El pensamiento que aturde (confunde, aturde, pasma), agota, entonces perdemos los sentidos y nos quedamos paralizados. La mente divaga, vagabundea y es una mente infeliz. La divagación mental está asociada a una red del cerebro (red neuronal por defecto) que siempre actúa "cuando no tenemos un objetivo específico en el que conectarnos". Nuestro enemigo quiere que seamos infeliz. Por tal, la mente se debe "llenar de la Palabra de Dios". No dejar el pensamiento vagabundear.
Somos guerreros de esta vida, para establecer lo que nuestro divino Dios quiere hacer.
¿Estás dispuesto?
Dios está haciendo que todo coopere para bien de los que "le aman", de los que hemos sido llamados conforme a Su propósito.
No eres cualquiera, tenlo en cuenta. Tómalo, sujétalo.
Aunque no te parezca así en el momento difícil de vivir y te preguntas qué saldrá de lo que estoy viviendo.
Todo lo que Dios permite que entre en nuestras vidas está dispuesto para "moldearnos" conforme a la imagen de Su Hijo.
Cuando logramos ver esto, quedan eliminadas nuestras preguntas, que las llevamos a la oración.
Nuestras vidas no se controlan por fuerzas impersonales como la casualidad, la suerte, sino por nuestro maravilloso Señor personal, que es "demasiado amante" (intenso amor) para no ser bondadoso y demasiado sabio para equivocarse, contigo Él no se equivoca en nada, sé feliz y te lleva de Su mano protectora, no dudes. a.) errante de una parte a otra.
(Romanos 8:29) Ahora Pablo sigue el majestuoso alcance del programa divino dispuesto para "llevar" "muchos hijos a la gloria"!
Primero de todo, Dios nos conoció de antemano (adelantado en el tiempo) en la eternidad pasada". Wow.
Y no se trata de un mero conocimiento intelectual.
¡Por lo que respecta al conocimiento, Él conocía a todos los que jamás nacerían!
Pero Su conocimiento anticipado abarca solo aquellos a los que "predestinó a ser "modelados" conforme a la imagen de Su Hijo".
De modo que se trataba de un conocimiento que jamás podría quedar frustrado.
No es suficiente decir que Dios "conoció de antemano" a aquellos que Él vio que un día se arrepentirían y creerían.
En realidad, es Su conocimiento anticipado lo que "asegura" el arrepentimiento y creencias finales.
Que pecadores impíos fuesen un día a ser transformados en la "imagen de Cristo" por un milagro de la gracia es una de "las verdades" más asombrosas de la revelación divina."
Seremos moralmente como Él, absolutamente libres de pecado y que poseeremos cuerpos glorificados como el de Él.
En aquel día de gloria, Él será el primogénito entre muchos hermanos.
Primogénito significa aquí el primero en rango y honor.
Él no sería Uno entre iguales, sino Aquel que tiene el puesto supremo de honor entre Sus hermanos y hermanas.
(Romanos 8:30) Todo aquel que fue "predestinado" en la eternidad, fue siglo de siglo que se te señaló para ser un soldado del Primogénito Hijo de Dios. Por tal razón, eres un guerrero, no eres alguien más, a este (tú) también llamó en el tiempo.
Esto significa no solo que oye el Evangelio, sino que responde también al mismo.
Por ello, es un llamamiento eficaz.
Y todos los que responden "a estos también justificó: se les da una posición absolutamente justa delante de Dios."
Son revestidos (cubrir, se une a ella) de la justicia de Dios mediante los méritos de Cristo y son por ella, aptos para la presencia del Señor.
Vivas lo que vivas, camines en las dinamitas activas eres revestido de la justicia de Dios mediante los méritos de nuestro Jesús, eres apto para la presencia del Señor, pues entonces unido a Él no hay que temer, sino ser un soldado preparado para vivir batallando.
"Y a los que justificó, a estos también glorificó."
En realidad, no estamos aún glorificados (por tal razón, vivimos como soldados guerreros), pero es algo tan seguro que Dios puede emplear el tiempo pasado al descubrirlo (cuando planificó en la eternidad tu elección).
¡Estamos tan seguros de nuestro estado glorificado como si ya lo hubiésemos recibido!
Este es uno de los pasajes más enérgicos del Nuevo Testamento acerca de la seguridad eterna del creyente.
Por cada millón de personas que son conocidos de antemano y "predestinados" por Dios, cada uno de este millón serán llamados, justificados y glorificados.
¡Ni uno faltará!
(Romanos 8:31) Al considerar estos versículos inquebrantables en la cadena de oro de la redención, la conclusión es inevitable.
No dudes: "Si Dios está por nosotros en el sentido de que "nos ha señalado para Sí mismo", entonces "nadie" "puede ponerse "contra nosotros" con ningún "éxito".
Si la omnipotencia está obrando en nuestro favor, ningún poder inferior puede derrotar Su programa. Amén. (Nada que dudar o temer).
(Romanos 8:32) Escatimar = dar la menor cantidad posible o gastar lo mínimo, disminuir, limitar.
Cuando un mundo con una humanidad perdida "necesitó ser salvo por un Sustituto sin pecado, el gran Dios del universo no retuvo el mejor Tesoro de Su corazón, sino que lo entregó a vergüenza pública y humillación en nuestro favor".
Si Dios nos ha dado ya el mayor don, ¿habrá algún don menor que no nos quiera dar?
Él ya ha pagado el precio más alto, ¿tendrá alguna duda en pagar un precio menor?
Si Dios ha ido al extremo más grande para que fuésemos salvos, ¿Nos dejará ir jamás?
¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Alguien Mackintosh: "El lenguaje de la incredulidad es: ¿Cómo lo hará? El lenguaje de la fe es: ¿Cómo no lo hará?
(Romanos 8:33) Seguimos teniendo un tribunal como escenario, pero ahora ha tenido lugar un espectacular cambio.
El pecador justificado está delante del estrado y se da un llamamiento para que se presente cualquier acusador.
¿No hay ninguno?
¿Y cómo podría ser?
Si Dios ha justificado a Sus escogidos, ¿Quién acusará?
¿Quién acusará a los escogidos de Dios?
"Nadie", porque "Dios es el que justifica.
(Romanos 8:34) ¡Hay otro desafío!
¿Hay alguien aquí que condene?
Nadie, la razón, "Cristo es el que murió" por el acusado ha resucitado de entre los muertos y está ahora "a la diestra de Dios", "intercediendo" por él. (Por ti).
Si el Señor Jesús, a quien ha sido encomendado todo juicio, no pronuncia sentencia sobre el acusado, sino que ora por él, entonces no hay nadie más que pueda tener ninguna razón válida para condenarlo.
(V. 35) La fe está lanzando su último desafío: ¿Hay alguien que pueda separar al justificado "del amor de Cristo?
Se hace una búsqueda de alguna circunstancia adversa que haya sido eficaz en causar separaciones en todas las otras áreas de la vida humana.
Pero no se puede hallar ninguna.
Ni el azote desmenuzador de la "tribulación" como su "constante" golpear de "angustia" (estado de intranquilidad o inquietud muy intensas causado especialmente por algo desagradable, miedo, ansiedad extrema) y aflicción, ni el monstruo de la congoja (pena intensa e incontenible que se exterioriza con llanto o quejas) con todo el dolor extremo que arroja sobre la mente y el cuerpo, "ni la brutalidad de la persecución". Ni el pálido espectro (fantasma, imagen de una persona muerta) del "hambre" atormentando, debilitando hasta dejar en la piel y los huesos. Ni la "desnudez "con todo lo que significa de privaciones, al cielo descubierto e indefenso falta de defensa, nadie te defienda. O "peligro" la amenaza de un mal inminente. Ni la "espada" fría, dura y mortífera.
(V. 36) (Salmos 44:22) Pero por causa de ti nos matan cada día; Somos contados como ovejas para el matadero.
La carrera del cristiano "es una muerte en vida".
A causa de nuestra identificación con el Señor "somos muertos todo el día y como ovejas al matadero.
(V. 37) En lugar de separarnos del amor de Cristo, estas "cosas solo consiguen acercarnos más a Él".
No solo somos vencedores, sino más que vencedores.
No se trata solo de que triunfemos sobre estas formidables fuerzas, sino que al hacerlo damos gloria a Dios, bendición a otros y bien para nosotros mismos.
Hacemos esclavos de nuestros enemigos y peldaños (escalón) con nuestros obstáculos.
Pero "todo" esto no lo conseguimos por medio de nuestra propia fortaleza, sino "solo" por medio de Aquel que nos amó."
Solo el poder de Cristo puede sacar dulzura de la amargura, fortaleza de la debilidad, triunfo en medio de la tragedia y bendición del quebrantamiento de corazón.
El apóstol no ha terminado su búsqueda.
Saquea (apoderarse violentamente) ahora todo el universo en busca de algo de lo que se puede concebir que nos pueda separar del amor de Dios y luego va eliminando las posibilidades una por una:
La muerte con todos sus terrores
La vida con todas sus seducciones
Los ángeles
Los principados, sobrenaturales en poder y conocimiento
Las potestades, sean tiranos humanos o adversarios angélicos
Lo presente, que nos acosa y agobia
Lo por venir, que provoca en nosotros atemorizadoras premoniciones (hecho futuro).
(Romanos 8:39) Ni lo alto, ni lo profundo, aquellas cosas que se encuentran en el ámbito de las dimensiones (medir) (largo, ancho y alto) o del espacio, incluyendo las fuerzas ocultas. a.) ambiente, espacio, esfera.
Luego, para asegurar que no se deja nada, Pablo añade "ni ninguna cosa creada."
El resultado de la investigación de Pablo es que no puede encontrar "nada que nos pueda separar del amor de Dios", (porque) es en Cristo Jesús nuestro (Salvador) Señor.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Más Que Vencedores
Romanos 8:28-39
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”
Dios hace que todo coopere para bien de los que le aman, y nada de lo que existe nos puede separar de su amor. No somos cualquiera: somos guerreros de esta vida, y más que vencedores, no por nuestra fuerza sino por Aquel que nos amó. Estos son los puntos para la semana.
- La mente que divaga sin un objetivo es una mente infeliz, y el enemigo quiere que seamos infelices. Por eso la mente se debe llenar de la Palabra de Dios, sin dejar el pensamiento vagabundear.
- Todo lo que Dios permite que entre en nuestras vidas está dispuesto para moldearnos conforme a la imagen de su Hijo, aunque no lo parezca en el momento difícil. No nos gobiernan la casualidad ni la suerte.
- El Señor es demasiado amante para no ser bondadoso y demasiado sabio para equivocarse. Contigo Él no se equivoca en nada, y te lleva de su mano protectora: no dudes.
- La cadena de oro: a los que conoció, los predestinó, llamó, justificó y glorificó. Aún no estamos glorificados, por eso vivimos como soldados, pero es tan seguro que Dios lo dice en pasado. Ni uno faltará.
- El que no escatimó ni a su propio Hijo, ¿cómo no nos dará con Él todas las cosas? El lenguaje de la incredulidad es «¿cómo lo hará?»; el de la fe es «¿cómo no lo hará?».
- ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién condenará? Cristo murió, resucitó y está a la diestra de Dios intercediendo por ti.
- Ni tribulación, angustia, hambre, peligro ni espada, ni la muerte ni ninguna cosa creada nos separa del amor de Dios. Esas cosas solo nos acercan más a Él, y la victoria es solo por Aquel que nos amó.
Cada vez que tu mente empiece a divagar en la preocupación esta semana, detente y llénala con la Palabra: repite en voz alta Romanos 8:37.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Tribunal sin Acusadores
Romanos 8:28-39
Para leer en voz alta con los niños
“Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: aunque pasemos cosas muy difíciles, con Jesús ganamos, y ganamos más que ganar. La pastora lo explicó como un tribunal donde el juez pregunta quién acusa, y nadie se atreve a hablar, porque Dios ya te perdonó.
- Cuando tu mente anda paseando sin rumbo, se llena de miedos y tristezas. Por eso llénala de la Palabra de Dios, como quien llena una vasija de agua limpia.
- Dios hace que todas las cosas, aun las difíciles, ayuden para bien a los que le aman. Él no se equivoca contigo, y te lleva de su mano.
- Dios te conoció, te llamó, te perdonó y un día te llevará a su gloria. Es como una cadena de oro que no se rompe: ninguno de los suyos faltará.
- Dios ya te dio lo más grande que tenía: a su Hijo Jesús. Si te dio eso, ¿cómo no te va a dar lo demás que necesitas?
- Jesús murió, resucitó y ahora ora por ti delante del Padre. Nadie puede acusarte delante de Dios si Jesús te perdonó.
- Los cristianos pasan problemas de verdad: hambre, peligro, gente que los maltrata. Pero nada de eso puede separarte del amor de Dios. No ganas por tu fuerza, sino por la de Jesús.
¿Qué cosa te da miedo o te preocupa ahora mismo?
Esta semana, cada noche antes de dormir, di en voz alta: «Nada me puede separar del amor de Dios».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
