Nuestro querido y amado Pedro, él ya nos había hablado de la salvación, ahora nos dice: "Por tanto…", ya que son salvos, es propio que se dispongan ¡PARA SER SANTOS!
I. Partimos de que el Dios que nos llamó ¡ES SANTO!
En nuestra salvación tenemos muchas glorias que obran en nosotros haciendo grandes cambios.
Ahora estamos conociendo el Evangelio. Tenemos la bendición de poder conocer los escritos de los apóstoles enseñándonos sobre cómo ha sido todo desde que Jesús llegó. Podemos conocer lo grande y bueno del reino de Dios para darnos el impulso espiritual que se les requiere a los discípulos de Jesús.
Nuestros deberes nacen en el corazón del Evangelio.
La dinámica del deber hacia la buena conducta y santidad nace en el corazón del Evangelio.
(Vs.13) "…ceñid los lomos de vuestro entendimiento…" El apóstol Pedro sabe cómo educarnos, pues ya él lo ha vivido. Nos enseña que ya que somos salvos, y por cierto, santos, debemos tener ¡UN ENTENDIMIENTO CEÑIDO!
Tenemos que caminar rápido ya que tenemos la salvación y ahora vamos en el camino de una vida santa, pues entonces, nos tenemos que ceñir los lomos PARA NO TROPEZAR.
Por eso te debes ceñir los lomos. Los lomos "…del entendimiento…", de la razón, de la mente.
Es que como somos del reino de Dios, al salir a convivir en un mundo hostil, debemos evitar el pánico y las distracciones en esta tierra caída.
En tiempo de persecución hay siempre la tendencia a uno volverse agitado y confundido.
Pero, ¡UNA MENTE CEÑIDA ES UNA MENTE FUERTE, DISPUESTA, FRÍA Y LISTA PARA LA ACCIÓN! ¡Debemos tener ceñidos los lomos de nuestro entendimiento!
Que no esté estorbada la mente y la razón por la distracción del temor a los hombres o a la persecución.
Continúa Pedro y ahora nos aconseja: "…sed sobrios…" Lo dice, porque ya nos instruyó para la unidad y fortaleza mental (lo de ceñir los lomos del entendimiento), ahora para la sobriedad en la conducta, nos dice: "…sed sobrios…"
Esto significa tener DOMINIO PROPIO, lo que contrasta con la histeria.
Al tener ceñidos los lomos del entendimiento, nada nos enloquece, ni nos hace temblar y con un espíritu sobrio, somos ¡EQUILIBRADOS y ESTABLES! Sin dejarnos llevar alocadamente por las propias ideas o sentimientos.
Con una mente optimista, que mira adelante, "…esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado…"
La certeza de la venida de Cristo es presentada como un motivo urgente PARA LA PACIENCIA A TRAVÉS DE LAS TEMPESTADES Y TRIBULACIONES DE LA VIDA.
"…cuando Jesucristo sea manifestado…" Aquí se refiere al regreso del Señor a la tierra, cuando será revelado en gloria. También podría referirse al Arrebatamiento, cuando Cristo venga por Sus santos.
(Vs.14) "…como hijos obedientes…" ¡LA MENTE OBEDIENTE DE HIJOS OBEDIENTES!
"Los hijos obedientes" no deberían "seguir los pecados" que los caracterizaban en su vida anterior.
Ahora que somos cristianos, debemos modelar nuestras vidas según Aquel cuyo nombre llevamos.
Si sigues tu vida moldeada como impío, entonces niegas tu carácter celestial.
¿Cuál es tu carácter? ¿Se te ha hecho difícil moldearte según Cristo? Pues, ¡eso significa que todavía te amas más que al Señor!
"…no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia…" Las cosas que hacías en los días de tu ignorancia ¡ya no son de tu molde!
"Deberían ser quitadas" ahora que han sido iluminadas por el Espíritu Santo. ¡No debes seguir en ellas!
"…los deseos que antes tenías…" significan los pecados a los que antes se entregaban cuando eran "ignorantes de Dios."
Dices conocerle y amarle, pero tus hechos son los que dicen si es cierto o es falso.
(Vs.15) En lugar de imitar al mundo impío con sus modas y estilos, NUESTRAS VIDAS DEBERÍAN REPRODUCIR EL CARÁCTER SANTO DE AQUEL QUE NOS LLAMÓ.
¡Ser piadoso significa llevar la semejanza moral de Dios! ¡Dios es santo en todos Sus caminos!
Tú no puedes ser alguien que camina torcido en el camino de Dios.
Si queremos ser como Él, hemos de ser "santos" en todo lo que "hacemos" y "decimos."
En esta vida nunca seremos "tan" santos como Él, pero deberíamos "ser santos" ¡porque Él lo es!
¡GRAN RAZÓN PARA SER SANTO!
(Vs.16) (Levítico 11:44) "Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo…" "…porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo."
Pedro conoce la historia del pueblo de Israel y va al Antiguo Testamento para demostrar ¡que Dios espera de Su pueblo que sea semejante a Él!
¡QUÉ AMOR TAN GRANDE Y CUANTA CONFIANZA PARA CON NUESTRAS VIDAS!
Los cristianos tienen poder para vivir vidas santas ¡por el Espíritu Santo que mora en ellos!
Los santos del Antiguo Testamento NO TENÍAN ESTA AYUDA Y BENDICIÓN.
Acuérdate, por cuanto nosotros tenemos más privilegios que ellos, somos también ¡más responsables!
¡LA SANTIDAD ERA EL IDEAL DE Dios EN EL ANTIGUO TESTAMENTO!
Ahora, en el Nuevo Pacto es una cualidad concreta y cotidiana con la venida del Espíritu Santo.
El versículo del Antiguo Testamento de Levítico adquiere una nueva profundidad de significado en el Nuevo Testamento.
Es la diferencia entre lo que parece normal y ¡LO QUE ES PROPIO DE LA VIDA! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Llamados A Vivir La Vida Santa
1 Pedro 1:13-16
“sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
Pedro ya nos habló de la salvación, y ahora dice «por tanto»: ya que somos salvos, es propio que nos dispongamos a ser santos. Partimos de que el Dios que nos llamó es santo, y nuestros deberes nacen en el corazón del Evangelio. Estos son los puntos para la semana.
- Ceñid los lomos del entendimiento: vamos por el camino de una vida santa y hay que ceñirse para no tropezar. Una mente ceñida es fuerte, dispuesta, fría y lista para la acción, sin pánico ni temor a los hombres.
- Sed sobrios: es tener dominio propio, lo contrario de la histeria. Con la mente ceñida nada nos enloquece ni nos hace temblar; somos equilibrados y estables, sin dejarnos llevar por nuestras propias ideas o sentimientos.
- Esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado. La certeza de su venida es un motivo urgente para la paciencia en medio de las tempestades y tribulaciones de la vida.
- Como hijos obedientes, no sigamos los pecados de nuestra vida anterior. Si se te hace difícil moldearte según Cristo, eso significa que todavía te amas más que al Señor. Dices amarle, pero tus hechos dicen si es cierto.
- En lugar de imitar las modas y estilos del mundo, nuestra vida debe reproducir el carácter santo del que nos llamó. No se puede caminar torcido en el camino de Dios: hay que ser santos en lo que hacemos y decimos.
- Nunca seremos tan santos como Él, pero debemos ser santos porque Él lo es. Los cristianos tenemos poder para vivir en santidad por el Espíritu Santo que mora en nosotros, ayuda que los santos antiguos no tenían.
- Por cuanto tenemos más privilegios que ellos, somos más responsables. La santidad era el ideal de Dios en el Antiguo Testamento; en el Nuevo Pacto es una cualidad concreta y cotidiana.
Escoge una costumbre de tu vida anterior que todavía sigues por molde, y déjala esta semana, pidiéndole ayuda al Espíritu Santo cada mañana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Túnica Amarrada para No Tropezar
1 Pedro 1:13-16
Para leer en voz alta con los niños
“sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios es santo, y quiere que sus hijos también vivan limpios y buenos en todo lo que hacen. Antes la gente usaba túnicas largas, y para caminar rápido sin tropezar se las amarraban a la cintura: así hay que amarrar la mente.
- Una mente amarrada no se asusta ni se enreda con cualquier cosa. Piensa con calma y está lista para obedecer a Dios, aunque otros se burlen.
- Ser sobrio es controlarte a ti mismo: no gritar, no hacer berrinche, no dejarte llevar por el coraje. Dios te da calma aunque las cosas estén difíciles.
- Un hijo obediente no sigue haciendo lo malo que hacía antes. Si dices que amas a Jesús, tus acciones son las que muestran si es verdad.
- Los hijos se parecen a su papá. Como nuestro Padre del cielo es santo, nosotros también tenemos que parecernos a Él en lo que hacemos y en lo que decimos.
- No puedes caminar torcido en el camino de Dios. No copies lo que hacen todos si es malo: Dios ve lo que haces aunque nadie más lo vea.
- Tú no estás solo para portarte bien. El Espíritu Santo vive en los que creen en Jesús y les da fuerzas para ser santos todos los días.
¿En qué te pareces a Jesús, y en qué todavía no?
Esta semana, escoge una palabra fea o una mala costumbre y déjala, pidiéndole ayuda a Dios cada mañana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
