Todos tenemos el mismo enemigo que anda rondando en torno (girar alrededor, voltear, alrededor de un punto) a cada una de las comunidades cristianas y en torno cada uno de los miembros de las congregaciones para ver "cuál es el lado flaco de cada uno y atacar por la parte más desguarnecida (cuando se quita la fuerza y todo lo necesario de la lucha) de la defensa.
Nuestro enemigo es un calumniador y acusa falsamente.
Seamos sobrios significa ser serios en nuestros pensamientos.
Veamos la vida con realidad, seamos inteligentes, veamos los engaños del diablo contra nuestras vidas.
El que no atiende de la naturaleza o del carácter del mundo, que es desconocedor de los propósitos y ataques de nuestro adversario, el diablo, puede permitirse vivir de forma ligera o frívola (vano, inconstante, ligero).
Debe haber una constante vigilancia, una prontitud para hacer frente a cada ataque del maligno.
Aquí el adversario es descrito como león rugiente, que busca a quien devorar.
(Efesios 6:12-13) La batalla no es cosa de luchar contra impías filosofías (saber, doctrinas, conocimiento) astutos sacerdotes, sectarios (sectas) que niegan a Cristo.
La batalla es contra fuerzas demoníacas, contra batallones de "ángeles caídos", contra espíritus que tienen gran poder.
Aunque no los podamos ver, estamos siempre rodeados de malvados seres espirituales.
Aunque es muy cierto que no pueden "habitar" en un verdadero creyente, pueden oprimirlo y hostigarlo (conducta destinada a perturbar o alterar).
Como creyente no debería estar morbosamente abismado (absorto, concentrado) en el tema del demonismo; ni debería vivir atemorizado por los demonios.
En la armadura de Dios tiene todo lo necesario para mantener el terreno frente a sus ataques.
(13) Debemos tomar toda la armadura de Dios, para que podamos resistir cuando el conflicto alcance su mayor intensidad y ser hallados aún de pie cuando se haya desvanecido el humo de la batalla.
(2 Tesalonicenses 3:3) (2) Seamos librados de hombres perversos y malos: porque no es de todos la fe: en la cual el de fe vence todo el mal que quiere destruirlo, porque por la fe es que se vence, es creer que Dios es Todopoderoso para obrar a nuestro favor y llevarnos a no caer.
"Porque la fe (2) no es de todos", y el (3): "Pero fiel es el Señor."
Esto nos enseña a no fijar la mirada en los hombres "infieles", sino a fijarla en nuestro fiel y constante Dios.
Nadie puede, ni debe hacer dudar porque "Él es fiel" para consolidarnos (volver más fuerte, más firme) hasta el fin (1 Corintios 1:9).
Él es fiel para librarnos de tentación (1 Corintios 10:13).
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y purificarnos de toda iniquidad (1 Juan 1:9).
Y aquí Él es "fiel" para afianzar (afirmar, asegurar) y guardarnos del mal, o del malo, esto es, Satanás.
(Santiago 4:7) En un verdadero arrepentimiento y hay miles de personas que no tienen un verdadero arrepentimiento.
Santiago ha estado clamando contra los pecados de los santos.
Sus palabras han traspasado nuestros corazones como dardos de convicción.
Han caído como centellas (rayos) procedentes del trono de Dios.
Nos damos cuenta de que Dios nos ha estado hablando a nosotros mismos.
Nuestros corazones se han doblado bajo la influencia de Su palabra.
Pero ahora la cuestión es: ¿Qué haremos?
Lo primero que debemos hacer es "someternos", que no es lo propio por la altivez (altanería, arrogancia, soberbia, vanidad).
Esto significa que debemos sujetarnos a Él, listos para escucharle y obedecerlo, lo difícil en ti.
Hemos de ser tiernos y contritos, no orgullosos y duros de cerviz, lo propio cuando el diablo está.
Así mismo hemos de "resistir al diablo".
Lo hacemos cerrando nuestros oídos y corazones a sus sugerencias y tentaciones.
Si le resistimos; "huirá de ti".
(1 Corintios 10:13) Enseña que lo que las enseñanzas, pruebas y tentaciones a las que hacemos frente, no es que huimos.
Sin embargo, "fiel es Dios", que no permitirá que seamos tentados más allá de lo que podamos resistir.
Quedaban advertidos "de que no" debían exponerse a la tentación.
(1 Juan 3:8) El diablo ha estado practicando el pecado (una conducta continua) y característica (propio, cualidad) desde el principio, es decir, desde el primer momento en que pecó.
Todos sus hijos le siguen en este camino ancho.
En contraste la venida de Jesús fue para deshacer (anular) las obras del diablo.
El Señor había podido destruir al diablo con una sola palabra, pero, en lugar de ello, vino a este mundo para padecer, derramar Su sangre y morir para anular las obras del diablo.
Si tanto ha costado al Salvador quitar el pecado, ¿Cuál debe ser tu actitud que has confiado en Él cómo Salvador? ¡Lo traicionas!
(Hechos 5:3-4) Cuando Dios está obrando con poder, Satanás está cerca para hacer falsificaciones, corromper y contender.
Pero donde hay verdadero poder espiritual, el engaño y la hipocresía quedarán rápidamente expuestos.
Ananías y Safira "vendieron su heredad" y dieron una parte del precio a los apóstoles.
El pecado de ellos consistió en que profesaron darlo todo, cuando solo dieron algo.
Nadie les había pedido que vendieran su propiedad.
"Vendida" ya, no estaban obligados a darlo.
Ananías, lo acusa Pedro de mentir al Espíritu Santo, no solo a los hombres.
Al mentir al Espíritu Santo mintió por ello mismo a Dios, por cuanto el Espíritu Santo es Dios. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Espíritu Santo Es Dios
1 Pedro 5:8
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”
Todos tenemos el mismo enemigo, que ronda cada congregación y a cada uno de sus miembros buscando el lado flaco para atacar. Por eso hay que ser sobrios y velar, someterse a Dios y resistir al diablo, confiados en que el Señor es fiel. Estos son los puntos para la semana.
- Nuestro enemigo es un calumniador que acusa falsamente. Ser sobrios es ser serios en nuestros pensamientos y ver con realidad los engaños del diablo; debe haber vigilancia constante ante cada ataque.
- La batalla no es contra filosofías ni contra personas, sino contra fuerzas demoníacas. Aunque no pueden habitar en un creyente verdadero, sí pueden oprimirlo y hostigarlo; por eso hay que tomar toda la armadura de Dios.
- El creyente no debe vivir atemorizado por los demonios: en la armadura de Dios tiene todo lo necesario para resistir y ser hallado de pie cuando se desvanezca el humo de la batalla.
- No es de todos la fe, pero fiel es el Señor. No fijemos la mirada en los hombres infieles, sino en nuestro Dios, que es fiel para afirmarnos y guardarnos del mal y del malo.
- Lo primero es someternos a Dios, sujetarnos a Él con un corazón tierno, no duro de cerviz. Luego resistir al diablo, cerrando los oídos y el corazón a sus sugerencias, y huirá de nosotros.
- Jesús vino a deshacer las obras del diablo, y para eso padeció, derramó su sangre y murió. Si tanto le costó al Salvador quitar el pecado, volver a él es traicionarlo.
- Ananías y Safira profesaron darlo todo y dieron solo una parte. Pedro acusó a Ananías de mentir al Espíritu Santo, y al mentirle a Él le mintió a Dios, porque el Espíritu Santo es Dios.
Identifica tu lado flaco, el área donde el enemigo suele atacarte, y esta semana ciérrale la puerta: cuando venga la tentación, sométete a Dios en oración y resiste.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
León Rugiente Dando Vueltas
1 Pedro 5:8
Para leer en voz alta con los niños
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: hay que estar despiertos y con cuidado, porque el diablo anda como un león que ruge buscando a quién atacar. El estudio dice que da vueltas alrededor de cada uno buscando su lado más flaco, el lugar donde está menos protegido.
- El diablo es mentiroso y acusa a la gente de cosas falsas. Por eso tienes que estar atento y no creerle cuando te dice cosas malas de ti o de otros.
- No tienes que vivir con miedo. Dios te da su armadura, como a un soldado, para que te quedes de pie aunque la pelea sea dura.
- Algunas personas fallan y no cumplen lo que dicen. Pero Dios siempre es fiel: nunca falla. Mira a Dios, no a los que te fallan.
- Primero, obedece a Dios con un corazón suave, no terco. Después, cuando venga una tentación, di que no. La Biblia promete que el diablo huirá de ti.
- Jesús vino a deshacer las obras del diablo, y le costó la cruz. Por eso no juegues con el pecado: a Jesús le costó muchísimo quitarlo.
- Ananías y su esposa dijeron que daban todo el dinero, pero guardaron una parte. Le mintieron al Espíritu Santo, que es Dios. Dios ve lo que nadie ve.
¿En qué momento te cuesta más portarte bien?
Esta semana, cuando llegue ese momento, di en tu corazón «Dios, ayúdame» y aléjate de lo malo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
