Es la voz de la fe, así como una oración y dice: "Límpiame con hisopo y seré limpio". Sucio como estoy, hay tal poder en la propiciación (acción agradable a Dios con que se le mueve a Piedad y misericordia= expiar, pagar y limpiar, por el pecado) divina que mi pecado desaparecerá. Y quedaré más blanco que la nieve. Nadie sino Tú puedes emblanquecerme, pero Tú puedes en Tu gracia rehacer la naturaleza y ponerla en su estado más puro.
Se deja ver en el Salmista una fe plena como ésta.
Considerando la naturaleza del pecado, que bien sabe David, es una fe gloriosa la que puede ver en la sangre un mérito más que suficiente para purificarla eternamente.
Esta blancura es la que se obra en nosotros por adentro al ser lavados por Dios, porque no hay nieve que sea tan blanca a los ojos de los hombres "como la del alma limpia" de pecado a los ojos de Dios.
(Hechos 15: 36-41) Cuando Bernabé insistió en que su sobrino Marcos los acompañase al Segundo Viaje Misionero.
Pablo se opuso enérgicamente a ello.
Recordaba "vívidamente" cómo Marcos se había apartado de ellos desde Panfilia e indudablemente temía que "volviese a repetirlo".
La "contienda" entre Bernabé y Pablo se hizo "tan recia" que estos dos distinguidos siervos del Señor se separaron el uno del otro. Bernabé tomando a Marcos se embarcó rumbo a Chipre.
Pablo escogiendo a Silas, consolidando las Iglesias.
Desde ese momento Bernabé desaparece de la historia.
Marcos finalmente pasó la prueba y fue totalmente restaurado a la confianza de Pablo (2 Timoteo 4:11).
(Mateo 16:22) Señor no lo permitas, en ninguna manera te suceda esto.
Esto atrajo una reprensión de parte del Señor Jesús.
Había venido al mundo a morir por los pecadores.
Todos lo que le obstaculizaron de este propósito estaban fuera de la voluntad de Dios.
Le dijo a Pedro: "¡Quítate de delante de mí Satanás!; me eres de tropiezo, porque "tus sentimientos no son los de Dios", sino los de los hombres.
Al protestar contra el Calvario, Pedro venía a ser un estorbo para el Señor.
En ocasiones voces de seres queridos tratan de apartarnos del camino de obediencia.
También nosotros hemos de decir: "¡Apártate de mí, Satanás!".
Me eres un estorbo.
(Juan 6: 60, 66-67) Muchos de sus discípulos le dicen: "dura es esta Palabra; ¿quién la puede oír?".
Era una Palabra ofensiva para ellos.
No era tanto que les costase comprenderla como que les desagradaba recibirla.
Era decir a Jesús: "¿Quién puede quedarse aquí oyendo una doctrina tan ofensiva?".
Es lo propio en las personas tener la Palabra como ofensiva a sus vidas.
No estaban dispuestos a creer y recibirla del Cielo, y no de lo que la carne pretende y los condena.
Ahora muchos lo dejaban y ya no querían asociarse más con Él.
Estos discípulos nunca habían sido verdaderos creyentes.
Habían seguido al Señor por diversas razones, pero no por un "verdadero amor" o aprecio por quien Él era. Eso pasa hoy en día, no quieren ser limpios y la Palabra se les hace dura.
(Mateo 17:16-17) El padre había ido a buscar a los discípulos para ayuda, solo para descubrir que vaga era la ayuda de ellos, ellos tienen límites estando con Jesús.
¡Oh generación incrédula y perversa!
"¿Hasta cuándo estaré con vosotros?".
"¿Hasta cuándo os he de soportar?".
Estas palabras se dirigen a los discípulos.
No tenían fe para sanar.
(Gálatas 2:11-12) Cuando Pedro acudió por primera vez a Antioquía, "comía con los gentiles" en el pleno goce de la libertad cristiana.
Cuando llega Pablo, Pedro dejó de comer con los gentiles porque tenía miedo de los incircuncisos.
Pablo le llamó hipócrita, la razón entonces Pedro seguía pensando que los gentiles eran "comunes e inmundos" y que los ritos mosaicos daban una mayor santidad que la justicia de la fe.
La gran demanda de Pablo a Pedro; ¿Qué sentido tenía ahora que Pedro pusiese a los gentiles bajo la Ley?
La Ley decía a la gente lo que debían hacer, pero no les daba poder para hacerla.
La Ley fue dada para revelar el pecado, no salvadora.
La gracia de Dios se manifiesta en Su don incondicional de salvación.
Cristo murió debido a que el hombre no podía obtener la justicia de ninguna otra forma.
(Juan 20:27-28) Una lección a la incredulidad.
(25) Había dicho: "si no viere en Sus manos la señal de los clavos y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, el costado, no creeré".
Ya Jesús sabía lo dicho por Tomás.
Ocho días después, pues le habla ahora a Tomás: (27) "pon aquí tu dedo y mira Mis manos; y acerca tu mano y métela en Mi costado; y no seas incrédulo", sino creyente.
Habla rudo a Tomás, ahora estaba Jesús, que le había escuchado, tan atrevido, como si no fuera Omnipresente.
Ahora dice: "¡Señor mío, y Dios mío!". Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Purifícame con Hisopo
Salmos 51:7
“Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.”
«Purifícame con hisopo» es la voz de la fe y una oración: sucio como estoy, hay tal poder en la propiciación divina que mi pecado desaparecerá. Nadie sino Dios puede emblanquecernos, y la Palabra se le hace dura al que no quiere ser limpio. Estos son los puntos para la semana.
- David conocía bien la naturaleza del pecado, y aun así tuvo una fe gloriosa que vio en la sangre un mérito suficiente para purificarlo. No hay nieve tan blanca como el alma limpia a los ojos de Dios.
- Pablo y Bernabé contendieron tan recio por Marcos, que se había apartado en Panfilia, que se separaron. Pero Marcos finalmente pasó la prueba y fue totalmente restaurado a la confianza de Pablo.
- Cuando Pedro protestó contra el Calvario, Jesús le dijo: «¡Quítate de delante de mí, Satanás!». A veces voces de seres queridos tratan de apartarnos del camino de obediencia, y también hemos de decir: me eres un estorbo.
- Muchos discípulos dijeron: «Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír?», y se fueron. No era que no la entendieran, sino que les desagradaba recibirla. Hoy pasa igual: no quieren ser limpios y la Palabra se les hace dura.
- Los discípulos no pudieron sanar al muchacho, y Jesús dijo: «¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo os he de soportar?». Esas palabras se dirigían a ellos: no tenían fe.
- Pedro dejó de comer con los gentiles por miedo, y Pablo lo llamó hipócrita. La Ley revela el pecado pero no da poder para cumplirla ni salva; Cristo murió porque no había otra forma de obtener la justicia.
- Tomás dijo que no creería sin meter su dedo en las heridas. Jesús le dijo: «No seas incrédulo, sino creyente», y Tomás respondió: «¡Señor mío, y Dios mío!».
Haz tu propia la oración de David: nombra delante de Dios el pecado que te ensucia y pídele que te lave, creyendo que su sangre basta para dejarte limpio.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Rama de Hisopo
Salmos 51:7
Para leer en voz alta con los niños
“Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: David le pidió a Dios que lo limpiara por dentro, y creyó que Dios podía dejar su corazón más blanco que la nieve. El hisopo era una ramita que se usaba para rociar y limpiar.
- El pecado ensucia el corazón, como el lodo ensucia la ropa. Tú no puedes lavarlo solo: solamente Dios puede limpiarte por dentro.
- Marcos se rindió una vez y dejó un viaje misionero a mitad. Pero no se quedó así: después pasó la prueba y volvió a ser de confianza. Dios da otra oportunidad.
- Pedro quiso impedir que Jesús muriera en la cruz, y Jesús lo regañó fuerte. A veces hasta alguien que nos quiere nos puede alejar de obedecer a Dios.
- Algunos dejaron a Jesús porque sus palabras les molestaban. Cuando uno no quiere dejar el pecado, la Biblia se siente dura. ¡No te vayas como ellos!
- Tomás dijo: «Si no veo las heridas de Jesús, no creo». Jesús había oído todo, se le apareció y le dijo: «No seas incrédulo, sino creyente».
- Tomás cayó rendido y dijo: «¡Señor mío, y Dios mío!». Cuando crees y le pides perdón, Dios te deja limpio de verdad.
¿Hay algo que hiciste que te hace sentir sucio por dentro?
Esta semana, díselo a Dios en oración y pídele que te limpie.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
