Apego, afecto, amor, es estar "voluntariamente" sujeto a la obediencia de nuestro Dios. Jacob ha tenido una comunión real, continua, e íntima entre el cielo y la tierra, entre Dios en Su gloria y "Jacob en su soledad". Tú debes gozar de comunión con el Señor en cada momento.
Un sueño maravilloso, extraordinario, sobrenatural.
La experiencia de Jacob es sobrenatural, por esos maravillosos sueños.
Jacob, estaba en un sueño que era maravilloso, algo totalmente sobrenatural: el cielo.
Estaba sorprendido por las señales que había tenido de la presencia especial de Dios con él en ese lugar: Ciertamente Jehová está en este lugar y "yo no lo sabía"; tal vez te pasa a ti.
Dios puede dar demostraciones de su presencia para los que la reciben.
Como vemos con Jacob, no hay lugar inadecuado para las visitas de Dios (Génesis 28:11-12); dondequiera que estemos, allí está Dios.
(Génesis 28:17) Bueno es el miedo reverente: Tuvo miedo y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar!
Tuvo miedo, le fue terrible, porque la gloria de Dios estaba allí con él y un cuerpo común no lo puede asimilar (comprender lo sucedido).
No es otra cosa que casa de Dios y puerta del Cielo; es la iglesia.
No estaba en otra atmósfera; era el mismo cielo que lo absorbió.
(Génesis 28: 18) Preservó un recuerdo de él de dos maneras; Alzó por señal la piedra, razón; no le daba el tiempo ahora para levantar un altar allí, como hacía Abraham en los lugares que Dios se le aparecía.
Derramó aceite sobre la tierra, tanto para distinguirlo de las demás como para dejar allí prenda y anticipo del altar que pensaba construir allí cuando tuviese oportunidad, como lo hizo después (Génesis 35:7) en gratitud a Dios por esta visión (35:7).
(2 Crónicas 29:20) Era una solemne (formal) asamblea para reunirse con el rey en el templo.
No cabe duda, toda buena persona de Jerusalén acudirían contentos.
Tan pronto como supo Ezequías que el templo estaba listo, no perdió tiempo, sino que madrugó para ir allá, dejaba ver: a fin de mostrar que su corazón había estado puesto en la obra llevada a cabo allí.
Había de hacerse expiación por los pecados del reinado anterior.
Pensaron que no era suficiente para hacer duelo y apartarse del pecado y por eso, presentaron un gran sacrificio como expiación (eliminación de la culpa o pecado a través de un tercero).
(Job 1:5) Tenía un santo celo de que se conservasen puros y sin mancha "en medio de todas sus fiestas".
Job ejerció funciones sacerdotales en su familia, pues: (Job 1:4) Tan pronto como pasaban los días de banquete, "los mandaba a llamar para purificarlos".
Les hacía examinar la conciencia y arrepentirse de cuanto hubiesen hecho digno "de reprensión".
Así "conservaba su autoridad sobre ellos para bien", y ellos se sometían de buena gana", a pesar de que ya habían formado su propia familia.
Job continuaba siendo el sacerdote de la familia y a su altar venían sus hijos los cuales apreciaban el participar de sus oraciones más que el participar de su hacienda.
Ofrecía sacrificios por ellos.
Job tenía como Abraham, un altar para su familia.
En tales ocasiones extraordinarias, ofrecía mayor número de sacrificios que de ordinarios, conforme al número de todos ellos.
Se levantaba de mañana y madrugaba para ello "como quien tiene puesto el corazón en la obra".
"De esta manera hacía todos los días."
Era perseverante en sus funciones sacerdotales.
Los actos de fe y arrepentimiento han de renovarse con mucha frecuencia, "puesto que con mucha frecuencia renovamos nuestras transgresiones".
Quien haya de servir a Dios rectamente ha de servirle continuamente.
(Salmos 57:8) Despierta, alma mía; despierta, salterio y arpa.
Hemos de cantar con gracia y entusiasmo.
No solo con la gracia habitual, sino con entusiasmo también; la música de los instrumentos no deleita sino cuando son tocados.
(Marcos 1:35) Jesús oró de madrugada, cuando estaba muy oscuro.
Hemos de acercarnos "al trono" de la gracia todos los días de la semana.
Se fue a un lugar solitario.
La oración privada ha de hacerse en privado.
Quienes están más ocupados en público y con mayor razón cuanto más elevada es la ocupación, deben pasar más tiempo a solas con Dios. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
A Solas Con Dios
Génesis 28:16-18
“Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.”
Jacob, solo y con una piedra por cabecera, tuvo comunión real entre el cielo y la tierra, entre Dios en su gloria y Jacob en su soledad, y despertó diciendo que Jehová estaba allí y él no lo sabía. Tú debes gozar de comunión con el Señor en cada momento. Estos son los puntos para la semana.
- Dios da demostraciones de su presencia a los que la reciben, y no hay lugar inadecuado para sus visitas: dondequiera que estemos, allí está Dios. Tal vez a ti te pasa como a Jacob, y no lo sabías.
- Bueno es el miedo reverente. Jacob tuvo miedo porque la gloria de Dios estaba allí y un cuerpo común no la puede asimilar: aquello era casa de Dios y puerta del cielo.
- Jacob alzó la piedra por señal y derramó aceite sobre ella, como prenda del altar que construyó después en gratitud por la visión. Hay que preservar el recuerdo de cuando Dios nos visita.
- Ezequías madrugó para ir al templo tan pronto estuvo listo, mostrando que su corazón estaba puesto en la obra, y presentó sacrificio de expiación por los pecados del reinado anterior.
- Job era el sacerdote de su familia: se levantaba de mañana a ofrecer sacrificios por sus hijos, y así lo hacía todos los días. Quien ha de servir a Dios rectamente ha de servirle continuamente.
- Los actos de fe y arrepentimiento han de renovarse con frecuencia, porque con frecuencia renovamos nuestras transgresiones. Despierta, alma mía: hemos de cantar con gracia y con entusiasmo.
- Jesús oró de madrugada, muy oscuro todavía, en un lugar solitario. La oración privada ha de hacerse en privado, y quienes están más ocupados en público deben pasar más tiempo a solas con Dios.
Esta semana levántate un poco más temprano cada mañana y aparta un rato a solas con Dios, antes de que empiece el día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Piedra por Almohada
Génesis 28:16-18
Para leer en voz alta con los niños
“Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jacob despertó y se dio cuenta de que Dios estaba allí con él, aunque él no lo sabía. Jacob estaba solo, durmiendo al aire libre con una piedra de almohada, y Dios le habló en un sueño maravilloso.
- Jacob pensaba que estaba en un lugar cualquiera, pero Dios estaba allí. No hay lugar donde Dios no pueda visitarte: tu cuarto, la escuela o el carro.
- Jacob sintió miedo, pero un miedo bueno, de respeto, porque la gloria de Dios era muy grande. Dijo que aquel lugar era casa de Dios y puerta del cielo.
- Por la mañana, Jacob levantó la piedra como señal y le echó aceite encima, para acordarse siempre de que Dios lo había visitado allí.
- Job se levantaba temprano todos los días para orar por sus hijos. Nosotros también fallamos a menudo, y por eso hay que volver a Dios a menudo, no una sola vez.
- Jesús se levantaba de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, y se iba a un lugar solitario para orar. La oración a solas es un secreto entre tú y Dios.
¿Dónde podrías tener tu propio rincón para estar a solas con Dios?
Esta semana, escoge ese lugar y ora allí un ratito cada mañana.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
