Mega Zoé
Estudio #0953Iglesia en las casas

Satanás Acusa Falsamente a Job

“Servir con humildad aparece aquí como una marca clara de la vida delante del Señor.”

Antiguo TestamentoJob4 min lectura

Los ángeles son espíritus que ministran a favor de los creyentes (Hebreos 1:14 "¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?"). Pero, leemos en Job 1:6 "Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás." Satanás también se presentó ante Dios y acusó falsamente a Job. El nombre Satanás significa adversario, un enemigo de Dios. El diablo también es el enemigo de los hombres y de todo lo bueno. Los ángeles realizan diversas actividades a nuestro favor por encargo de Dios. Lo contrario hace Satanás quien es el acusador de tu vida día y noche (Apocalipsis 12:10 "…porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche."). Aquí vemos que hace lo propio, está acusando a Job. El sentimiento con que Satanás contempla a Job es similar a aquel con el que miraba a Adán en el Jardín del Edén. Animado por su éxito con Adán ahora le motiva el caso de Job, uno que aún es íntegro y que no ha caído en pecado. El diablo está seguro de que la piedad de Job, quien pertenece a la raza caída de los hombres, no resistirá la prueba a la que quiere llevarlo. Satanás mismo había caído y quiere hacer caer a todos (Judas 1:6 "Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día."). Job 1:7 "Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella." Venía de rodear la tierra, yendo rápidamente de acá para allá, como algo así, de prisa. Dios sabía de sus visitas y de que venía de averiguar todo acerca de Job. Por eso le pregunta si ha tomado en cuenta la integridad de Job (Job 1:8 "¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?"). El diablo no podía acusarlo de nada, pero le dice: "¿Acaso teme Job a Dios de balde?" (Vs.9) Es que Satanás no podía soportar lo que Dios decía de la rectitud e integridad de Job. Pues, por su piedad Job había conquistado, pero Satanás molesto le dice al Señor que Job estaba con Él por todos los bienes y favores con los que Dios le estaba favoreciendo, como si Job fuera un caprichoso y engreído por lo que Dios le daba. Era como decirle: "¿De balde, es de gratis que te ama?" Entonces, leemos sobre la acusación en Job 1:10,11 "¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia." Es decirle: "Job te ama porque le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene; sus bienes le has aumentado y al trabajo de sus manos has bendecido; esa es la razón por la cual él te ama." Hablaba el diablo como si Job tuviera un interés mercenario (del que lucha a cambio de dinero). Como quien dice: ¡te sirvo porque me das! Es la forma en la que acusan los enemigos. Porque la piedad es un bien que agrada a Dios. Pero, una de las características del diablo, y de los que le siguen, es mofarse de uno y no creer que alguien tenga una piedad desinteresada. Así que, pensaba el enemigo que Job era un interesado y que al quitarle todo blasfemaría al Señor. Pero, Dios le dice que entonces ponga a prueba la sinceridad de Job (Job 1:12 "Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.). Es como si Satanás pretendiera hacerle ver a Dios que desconocía a Job. Ningún poder tiene Satanás contra el hombre mientras Dios no se lo dé. Dios le permitió al enemigo que lo hiciera para poner a prueba la sinceridad de Job, el permiso lo otorgó Dios. Lo hace Dios para su gloria, por el honor de Job. Dios deja ver su favor, su providencia; Él cuida y no permite que se falle en la fe. Salió Satanás a atacar a Job, ya él tenía ese objetivo. ¡Pobre de Job! Un hombre recto y le viene encima lo que jamás espera. A Job le llegaba la furia de Satanás. ¿Quién lo iba a pensar? La larga conversación tenía un fin: hacerle daño a Job hasta destrozarle cada pedazo de su alma. ¡Que día! ¿Nos sucederá que en nuestra aflicción bendeciremos a Dios? La humildad se debe sostener en el gran dolor. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz