Pequeño pues, hablado lo que creemos. Groseros, malcriados, relajando, sin sentido lo que se habla y dice. En muchas ocasiones no se usa la razón, entendimiento, intelecto de lo que se habla y lo que se puede sentir, (Romanos 14:12; Mateo 12:36); De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí; De manera que queda claro que "cada uno de nosotros dará cuenta a Dios de sí, "no de sus hermanos". Nos juzgamos unos a otros demasiado y sin la apropiada autoridad ni conocimiento. Le es bueno al humano pensar y opinar desde afuera.
Seamos capaz de arreglar nuestras vidas con razonamiento.
Aprendamos a usar nuestro intelecto. La inteligencia es para todos, porque la razón debe estar en nuestras mentes.
(Mateo 12:36) Jesús les advirtió solemnemente (firme, grave, formal), como para todo ser humano que todos darán cuenta por toda palabra ociosa (inútil, innecesario, vano) que pronuncien.
Por cuanto las palabras que las personas hayan hablado, pronunciado "son un medidor preciso de sus vidas", constituirán (establecer, fundar) una base apropiada para la condenación o absolución.
(1 Corintios 13:11) Cuando era niño: el razonamiento, entendimiento, inteligencia, era de niño.
Los niños pequeños tienen nociones muy confusas acerca de las cosas y de acuerdo con sus nociones (idea, conocimiento) se expresan y razonan (entendimiento, intelecto) también confusamente (los niños), sin acierto, puntería, por ser niños.
Pero al hacerse adultos, "abandonan" con toda naturalidad dichas ideas y se ríen de ellas.
Hay que madurar, "dejé a un lado", en sentido de "que tenía decidida no hacer uso de las ideas, "conocimientos" infantiles.
"Me he hecho hombre… he dejado a un lado", el proceso no fue instantáneo, sino progresivo.
Lo más seguro Pablo puso a un lado las cosas infantiles con decisión y finalidad, es decir, definitivamente.
(Isaías 55:8-9) Si miramos al cielo, hallamos allí los pensamientos y los caminos de Dios (Sus propósitos y Sus actuaciones) a distancia infinita sobre los nuestros.
(Isaías 55:7) Al mismo (injusto, malvado) se le urge a dejar sus malvados pensamientos y camino y a poner sus pensamientos y sus caminos en línea con los de Dios "pues Dios dice: "Mis (8) pensamientos y mis caminos no son como los vuestros."
Es decir: Los vuestros están dirigidos a las cosas de abajo; los míos están muy por encima, "tanto como el cielo está sobre la tierra; y si os tenéis por verdaderos penitentes (reconciliación, confesión de pecados) los nuestros deben estar también puestos en las cosas de arriba (Colosenses 3:2).
(Romanos 2:14-15) Ahora bien, Pablo explica que, aunque la ley no fue dada a los gentiles, sin embargo, tienen un conocimiento innato del bien y del mal.
Conocen de manera instintiva (conducta que no es el resultado del aprendizaje), que está mal mentir, robar, cometer adulterio y asesinar.
El único mandamiento que no conocería por intuición (presentimiento instantáneamente, sin necesidad de razonamiento) es el que trata del sábado; y este más ceremonial que malo.
De modo que esto se reduce a que los gentiles que no tienen ley…" son ley para sí mismos.
Constituyen su propio código de qué conducta es buena o mala en base de sus instintos morales (costumbres y normas que se consideran "buenas" para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas).
(15) Muestran las obras de la ley escrita en sus corazones.
No es la "ley misma la que está escrita en sus corazones, sino "la obra de la ley".
La obra que la ley tenía la intención de llevar a cabo en las vidas de los israelitas se ve en cierta medida en las vidas de los gentiles.
El hecho de que sepan lo que es correcto con respecto a sus padres, por ejemplo, muestra la obra de la ley escrita en sus corazones.
Su "conciencia", que les sirve de controlador, confirma este conocimiento instintivo (que es obra, efecto o resultado del instinto (no es de aprendizaje) y no del juicio o de la reflexión).
Y sus "pensamientos están constantemente decidiendo" lo "correcto" o incorrecto de sus acciones, "acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos (entendimiento, intelecto, inteligencia) prohibiendo o permitiendo.
¿Y tú, que tal cuidas, la pureza?
(Isaías 1:18-20) El perdón de Dios, en tal caso, será tan eficaz y completo que, aunque sus pecados hayan sido como la grana (rojo, oscuro y fuerte) y el carmesí (rojo oscuro) es decir, aunque el pecado esté tan dentro en nosotros como lo está una tela profundamente teñida de rojo y mantenida por largo tiempo en dicho tinte, el perdón misericordioso de Dios descargará, con la misma profundidad, el teñido.
Si nos limpiamos por medio del arrepentimiento, Dios nos blanquea. Si quisiereis y oyereis (obedecer) comeréis el bien de la tierra; todo lo bueno que la tierra prometida produce.
Pero, por la misma razón, y con toda razón, si rehúsan obedecer y continúan en su rebeldía, serán consumidos a espada, "porque ha hablado la boca de Dios, quien no puede mentir. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Razón, Limpieza Espiritual
1 Corintios 13:11
“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.”
Muchas veces hablamos sin usar la razón: palabras groseras, relajo, cosas sin sentido. Cada uno dará a Dios cuenta de sí, y por eso hay que madurar y limpiar la vida por dentro. Estos son los puntos para la semana.
- Nos juzgamos unos a otros demasiado y sin la apropiada autoridad ni conocimiento, pero cada uno dará cuenta a Dios de sí, no de sus hermanos. Arreglemos nuestras vidas con razonamiento: la inteligencia es para todos.
- Jesús advirtió solemnemente que todos darán cuenta de toda palabra ociosa. Las palabras que hablamos son un medidor preciso de nuestra vida, y serán base para la condenación o para la absolución.
- El niño razona con nociones confusas, pero al hacerse adulto las deja a un lado. Pablo dejó lo que era de niño con decisión y para siempre, aunque el proceso de madurar fue progresivo.
- Los pensamientos y caminos de Dios están tan por encima de los nuestros como el cielo sobre la tierra. Al malvado se le urge a dejar su camino y poner sus pensamientos en las cosas de arriba.
- Aun los gentiles, sin la ley, saben por instinto que está mal mentir, robar, adulterar y asesinar. Muestran la obra de la ley escrita en sus corazones, y su conciencia los acusa o los defiende.
- ¿Y tú, qué tal cuidas la pureza? Aunque el pecado esté tan dentro como una tela teñida de grana por largo tiempo, el perdón misericordioso de Dios quita el teñido con la misma profundidad.
- Si nos limpiamos por medio del arrepentimiento, Dios nos blanquea, y el que quiera y obedezca comerá el bien de la tierra. Pero el que siga en su rebeldía será consumido, porque lo ha dicho la boca de Dios.
Antes de hablar, pregúntate si esa palabra la podrías presentar delante de Dios, y arrepiéntete ante Él de las palabras ociosas que ya dijiste.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Tela Roja Queda Blanca
1 Corintios 13:11
Para leer en voz alta con los niños
“Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: cuando Pablo era niño hablaba y pensaba como niño, pero cuando creció dejó las cosas de niño. El estudio habla de una tela que estuvo mucho tiempo metida en tinte rojo oscuro, y Dios la lava hasta dejarla blanca: así limpia Él el pecado.
- Dios nos dio inteligencia para pensar antes de hablar. Las palabras groseras o sin sentido no le agradan, y un día le vamos a dar cuenta de cada palabra que decimos.
- Cada uno le va a responder a Dios por lo suyo, no por lo que hizo el hermano. Por eso, en vez de juzgar a otros, arregla tu propia vida.
- Crecer no es solo ponerte más alto. Es dejar de hablar y pensar sin sentido, como un bebé, y aprender a usar la cabeza para lo bueno.
- Los pensamientos de Dios están tan alto sobre los nuestros como el cielo sobre la tierra. Pídele que te enseñe a pensar como Él.
- Aun sin leer la Biblia, la gente sabe que mentir y robar está mal. Esa vocecita por dentro que te avisa se llama conciencia. ¡Hazle caso!
- Si le pides perdón a Dios de corazón, Él te deja limpio. Pero el que no quiere obedecer y sigue en lo malo sufre las consecuencias, porque Dios no miente.
¿Qué palabras dijiste hoy que no le gustarían a Dios?
Esta semana, cuando estés enojado, cuenta hasta cinco antes de hablar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
