Rebeca tenía la promesa: que el mayor servirá al menor. Había reglas en el pueblo que Dios levantaba. La voz de Dios es determinante. Rebeca estaba día y noche pendiente del momento de la bendición. En el corazón de Rebeca había un gran sentir, la voluntad de Dios, que muy claro le habla.
I. La primogenitura la entrega Esaú.
A. Necesitaba la bendición de parte del profeta Isaac.
Se le llama a Jacob, como el que suplanta.
Una madre que lucha y vigila por la justicia.
Rebeca tenía un deber, responsabilidad, deber delante de Dios, era cuidar y entregarle la bendición a él, Esaú ya entregó la primogenitura.
Ya Esaú dejó ver lo que era: (Vs. 40) Y por tu espada vivirás y a tu hermano servirás; y sucederá cuando te fortalezcas, que descargarás su yugo de tu cerviz. (2 Reyes 8:20, 22). Quebró el yugo de su esclavitud. Se cumplió en la rebelión de los hijos de Edom.
La bendición iba precisamente a caer sobre la cabeza errónea y ellos pensaron que era hora de morirse y hacer algo para impedirlo.
Jacob era manso, obedece a su madre y padre, busca esposa de la familia, y Esaú con su espada y fuerza se casa con una cananea.
Esaú era obstinado, quería ser en la vida, pues entonces se necesitaba uno que suplante, quien cuenta con todos los conocimientos y habilidades, de aquel al cual está reemplazando la razón de ésta, se evita que surja algún inconveniente en el trabajo que se está realizando.
Del estilo de vida que desea hacer, de la forma que conseguía las cosas, no era por medio de humildad, quebranto, era con espada.
Jacob a su hijo amado, fue probado por sus otros hijos: Jacob quedó quieto y esperó hasta la vejez sin fuerzas, para preservar a la nación de Israel; ¿Qué tal Esaú?
Esaú destruiría a los demás hijos y destruirá a Israel.
No se cumpliría la promesa de Abraham.
Rebeca era el instrumento para que llegara la bendición a Israel, de ser la nación de Dios.
Rebeca (Vs. 8) le dice a Jacob lo que debe hacer.
(Vs. 4) Sabía que Isaac le iba a dar la bendición a Esaú.
Le presenta a Jacob las palabras de su padre y se llena de temor, la razón: Esaú era velloso y él lampiño, entonces me tendrá como burlador y traerá sobre mí maldición y no bendición.
Rebeca es una guerrera: Hijo mío, sea sobre mí tu maldición; solamente obedece a mi voz y ve…
¿Quién (Vs. 30) es ahora el que trae el guiso?; ya había comido. Pero Rebeca está metida en el medio de sus hijos, para hacer justicia, al que se llevaría una nación de doce hijos, que entonces serán las doce tribus de Israel.
Perdió Esaú su bendición, porque tenía que estar junta con la primogenitura que el mismo Esaú entrega a su hermano Jacob.
"Clamó con una muy (Vs. 34) grande y muy amarga (disgusto, dolorosa, triste, angustiosa, penosa) exclamación.
(Vs. 33) Se estremeció Isaac del engaño, pero, recuperándose de la emoción, confirmó lo que había hecho, la bendición y le confirma con fuerza: y será bendito.
Al sentirse lleno, más que de ordinario (común), del Espíritu Santo cuando estaba dando la bendición a Jacob, parece como si percibiera que Dios había interpuesto Su Amén.
Era el día, el momento que Jacob quedó así confirmado, no era de hombre, era Dios, en "la posesión" de la promesa.
Isaac accedió (cedió) designios (propósito) de Dios, aunque contradecían a su propia expectativa y al afecto que sentía hacia Esaú.
Esaú quedó excluido de la esperanza que abrigaba respecto a la bendición "que él creyó le sería reservado cuando vendió su primogenitura.
(Vs. 34) Bendíceme también a mí.
¿No has guardado bendición para mí? (Vs. 36)
Es ser insensato, estar dispuesto a conformarse con cualquier bien como Esaú aquí, deseó una bendición de segunda clase, ya que era una bendición separada de la primogenitura.
Se dice: Me conformo con cualquier bendición del suelo, aunque haya perdido la bendición del Cielo.
Esta es la bendición que tuvo y de ella tenía que sacar el mejor partido posible; …tu habitación en grosuras de la tierra; que dispondría de un mantenimiento más que suficiente; por su espada vivirá - que recobraría gradualmente su libertad; (2 Reyes 8:20-22) En la rebelión de los hijos de Edom.
Fue una bendición muy inferior a la de Jacob, a quien Dios había reservado algo mucho mejor.
En la bendición de Esaú no hay nada que apunte hacia Cristo, nada que le introduzca en el pacto de Dios; sin lo cual las grosuras de la tierra le van a servir de muy poca cosa.
Isaac era (Vs. 28 y 29) por él y en esa oración, profetiza acerca de Él.
Con tres cosas es aquí Jacob bendecido: (a) Abundancia, (b) Poder, (c) Predominio (influencia) ante Dios e influencia en el Cielo: Malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
