Mega Zoé
Estudio #0990Iglesia en las casas

El Amor No Hace Nada Indebido

El Amor No Hace Nada Indebido enseña a recibir y extender el perdón y permanecer fieles en medio del sufrimiento.

Nuevo Testamento1 CorintiosSEMANA DEL 31 DE JULIO @ 6 AGOSTO DE 20184 min lectura

El amor no hace nada indebido. Porque hacerlo es injusto. Son cosas no justas como obrar ilegal, hacer algo inicuo o algo que resulte ser caprichoso. Aquello que es cruel o perverso. Lo que es antojadizo. Indebido es quererlo todo: querer lo posible y lo imposible. El caprichoso es una persona que satisface sus deseos sin importarle si afecta o incomoda a los demás. Son personas que no respetan a los demás y someten continuamente el "quiero eso y punto." Alguien así, dice: "siempre quiero, no me importan las necesidades, ni afectaciones a los otros, solo quiero mi satisfacción personal." Eso es ¡capricho de verdad!

I. La Biblia nos enseña que el amor no falta el respeto a nadie.

A. El amor no ofende.

Cuando el honor te deja, es porque has hecho algo indebido.

Todo lo que es indebido trae consecuencias, ya sea en el presente o en el futuro.

Hay que medir nuestros actos, hay que medir lo que hacemos para no hacer algo indebido.

Actuar a la ligera lleva a tener que enfrentarse a las consecuencias.

Cuando se hace lo indebido ¡ya no hay dignidad!

Se llega a lo deshonesto, a lo que es desvergonzado.

Ejemplo: Me enteré que un jefe de un noticiero envía a una reportera a presentar una noticia y le ordena que al hacerlo se persigne ante las cámaras. Ella no quiere persignarse porque es judía. La reportera le hace saber lo ocurrido a la Confederación de Comunidades Judías. Esa entidad judía de inmediato emite un comunicado al gerente del noticiero manifestándole el repudio y rechazo al acto cometido violentando el derecho de la reportera dejándole ver así la gravedad de los hechos. El jefe del noticiero explica, se defiende y da sus razones, pero ella dice: "No sé si vuelva, la relación ya está fragmentada. Aunque él me pida disculpas y yo lo perdone." ¡Así es el asunto! Un acto indebido ¡trae malas consecuencias!

Aquello que es indebido va a traer grandes rupturas y dolor, y grandes pesares ¡para siempre!

¡Por hacer lo indebido se destruye tanto! Se puede destruir una relación familiar sana y hermosa, o una amistad, etc. Y en vez de alguien que debió ser amado y feliz, ahora tendrá una sonrisa triste y agobiada, ya nada puede ser ¡como antes!

La razón de esto, hermano, es por ¡la falta de amor! Porque el que ama ¡no hace nada indebido!

Tú amas cuando eres cortés y considerado. (Filipenses 2:4 "…no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.") Jesús era Dios y no se aferró a serlo. Sino que tomó forma de siervo, lo más bajo, tomó forma de hombre y en esa condición de hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y no cualquier muerte fácil, sino la de la Cruz (Vs.5-8)

Piensa, ¿cuándo caminamos miramos por los demás? ¿Los consideramos?

¿O solo piensas y caminas para ti? Para tu bien, para tus ganancias, para tu felicidad y tus propósitos, aunque al final pidas un perdón. Acuérdate, que ese mal se lo haces a otros. A otros con quien la relación debe ser la perfecta, porque el amor es de Dios. Pero, si insistes en amarte tú primero, la comunión con ellos será fragmentada, hecha pedazos y vendrá con ello mucho dolor y pesar.

Un dolor provocado no es necesario, pero si se hace lo indebido eso será lo que se vivirá. En cambio, si no se hace lo indebido ¡sólo ganas y ganas!

Cuando piensas, hablas y actúas, observa, ¡no hagas nada injusto! ¡No hagas lo que hace daño!

Hermanos, no podemos vivir bajo caprichos.

En los caprichos lo único que se hace es complacer nada más que lo tuyo. ¡Aunque te lleves de frente lo justo, aunque te lleves lo bueno por delante! Y todo porque caíste en lo indebido.

Cuando se afecta a otros por caprichos ¡no se ama!

Cuando dices: "quiero eso y punto", y no puedes oír al que te advierte, ¡ya no amas! Ni a los más cercanos.

Cuando solo tú quedas satisfecho a tus caprichos, ¡acuérdate! ¡alguien sufre tu voluntad caprichosa!

Un día pedirás perdón y se te perdonará, pero habrá un corazón o tal vez muchos corazones en pedazos, ¡porque hiciste por hábito complacer tus caprichos!

¡Muchas pérdidas hay cuando haces lo indebido!

Pero, ¡el amor no hace nada indebido! Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz