Mega Zoé
Estudio #1473Iglesia en las casas

Para Que Cayese

Para Que Cayese llama a atender la Palabra de Dios y discernir la batalla espiritual.

Antiguo TestamentoSalmos4 min lectura

Si nuestros adversarios pueden hacer esto, habrán tenido éxito a placer; si caemos en un pecado grave, tendrán satisfacción que, si hubiesen traspasado nuestro corazón con una bala asesina, porque una muerte moral es peor que la muerte física. Si pueden deshonrarnos y a Dios a través de nosotros, su victoria será completa. "Mejor la muerte que faltar a la fe."

Nuestro enemigo sabe hacer bien su parte y muy bien.

Nuestro enemigo conoce todos tus puntos débiles.

Sabe nuestro enemigo donde tu armadura no te puede proteger.

Y atacará en el momento oportuno en el lugar preciso.

(Salmos 28:7) Jehová es mi fortaleza y mi escudo.

Si se le añade fortaleza, en caso de que la carga se duplique, la fortaleza se triplica y la carga "no será pesada", sino más liviana.

Si no podemos llevar "la carga con nuestras propias fuerzas", ¿Por qué no hemos de poderla llevar con la fuerza de Jesucristo?

Hermano deja el lamento, los pánicos (miedo muy intenso y manifiestos; dar a conocer algo este secreto u oculto) dejas ver tu falta de creer que Dios tiene el control de todo lo que nos toca vivir.

¿Podemos tener la fortaleza de Jesucristo?

Sí, esta misma fortaleza nos es entregada por la fe y, por tanto, "la fortaleza de Cristo es nuestra", que ha pasado a nosotros; con nuestros actos no queramos avergonzar a Cristo.

Él es Dios Todopoderoso.

(Salmos 40:17) "Aunque yo estoy afligido y necesitado."

Jehová pensará en mí.

No hagas quedar mal a Dios por la desconfianza hacia Él, tú pierdes y lo haces quedar mal por tu escasa fe.

Cuando Dios piensa en ti, Él sabe perfectamente cuál es tu situación, tus peligros, tus necesidades.

El que piensa en ti es un Dios cercano, no distante; "Él tiene todos los sucesos bajo control; es el Dios de toda gracia."

(Isaías 41:10) No desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré (sostener para "que" no se caiga o tuerza).

El amor y preocupación "personal de Dios" por los Suyos.

Dios lleva a un pueblo a un lugar para que sean Sus siervos; Él les asegura Su presencia, relación, ayuda y poder sustentador en el que debe ser uno de los versículos más hermosos de Isaías.

"No temas."

Va contra la intención de Dios en que Su pueblo sea un "pueblo miedoso." (Dan)

Tenemos que depender de Su presencia entre ellos como su Dios.

¿Qué se puede temer yendo de la mano de Dios? (13, 14)

(Isaías 50:5, 9) "Serán comidos por la polilla."

Una cosa tan pequeña bastará para destruirlos.

No hay condenación para aquellos a quienes Dios justifica.

Ahora habla el Mesías.

La nación que rechazó a Jehová en el Antiguo Testamento rechazó al Señor Jesús en el Nuevo.

Él vino como el Verdadero Discípulo, "enseñando por Dios para hablar las "palabras" apropiadas.

Cada "mañana" era abierto "Su oído" para recibir instrucciones de Su Palabra para ese día.

Se deleitaba en hacer la voluntad de Dios, "aun cuando esto significaba ir a la cruz".

No se volvió atrás, sino que de buena gana se dio a "sí mismo para sufrimiento y "vergüenza" por nosotros.

En plena confianza de que Dios le revindicaría (defender), puso Su rostro como un pedernal (piedra dura) para ir a Jerusalén.

Y fue revindicado, por supuesto, por Su resurrección.

Todos Sus enemigos "envejecerán como ropa" comida por la polilla.

(Hebreos 13:6) La confiada confesión de aquel que tiene a Cristo: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre; "lo que tú me puedas hacer".

El hecho es que en Cristo tenemos "una perfecta seguridad, "protección" y "paz".

Dios dice estas palabras: "Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará ni te desamparará."

Que nos animemos a no desfallecer, sabiendo quién es el que nos protege "en todo momento".

(Salmos 118:6) Cuando Dios está con nosotros, Él es supremo y esto debería eliminar todo temor.

Esto le ocurrió a David: "El Señor está conmigo, no temeré lo que me pueda hacer el hombre."

Que me haga todo el mal que pueda; que pueda fruncir el ceño, amenazar, intrigar, armarse, golpear; el Señor está a mi lado.

Él tiene cuidado especial de mí; Él es "un escudo" para mí, no temeré, sino que esperaré; como en el versículo siguiente: Yo rechazo a los que me aborrecen.

Los veré cambiados o destruidos.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor, pero nuestros temores están en el nombre del hombre. Amén

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz