"Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia." Hebreos 4:11 Pongamos, pues, todo nuestro empeño en entrar en ese descanso que nos quiere dar Dios; que nadie caiga imitando la desobediencia de los que no creyeron a la Palabra de Dios. Hebreos 4:12 "Porque la palabra de Dios es viva y eficaz y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón." La palabra de Dios es viva (que no está vacía sino que está llena de vida y poder), es operante (ella hace, ella lleva a cabo), es efectiva (ella es verdadera, es real). La Palabra de Dios es más tajante (ella corta con precisión pues obra directo y no admite discusión, no permite un término medio) que cualquier espada de dos filos; penetra hasta los linderos (hasta la raya donde colindan) del alma y del espíritu, de las coyunturas y de los tuétanos (es la sustancia grasa y blanca en el interior de los huesos) siendo capaz de discernir (distinguir una cosa de otra) los pensamientos y las intenciones (son las actitudes, el estado de ánimo que se expresa de una cierta manera) del corazón.
"Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta." Hebreos 4:13 NO HAY NADA EN TODO EL UNIVERSO QUE PUEDA QUEDAR OCULTO A LA VISTA DE Dios. Todo está desnudo y al descubierto ante los ojos de Aquel a quien tenemos que rendir cuentas. Pongamos todo nuestro empeño en creerle al Señor para así entrar en el descanso que Dios nos quiere dar y así nadie caiga en desobediencia. El antiguo pueblo de Israel cayó en la desobediencia. La voz de Dios es clara, no hay razón de confusión para no creer, pues la desobediencia trae muerte y dolor. Cuidado, las caídas traen castigo, dolor y gran pesar.
Hay un remedio para cuidarse de tales caídas: ¡LA PALABRA DE Dios QUE ESTÁ HENCHIDA (LLENA) DE VIDA! Muchos libros han sido los más vendidos e hicieron millonarios a sus autores, pero para bien del espíritu del hombre ninguno valió la pena, además la letra de esos libros ya ha pasado. Una de las cosas maravillosas de la Palabra de Dios es que siempre es un tema vivo para las personas de todos los tiempos. Las muchas palabras humanas se van en el olvido. Pero, la Palabra de Dios es algo con lo que "todos nos hemos de enfrentar" y su ofrecimiento es algo que "todos hemos de aceptar o rechazar." Esa es la Palabra de Dios, guardémosla en nuestra mente y corazón, pues nada ni nadie nos la debe robar.
Nuestra mente tiene muchas palabras aprendidas que hay que sustituirlas por la Palabra de Dios. Isaías 55:11 "Así será mi Palabra que sale de mi boca; no volverá a mi vacía, sino que hará lo que yo quiero y será prosperada en aquello para que la envié." Nuestros tormentosos pensamientos muchas veces nos llevan a grandes vacíos y a peligros que nos pueden llevar a la destrucción. En cambio, cuando recibimos la Palabra que Dios nos da te aseguro que mejoraremos toda nuestra mente.
La palabra de Dios es efectiva. Es uno de los hechos innegables de la historia que siempre que se ha tomado en serio la Palabra de Dios han empezado a suceder buenas cosas. En nuestras vidas lo podemos ver, lo podemos sentir. Los grandes cambios en las personas tienen sin duda una relación íntima con la publicación de la Biblia en la lengua del pueblo y el florecimiento de los estudios bíblicos. Cuando tomamos en serio la Palabra de Dios nos damos cuenta enseguida de que no es solamente un libro que se puede leer y estudiar sino ¡UNA "PALABRA VIVA" QUE HAY QUE PONER POR OBRA!
Apocalipsis 3:8 El mensaje del Señor a la iglesia de Filadelfia: "Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes poca fuerza, HAS GUARDADO MI PALABRA y no has negado mi nombre." El poder no está en uno, ¡ESTÁ EN SU PALABRA! La palabra de Dios es penetrante. Produce un efecto tan grande cuando ella entra a uno que nos hace fuertes. Entra a nuestra vida física y penetra hasta la frontera entre el alma y el espíritu. Tenemos espíritu y es lo que nos permite pensar y razonar y mirar más allá de la tierra, ¡A Dios!
La palabra de Dios pone a prueba la vida terrenal y la existencia espiritual del hombre. La palabra de Dios escudriña los deseos e intenciones del corazón (Vs. 12). El deseo es la parte emocional de la persona y la intención la parte intelectual. Es como si dijera: Tu vida emocional e intelectual deben someterse por igual al escrutinio de Dios (al examen o estudio hecho con mucha atención y exactitud). Todo está descubierto para Dios y no puede dejar de encontrarse ante sus ojos. Hebreos 4:13 "Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están DESNUDAS y ABIERTAS a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta." Dos palabras interesantes. 1) DESNUDAS - Como humanos solemos ocultarnos bajo un disfraz exterior, pero ante Dios estas cosas desaparecen y tenemos que enfrentarnos con Él tal como somos, desnudos. No es conmigo que tienes que quedar bien, es con el Dios que dices que le sirves. Y la otra palabra es 2) ABIERTAS - Todas las cosas están abiertas a los ojos de Dios. Abiertas no cerradas. Para Él tu vida está abierta. Puede que creamos que hemos conseguido evitar a Dios por un cierto tiempo, pero llega el momento en que ya no podemos evitar encontrarnos cara a cara con Él. Dios ve lo más secreto de nuestro corazón. A fin de cuentas tenemos que enfrentarnos con la mirada de Dios. Tal vez nos podemos esconder de las personas a las que nos daría vergüenza enfrentarnos, pero no podremos evitar mirar a Dios cara a cara. En algún momento uno tiene que dejar de correr de sí mismo y de Dios, porque ya no se tendrá a donde huir. Tendremos que encontrarnos con ese Dios ante cuyos ojos nada se puede ocultar, pues abierto está todo ante Él.
Si la Palabra la hacemos nuestra y la guardamos y si vivimos sabiendo que nada le es oculto a nuestro Dios, nos estaremos preparando bien para presentarnos ante Aquel a quien tendremos que dar cuentas. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
