2. En cuanto a la vida del Señor Jesucristo, David describe la ilimitada (infinita, interminable) confianza y certidumbre (convicción) de Aquel que vivió en ininterrumpida (continua) comunión con Su Padre.
3. El corazón del Señor Jesús (Vs.9), su carne y alma, todo Su ser, estaba lleno de gozo y esperanza. Decía el Señor mediante la profecía de David: "Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción (corromperse, podrirse, hacerse polvo)." (Vs.10)
4. En cuanto a Su muerte, David VIO DE ANTEMANO que Dios no dejaría el alma de Su Hijo en el Hades, ni su carne vería la corrupción.
5. Lucas 23:43 "Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO." (Hechos 2:27) Así que el alma del Señor Jesús no quedaría en el Seol, en el sepulcro, sino que subiría al cielo, al paraíso. No se permitiría que Su cuerpo se descompusiera. Su alma fue al cielo y Su cuerpo fue depositado en el sepulcro, ¡PARA SER RESUCITADO AL TERCER DÍA!
6. (Vs.28) Sobre la resurrección del Señor, David expresó confianza en que Dios le mostraría a Cristo, le haría "…conocer los caminos de la vida."
7. En el Salmos 16:11, David también escribió: "Me mostrarás la senda de la vida…"
8. En Hechos 2:28, cuando Pedro le habla a los allí presentes, les cita: "Me hiciste conocer los caminos de la vida." ¡Pedro cambió el tiempo futuro del Salmos 16 de David A PASADO! ¡A lo ya cumplido!
9. Es evidente que el Espíritu Santo lo condujo a hacer esto, por cuanto, ¡LA RESURRECCIÓN ESTABA YA CUMPLIDA!
10. La presente glorificación del Salvador entre aquellos hombres fue predicha por David con las palabras: (Vs.28) "Me llenarás de gozo con tu presencia." O, como lo expresó David en el Salmos 16:11 "En tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre."
11. (Vs.29) Pedro argumenta que David no podía haber estado diciendo estas cosas acerca de sí mismo, porque su cuerpo sí había visto corrupción (se había descompuesto), David se había hecho polvo.
12. El sepulcro del rey David era bien conocido para los judíos de aquellos tiempos. ¡Sabían que David no había resucitado!
13. Pero, cuando David escribió el Salmos estaba hablando como profeta. Pedro habla de lo rebelado por Dios a David diciendo: (Vs.30, 31) "Pero SIENDO PROFETA y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que, DE SU DESCENDENCIA, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, VIÉNDOLO ANTES, habló de la RESURRECCIÓN DE CRISTO, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción."
14. ¡Recordó que Dios había prometido a David que de Uno de sus descendientes levantaría al Cristo para que se sentase en su trono para siempre! ¡Y que ese Cristo resucitaría de entre los muertos!
15. ¡David se dio cuenta de que Éste sería el Mesías, y que aunque moriría, Su alma no sería dejada separada de a Quien le pertenecía y que Su cuerpo no se descompondría! ¡DAVID ERA UN HOMBRE DE FE QUE VIO TODO ESTO MUCHO ANTES DE QUE SUCEDIERA!
16. (Vs.32,33) Ahora Pedro repite un anuncio que debió haber sobresaltado a sus oyentes judíos. El Mesías de quien había profetizado David era ¡Jesús de Nazaret! "A este JESÚS resucitó Dios…"
17. ¡Pedro y David! ¡Ambos exaltando al Mesías! ¡Ambos exaltando a Jesús de Nazaret!
18. Y a este Jesús Dios lo resucitó de entre los muertos, cosa de la que los apóstoles podían dar testimonio, porque, ¡ELLOS ERAN TESTIGOS OCULARES DE SU RESURRECCIÓN!
19. ¡Después de Su resurrección, Jesús fue exaltado por la diestra de Dios! ¡Y ahora, el Espíritu Santo había sido enviado tal como había sido prometido por el Padre! "Así que, exaltado por la diestra de Dios, y HABIENDO RECIBIDO DEL PADRE LA PROMESA DEL ESPÍRITU SANTO, ha derramado esto que vosotros veis y oís."
20. ¡Esta era la explicación de lo que había sucedido en Jerusalén en aquel día! ¡Del derramamiento del Espíritu Santo, del hablar en otras lenguas, del estruendo, etc.!
21. Los judíos celebraban su pascua y los creyentes celebraban que, ¡el Mesías había resucitado!, los judíos celebraban que había llegado el Pentecostés y los creyentes celebraban, ¡la llenura del Espíritu Santo!
22. Esto sucedió cuando se cumplieron los 50 días, quincuagésimo día, del tiempo de la Pascua.
23. (Vs.34,35) ¿Acaso no había David predicho también la exaltación del Mesías? En el Salmos 110:1 no estaba refiriéndose a sí mismo, sino que estaba citando a Jehová dirigiéndose al Mesías: "Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies."
24. (Vs.33-35) Estos versículos predicen un tiempo de espera entre la glorificación de Cristo y Su regreso para castigar a Sus enemigos y establecer Su reino. ¡Gloria a Dios!
25. ¡David fue un hombre de fe que le fue revelado lo que sería el futuro para el Cristo que vendría y Pedro un hombre que vio a Cristo personalmente y testificó de todo aquello dicho por David, lo cual se estaba cumpliendo en su tiempo!
26. ¡Sépase que la diferencia en tiempo en que vivieron estos dos hombres de Dios, David y Pedro, fue aproximadamente de unos 1,060 años! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Continuación del Libro De Los Hechos
Salmos 16:8-11
“Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.”
En Pentecostés, Pedro cita el Salmo 16 y muestra que David, siendo profeta, vio de antemano la resurrección de Cristo. El alma del Señor no fue dejada en el Seol ni su carne vio corrupción: a este Jesús resucitó Dios. Estos son los puntos para la semana.
- David describe la confianza sin límite de Aquel que vivió en continua comunión con su Padre. El corazón del Señor Jesús, su carne y su alma, todo su ser, estaba lleno de gozo y esperanza.
- David vio de antemano que Dios no dejaría el alma de su Hijo en el Hades ni su cuerpo se descompondría. Su alma fue al paraíso y su cuerpo al sepulcro, para ser resucitado al tercer día.
- David escribió «Me mostrarás la senda de la vida», y Pedro lo citó en pasado: «Me hiciste conocer los caminos de la vida». El Espíritu Santo lo condujo, porque la resurrección ya estaba cumplida.
- David no hablaba de sí mismo: su sepulcro era conocido y su cuerpo se había hecho polvo. Hablaba como profeta, sabiendo que Dios le juró levantar de su descendencia al Cristo para sentarlo en su trono.
- Pedro anuncia que el Mesías de David era Jesús de Nazaret, y que los apóstoles eran testigos oculares de su resurrección. Exaltado a la diestra de Dios, Jesús derramó el Espíritu Santo que ellos veían y oían.
- En el Salmo 110, David también predijo la exaltación: «Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies». Hay un tiempo de espera hasta que Cristo regrese y establezca su reino.
- David, hombre de fe, vio de antemano el futuro del Cristo; Pedro lo vio en persona y testificó que se estaba cumpliendo. Unos 1,060 años separaban a estos dos hombres, y ambos exaltaron a Jesús.
Lee el Salmo 16 y Hechos 2:25-36 uno al lado del otro, y marca cada palabra de David que Pedro vio cumplida en Jesús.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Sepulcro de David
Salmos 16:8-11
Para leer en voz alta con los niños
“Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: David escribió, mucho antes de que pasara, que Dios no iba a dejar a su Santo en la tumba. Pedro le recordó a la gente que el sepulcro de David seguía allí, con David dentro, así que David hablaba de otro: de Jesús.
- David vivió como mil años antes que Pedro. Pero Dios le mostró lo que iba a pasar con Jesús, y David lo escribió en un salmo.
- David dijo que el cuerpo del Santo de Dios no se iba a podrir en la tumba. Y así fue: Jesús murió, lo pusieron en el sepulcro y resucitó al tercer día.
- Todo el mundo en Jerusalén sabía dónde estaba la tumba de David. ¡David no había resucitado! Por eso Pedro explicó que David, como profeta, hablaba de Jesús.
- Pedro y los apóstoles vieron a Jesús vivo con sus propios ojos. Por eso podían decir con valor: «A este Jesús resucitó Dios».
- Después Jesús subió al cielo, se sentó a la derecha del Padre y envió al Espíritu Santo, como Dios lo había prometido.
- Jesús va a regresar a vencer a sus enemigos y a establecer su reino. Lo que Dios promete se cumple, aunque pasen muchos años.
¿Qué promesa de Dios te gustaría ver cumplida?
Esta semana, lee con tu familia el Salmo 16 y aprende de memoria el versículo 11.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
