Me pregunto tantas veces: ¿Cuántos aman a Dios? La razón de mi pregunta: los actos (de hacer, acción: dejar de tener un rol pasivo para pasar a hacer algo) esa acción, ese movimiento para la oración en tu casa, la palabra, ese ayuno tan en silencio para que nadie lo sepa. Ese día de llegar al culto con el silencio en el carro, el pensamiento ya en el Señor, ese suspirar, ese atender la música, ese limpiar la lágrima que corre hasta la mascarilla que no le permite que ya nuestro cuello no pueda recibir una lágrima santa para nuestro Señor. O cuando ya esto no está en ti: no hay lágrimas, oración, la palabra; sino ausencia en los cultos, pesadez en la silla, miras a tu alrededor mirando a quien le puede inquietar tu mirada.
I. Tú eres el que puedes decir si amas a Dios.
A. Cuando ya ves que Dios se ha alejado y estás sólo en todo.
1. Llegó la carne, los placeres, lo mundano, la ausencia a los cultos, por todo tienes una excusa de tu lejanía de Dios.
2. Pues puedo llegar y verte en tu soledad; tu carne en posiciones deshonestas, tu risa de burla a lo santo y tu fracaso en todo.
3. Cierto es yo no puedo llegar a ti, pero mira esto: Dios ya no puede cooperar contigo para que no te llegue el mal.
4. Llegó el mal y con el mal, las pérdidas, el pecado, la lujuria. No le eches la culpa a nadie, eres tú el que se alejó de Dios. Y estás sólo esperando el día de la desesperanza (ya se alejó de ti la esperanza), lleno de lágrimas, dolor, vergüenza y peor un corazón duro y malvado.
5. Sabes a los que aman a Dios: Dios está haciendo que todo "coopere" para bien de los que le aman, de los que son llamados conforme a su propósito.
6. Algunas veces nos podemos sentir devastados, pero al fin todo coopera para bien.
7. Dios obrará juntamente contigo para lograr el fin de tu prueba o circunstancia en la tierra.
8. Dios es el que te ayudará, te socorrerá hasta que termine tu vida en la tierra.
9. A los que aman a Dios obrará juntamente contigo, para que triunfes en todas conforme a Su voluntad y no serás un fracasado en la fe.
10. Todo lo que vivimos es para bien de los que son de Cristo.
11. El carácter de los creyentes: Son "los que aman a Dios".
12. Los que aman a Dios sacan buen fruto de todo lo que Dios hace.
13. Estos son llamados, con llamamiento eficaz (produce el efecto esperado, que va bien para determinada cosa) conforme al propósito, es decir, al designio (propósito, intención o plan para realizar algo) de Dios, no por méritos o esfuerzo de nuestra parte.
14. El privilegio de los que le amamos es que, Dios mismo está haciendo que todas las cosas obren conjuntamente (juntamente, a la vez) en beneficio de los que Le aman.
15. Nuestras vidas no están controladas por fuerzas impersonales como la casualidad, el destino, sino por nuestro maravilloso "Señor personal" (cada uno individual) que es demasiado amante para no ser bondadoso y demasiado sabio para equivocarse.
16. "Todas las cosas", no sólo las que llamamos "prósperas", sino también las que solemos llamar "adversas" porque nos afligen o parecen frustrar nuestros planes humanos.
17. Cada una de las circunstancias en que la Providencia nos coloca tiende (un determinado fin), en plena situación, que aquello que vivimos que no lo vemos bien se junte en un mismo punto que obre para bien de los "que aman al Señor". Todas las cosas les ayudan a bien: tu dolor, tristeza, angustia, pérdidas, lo que ahora tú no entiendes, los destrozos de lo vivido, aunque no es entendido, lo que eres te ayudará a bien.
18. Ese encuentro entre dos líneas separadas que se juntan en un mismo punto: lo que tú piensas y lo que Dios irá a hacer.
19. "Sabemos", esto dice Pablo, al menos por la fe y muchas veces por la experiencia, tanto propia como ajena.
20. No es una opinión probable, sino de una certeza segura.
21. El versículo siguiente nos da la respuesta: "todo lo que Dios permite" que entre en nuestras vidas, está dispuesto para modelarnos conforme a la imagen de Su Hijo.
22. Mucho que vivir en mansedumbre como Jesús, aunque no lo entendemos al momento, aunque pienses que lo mereces o no, pero es formarnos a la imagen de Su Hijo.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Los que aman a Dios
Romanos 8:28
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
¿Cuántos aman a Dios? El amor se ve en los actos: la oración en tu casa, la palabra, el ayuno en silencio, la lágrima santa en el culto. A los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Estos son los puntos para la semana.
- Tú eres el que puede decir si amas a Dios. Cuando llegan la carne, los placeres y la ausencia a los cultos, por todo hay una excusa para la lejanía de Dios, y el fracaso se nota en todo.
- Cuando te alejas, Dios ya no puede cooperar contigo para que no te llegue el mal. Llegan las pérdidas y el pecado; no le eches la culpa a nadie: eres tú el que se alejó de Dios.
- A los que aman a Dios, Él hace que todo coopere para bien. Aunque a veces nos sintamos devastados, Dios obra juntamente con nosotros hasta el fin de la prueba, para que no seamos fracasados en la fe.
- Son llamados con llamamiento eficaz conforme al propósito de Dios, no por méritos ni esfuerzo nuestro. Nuestra vida no la controlan la casualidad ni el destino, sino un Señor personal, demasiado sabio para equivocarse.
- Todas las cosas, no solo las prósperas: también el dolor, la tristeza, la angustia, las pérdidas y lo que ahora no entiendes. Como dos líneas que se juntan, lo que tú piensas y lo que Dios hará se encuentran en un mismo punto.
- «Sabemos», dice Pablo: no es una opinión probable, sino una certeza segura, por la fe y muchas veces por la experiencia, tanto propia como ajena.
- Todo lo que Dios permite en nuestra vida está dispuesto para modelarnos conforme a la imagen de su Hijo, a vivir en mansedumbre como Jesús, aunque no lo entendamos al momento.
Esta semana, examínate con honestidad: escoge un acto de amor a Dios que dejaste —la oración en casa, la Palabra o el culto— y vuelve a él.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Dos Líneas que se Juntan
Romanos 8:28
Para leer en voz alta con los niños
“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: a los que aman a Dios, Él hace que todo, lo bueno y lo difícil, termine ayudándoles para bien. El estudio lo compara con dos líneas separadas que se juntan en un mismo punto: lo que tú piensas y lo que Dios va a hacer.
- El amor a Dios se ve en lo que haces: cuando oras en casa, cuando lees la Biblia y cuando cantas en la iglesia con el corazón.
- Tú sabes si de verdad amas a Dios. Nadie más puede ver tu corazón como lo ve Él.
- Pero cuidado: cuando uno se aleja de Dios, le llegan problemas y no puede echarle la culpa a otro. El que se alejó fue uno mismo.
- A los que aman a Dios, hasta las cosas tristes les ayudan a bien: una pérdida, un día malo o algo que no entiendes. Dios está trabajando contigo.
- Nada pasa por casualidad o por suerte. Tu vida está en las manos de un Dios que te ama y nunca se equivoca.
- Dios usa todo lo que vives para que te parezcas más a Jesús, manso y bueno, aunque ahora no entiendas por qué.
¿Recuerdas algo difícil que al final salió para bien?
Esta semana, cada noche, dale gracias a Dios por algo del día, aunque haya sido difícil.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
