El amor no hace nada indebido. Porque hacerlo es injusto. Son cosas no justas como obrar ilegal, hacer algo inicuo o algo que resulte ser caprichoso. Aquello que es cruel o perverso. Lo que es antojadizo. Indebido es quererlo todo: querer lo posible y lo imposible. El caprichoso es una persona que satisface sus deseos sin importarle si afecta o incomoda a los demás. Son personas que no respetan a los demás y someten continuamente el "quiero eso y punto." Alguien así, dice: "siempre quiero, no me importan las necesidades, ni afectaciones a los otros, solo quiero mi satisfacción personal." Eso es ¡capricho de verdad!
I. La Biblia nos enseña que el amor no falta el respeto a nadie.
A. El amor no ofende.
Cuando el honor te deja, es porque has hecho algo indebido.
Todo lo que es indebido trae consecuencias, ya sea en el presente o en el futuro.
Hay que medir nuestros actos, hay que medir lo que hacemos para no hacer algo indebido.
Actuar a la ligera lleva a tener que enfrentarse a las consecuencias.
Cuando se hace lo indebido ¡ya no hay dignidad!
Se llega a lo deshonesto, a lo que es desvergonzado.
Ejemplo: Me enteré que un jefe de un noticiero envía a una reportera a presentar una noticia y le ordena que al hacerlo se persigne ante las cámaras. Ella no quiere persignarse porque es judía. La reportera le hace saber lo ocurrido a la Confederación de Comunidades Judías. Esa entidad judía de inmediato emite un comunicado al gerente del noticiero manifestándole el repudio y rechazo al acto cometido violentando el derecho de la reportera dejándole ver así la gravedad de los hechos. El jefe del noticiero explica, se defiende y da sus razones, pero ella dice: "No sé si vuelva, la relación ya está fragmentada. Aunque él me pida disculpas y yo lo perdone." ¡Así es el asunto! Un acto indebido ¡trae malas consecuencias!
Aquello que es indebido va a traer grandes rupturas y dolor, y grandes pesares ¡para siempre!
¡Por hacer lo indebido se destruye tanto! Se puede destruir una relación familiar sana y hermosa, o una amistad, etc. Y en vez de alguien que debió ser amado y feliz, ahora tendrá una sonrisa triste y agobiada, ya nada puede ser ¡como antes!
La razón de esto, hermano, es por ¡la falta de amor! Porque el que ama ¡no hace nada indebido!
Tú amas cuando eres cortés y considerado. (Filipenses 2:4 "…no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.") Jesús era Dios y no se aferró a serlo. Sino que tomó forma de siervo, lo más bajo, tomó forma de hombre y en esa condición de hombre se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y no cualquier muerte fácil, sino la de la Cruz (Vs.5-8)
Piensa, ¿cuándo caminamos miramos por los demás? ¿Los consideramos?
¿O solo piensas y caminas para ti? Para tu bien, para tus ganancias, para tu felicidad y tus propósitos, aunque al final pidas un perdón. Acuérdate, que ese mal se lo haces a otros. A otros con quien la relación debe ser la perfecta, porque el amor es de Dios. Pero, si insistes en amarte tú primero, la comunión con ellos será fragmentada, hecha pedazos y vendrá con ello mucho dolor y pesar.
Un dolor provocado no es necesario, pero si se hace lo indebido eso será lo que se vivirá. En cambio, si no se hace lo indebido ¡sólo ganas y ganas!
Cuando piensas, hablas y actúas, observa, ¡no hagas nada injusto! ¡No hagas lo que hace daño!
Hermanos, no podemos vivir bajo caprichos.
En los caprichos lo único que se hace es complacer nada más que lo tuyo. ¡Aunque te lleves de frente lo justo, aunque te lleves lo bueno por delante! Y todo porque caíste en lo indebido.
Cuando se afecta a otros por caprichos ¡no se ama!
Cuando dices: "quiero eso y punto", y no puedes oír al que te advierte, ¡ya no amas! Ni a los más cercanos.
Cuando solo tú quedas satisfecho a tus caprichos, ¡acuérdate! ¡alguien sufre tu voluntad caprichosa!
Un día pedirás perdón y se te perdonará, pero habrá un corazón o tal vez muchos corazones en pedazos, ¡porque hiciste por hábito complacer tus caprichos!
¡Muchas pérdidas hay cuando haces lo indebido!
Pero, ¡el amor no hace nada indebido! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Amor No Hace Nada Indebido
1 Corintios 13:5
“no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor”
El amor no hace nada indebido, porque lo indebido es injusto: lo cruel, lo perverso, lo caprichoso, el «quiero eso y punto» que no mira a los demás. Todo lo indebido trae consecuencias, y su raíz es la falta de amor. Estos son los puntos para la semana.
- El caprichoso satisface sus deseos sin importarle si afecta o incomoda a los demás. Quiere lo posible y lo imposible, no respeta a nadie, y solo busca su satisfacción personal. Eso es capricho de verdad.
- El amor no falta el respeto ni ofende. Cuando el honor te deja es porque hiciste algo indebido, y lo indebido trae consecuencias, ya sea en el presente o en el futuro.
- Hay que medir nuestros actos. Actuar a la ligera lleva a enfrentar consecuencias, y cuando se hace lo indebido ya no hay dignidad: se llega a lo deshonesto y a lo desvergonzado.
- Un acto indebido fragmenta una relación aunque después se pidan disculpas y se perdone. Así se destruye una familia sana o una amistad, y donde había alguien feliz queda una sonrisa triste y agobiada.
- Amas cuando eres cortés y considerado, no mirando cada uno por lo suyo propio. Jesús era Dios y no se aferró a serlo: tomó forma de siervo y se humilló hasta la muerte de cruz.
- Si caminas solo para ti, para tus ganancias y tus propósitos, aunque al final pidas perdón, la comunión se hará pedazos. Un dolor provocado no es necesario; si no haces lo indebido, solo ganas.
- Cuando dices «quiero eso y punto» y no oyes al que te advierte, ya no amas, ni a los más cercanos. Alguien sufre tu voluntad caprichosa, y quedarán corazones en pedazos.
Esta semana, antes de decir «quiero eso y punto», detente a pensar a quién afecta, y escucha al que te advierte.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Corazón Hecho Pedazos
1 Corintios 13:5
Para leer en voz alta con los niños
“no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el que ama no hace cosas que le hacen daño a otro, ni piensa solo en sí mismo. La pastora enseñó que cuando alguien hace algo malo por capricho puede dejar un corazón hecho pedazos, y aunque después pida perdón, a veces las cosas ya no quedan como antes.
- Un capricho es decir «quiero eso y punto», sin importar si molestas o lastimas a otro. El que vive de caprichos no está amando.
- Todo lo malo que hacemos trae consecuencias, ahora o más tarde. Por eso hay que pensar antes de actuar, y no hacer las cosas a la ligera.
- Pedir perdón es bueno, y hay que perdonar. Pero a veces lo que rompiste queda como un vaso roto: aunque lo pegues, ya no es igual. ¡Mejor no romperlo!
- Amar es ser amable y pensar en los demás, no solo en lo tuyo. Jesús era Dios, y aun así se hizo siervo y dio su vida por nosotros en la cruz.
- Cuando alguien te advierte «no hagas eso», escúchalo. Si no oyes a nadie, puedes lastimar hasta a los que más quieres.
- Si no haces lo indebido, ¡solo ganas! Ganas amigos, ganas confianza, ganas una familia contenta y un corazón tranquilo delante de Dios.
¿Qué capricho te cuesta más dejar?
Esta semana, antes de decir «yo quiero», pregúntale primero a la otra persona qué quiere ella.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
