¡Estar atentos! El vigilante tiene su mirada siempre activa. Claro que, ¡no es fácil! No es fácil estar siempre atentos. La vigilancia es EL CUIDADO Y LA SUPERVISIÓN DE LAS COSAS QUE ESTÁN A CARGO DE UNO. Hay muchas cosas en el Reino de Dios que son nuestras responsabilidades y no les prestamos la debida atención. La vigilancia implica la inspección o supervisión de lo nuestro y de lo que también hacen otras personas que nos incumben (los de la casa, los hijos, la iglesia).
I. Apocalipsis 3:2 "Sé vigilante…"
A. "…y afirma las otras cosas que están por morir…"
Hoy en día hay mucho donde fijar la mirada refiriéndonos a lo que es vano.
El Señor llama a la Iglesia a un celo renovado por sus vidas espirituales (LOS LLAMA A AFIRMARSE).
La advertencia es: ¡porque hay cosas que ESTÁN POR MORIR!
Dios les llama a que hagan un NUEVO ESFUERZO para consolidar (dar firmeza, seguridad y solidez) lo poco que quedaba para Él.
Cuando queda poco para el Señor, ya eso es muestra y señal de muerte.
Cuando ves que las cosas están decayendo en tu vida espiritual empiezas proyectos para Él. Dices: voy a orar, a congregarme, a darle lo que es de Él… pero, lamentablemente casi nunca lo llevas a un buen fin. ¿O sí lo haces?
Dios les reclama a los hermanos de la iglesia de Sardis sobre las obras que ellos hacen para Él, de cosas que tienen que hacer. Esas obras tienen que ¡ser perfectas! "…porque no he hallado tus obras PERFECTAS delante de Dios."
Vemos que quien nos supervisa es el mismo Jesús; Él les dice a los hermanos de la iglesia de Sardis que las obras que hacen ¡no son perfectas!
¡Las hacen a medias!
¡Las hacen sin ganas! ¿Y tú? ¿Las haces con ganas? ¿Son perfectas para el Señor Jesús tus obras?
Cuando Jesús ve las obras que hacemos Él las evalúa y en Su vigilancia ¡sabe si son o no son perfectas!
Si no son perfectas no llegan al trono de Dios, y regresan a donde salieron, de vuelta a donde están las migajas; las migajas de las Iglesias que esperan ¡para el Juicio Final!
¡A Dios sí le llega lo que es perfecto!
Jesús había supervisado a Sardis, y les dio la oportunidad para que todo lo que habían empezado y que ya estaba colapsando ¡lo comenzaran de nuevo!
¡Era muy poco lo que quedaba para Él en aquella Iglesia!
¡Había señales de muerte!
¡Lo que hemos recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete! "Acuérdate, pues, de LO QUE HAS RECIBIDO Y OÍDO; Y GUÁRDALO, Y ARREPIÉNTETE. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti." Apocalipsis 3:3
Hay que guardar, vigilar lo que se nos ha dado por gracia, pues nada nos merecemos.
Si no estaban despiertos vigilando, Él vendría de manera inesperada y actuaría en juicio. ¡DESPIERTOS!
¡Jesús está a la diestra del Padre (Romanos 8:34) rogando por nosotros!
¡Hay que despertar para escapar de los juicios! ¡Sé vigilante!
B. Colosenses 4:2 "Perseverad en la oración, VELANDO en ella con acción de gracias." ¡Ser vigilantes de nuestras vidas mediante la oración!
El mundo nos arropa.
Por esto, sé diligente con tu vida espiritual.
¡Acuérdate que al no vigilar descuidas tu vida! Es propio hoy día para mucha gente descuidar sus vidas. Se retiran de la vigilancia suya y de los suyos. ¿Y tú? ¿Te has retirado de la vigilancia que te corresponde?
Velando, ¿cómo se hace? ¡EN ORACIÓN!
Una de las lamentaciones que todos tendremos cuando lleguemos al cielo será QUE NO LE DIMOS MÁS TIEMPO A LA ORACIÓN. Uno se da cuenta del tiempo dado o no a la oración, especialmente, cuando consideramos hasta qué punto nuestras oraciones han sido respondidas. ¿Es que hemos orado cómo deberíamos?
¡Hay un gran misterio en la oración! ¡Tú oras y esperas recibir lo que pides; tú oras y Dios contesta conforme a Su voluntad!
Él contesta como en realidad nos conviene. No es lo que queremos, es lo que Él conoce que nos conviene, ¡para nuestra perfección!
Hay que orar con fe sencilla. (Mateo 6:10 - 12) ¡Que sea hecha Tu voluntad!
Conforme a Su voluntad tendremos respuesta a nuestras peticiones (1 Juan 5:14 - 15).
Hay que perseverar en la oración. Y debemos hacerla, ¡VELANDO en ella!
Velar contra el sueño (para que no nos suceda como los discípulos, que se durmieron), velar contra los pensamientos errantes (que van de un lugar a otro).
Y debemos velar, ¡PARA QUE NO SEAMOS ROBADOS DEL TIEMPO PARA LA ORACIÓN!
Que la oración que hagamos sea con acción de gracias.
Dando gracias por las oraciones recibidas y también, ¡por las que no se han recibido!
Alguien dijo (Guy King): "Su amor quiere lo mejor para nosotros: Su sabiduría conoce qué es lo mejor para nosotros; y Su poder consigue lo mejor para nosotros." Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Sé Vigilante
Romanos 8:34
“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”
El vigilante tiene su mirada siempre activa, y no es fácil estar siempre atentos. La vigilancia es el cuidado y la supervisión de lo que está a cargo de uno: lo nuestro, los de la casa, los hijos y la iglesia. Estos son los puntos para la semana.
- «Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están por morir». El Señor llama a la Iglesia a un celo renovado, porque cuando queda poco para Él, ya eso es señal de muerte.
- Cuando la vida espiritual decae empezamos proyectos para Dios: orar, congregarnos, darle lo suyo. Pero casi nunca los llevamos a buen fin. ¿O sí lo haces?
- Jesús mismo nos supervisa y le dijo a Sardis que sus obras no eran perfectas: las hacían a medias y sin ganas. Lo que no es perfecto no llega al trono de Dios.
- Hay que guardar lo que se nos ha dado por gracia y arrepentirse. Si no velamos, Él vendrá como ladrón, a la hora que no sabemos. ¡Hay que despertar para escapar de los juicios!
- Jesús está a la diestra del Padre intercediendo por nosotros. Velamos mediante la oración: perseverad en ella con acción de gracias, porque el mundo nos arropa y es fácil descuidar la vida.
- Una lamentación que tendremos en el cielo será no haberle dado más tiempo a la oración. Dios contesta conforme a Su voluntad, no como queremos, sino como nos conviene para nuestra perfección.
- Hay que velar contra el sueño, como los discípulos que se durmieron, contra los pensamientos errantes, y para que no nos roben el tiempo de orar. Demos gracias también por lo no recibido.
Aparta un tiempo fijo cada día para orar, y cuídalo como un vigilante: que nada te robe ese tiempo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
El Vigilante de Ojos Abiertos
Romanos 8:34
Para leer en voz alta con los niños
“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús murió, resucitó y ahora está junto a Dios orando por nosotros. Un vigilante es alguien que no se duerme en su puesto: mantiene los ojos bien abiertos para cuidar lo que le encargaron.
- Dios te ha encargado cosas para cuidar: tu oración, tu obediencia y tu amor por Él. Hay que estar atento para no descuidarlas.
- A veces empezamos algo para Dios, como orar todos los días, y a los pocos días lo dejamos. Dios quiere que lo terminemos bien.
- Jesús ve todo lo que hacemos. Si hacemos las cosas a medias o sin ganas, Él se da cuenta, aunque los demás no lo noten.
- Jesús dijo que vendrá sin avisar, como un ladrón que llega de noche. Por eso hay que estar despiertos y listos siempre.
- Los discípulos se quedaron dormidos cuando debían orar con Jesús. Tú puedes velar orando, aunque tengas sueño o se te vaya la mente a otra cosa.
- Dios contesta tus oraciones de la mejor manera, aunque no siempre sea como tú querías, porque Él sabe lo que te conviene. Dale gracias por todo.
¿Qué te distrae cuando quieres orar?
Esta semana, escoge una hora fija cada día para orar, sin juegos ni pantallas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
