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: diez muchachas tomaron sus lámparas y salieron a esperar al novio. Cinco llevaron aceite de sobra y cinco no, y cuando llegó el novio, las que no tenían aceite se quedaron afuera.
- Las muchachas prudentes pensaron: «¿Y si el novio se tarda?». Por eso llevaron aceite extra. Las otras solo pensaron en la lámpara, y se les apagó.
- Tu aceite es orar, leer la Biblia y buscar a Dios de verdad. Eso se llena poco a poco, todos los días, y no a última hora.
- Nadie te puede prestar su aceite. Tus papás y la pastora oran, pero tú también tienes que tener tu propia lámpara encendida con Dios.
- Jesús viene otra vez y nadie sabe el día. Si tu lámpara se apaga por andar en lo malo, no hay tiempo de correr a buscar aceite. A esas muchachas el novio les dijo: «No os conozco».
- Mucha televisión y mucho juego pueden dejar tu vasija vacía. Aparta un tiempito cada día para Dios, aunque nadie te lo pida.
- El Buen Pastor conoce la voz de los que le oran. Cuando tú oras, Él reconoce tu voz y sabe tu nombre.
¿Qué cosas llenan tu vasija de aceite y cuáles la dejan vacía?
Esta semana, antes de dormir, ora cinco minutos cada noche con tu propia voz.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
