Mega Zoé
Estudio #0798Iglesia en las casas

Tengamos Cuidado De Nuestras Vidas

Tengamos Cuidado De Nuestras Vidas enseña a servir fielmente al Señor y servir con humildad.

Nuevo TestamentoMateo4 min lectura

Menospreciar a otros es algo muy desagradable al Señor. Jesús dijo en Mateo 18:10 "Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos." En este mundo es muy común el menosprecio. El dicho del ostentoso es: "¡Según lo que tienes, así vales!" Humillar a los demás es lo propio del que se cree más grande, el tal ignora marcadamente a todo aquel que cree que es más pequeño. Esto quiere decir que los ángeles tienen una encomienda que cumplir ante el trono del Señor, y es la de cuidar y velar por todos los que son despreciados por los vanagloriosos que ostentan tanta grandeza. Esos ángeles guardianes cuidan a todos los que son tenidos por poco por parte de aquellos.

I Corintios 3:10 ¡Cuidado como sobreedificas! Aquí se nos habla de cómo sobreedificar sobre el fundamento de Cristo. Tenemos que edificar sobre ese fundamento que ya está puesto. O mejor dicho, lo que fue establecido o enseñado por Cristo y los apóstoles. Por ejemplo, Jesús dijo: "Sed mansos y humildes…" Ya ese fundamento está puesto, está hecho. Así que en lo que ahora estamos sobreedificando no puede ser en vanidad, ni en grandeza, ni en nada de ostentación. Tan sencillo, es de la manera como Jesús lo hizo, que se dio con todo su amor, en entrega a cambio de nada. El Maestro no buscó aplausos ni que lo reconocieran sino que se movió en entrega y con gran pasión. No podemos ahora nosotros edificar o construir otro fundamento o edificación diferente a la de Cristo y los apóstoles, no podemos estar añadiendo la vanidad a la humildad y al servicio de aquellos hombres piadosos y de gran entrega. Cuidemos de lo que somos capaces de enseñar porque ya se ha edificado y hay que seguir la misma línea de lo que Jesús enseñó.

I Corintios 10:12 "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga." Cuidemos nuestras vidas, el que piensa estar firme, mire que no caiga. Ten cuidado de ti mismo. Colosenses 4:17 "Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor." ¡Cuánto y cuan fácil se puede desviar una vida para lo que es ostentación! No nos podemos olvidar de lo que se nos ha dado para hacer el servicio, un servicio que es para mucha dedicación. Lamentablemente, el estar delante de la gente es nuestra vanidad. Y siempre nos inclinamos a lo ostentoso, donde nos vean, nos sigan y podamos exhibirnos, eso llena al hombre. ¡Cuidado! Jesús y los apóstoles hacían en secreto, fueron perseguidos, estuvieron solos y en grandes dolores. "Arquipo: mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor." Parece como si le dijere advirtiéndole, "Cuidado, no pases por alto lo que te toca hacer, no te entretengas con lo vano." Todos hemos recibido el llamado a hacer algún servicio de manos del Señor y un día se nos demandará para que demos cuenta de lo que hemos hecho con ello. El apóstol tenía cadenas, pero no dejaba de escribir y preocuparse de los suyos; así fue como él edificó: poniendo toda diligencia para cumplir su ministerio.

I Timoteo 4:16 "Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren." Doctrina es la enseñanza dada por Jesús y sus discípulos (los apóstoles). Es doctrina lo ya enseñado y aprendido por Timoteo. Pablo le advierte de cómo se debe cuidar: "debes cuidar las enseñanzas recibidas." Le insistía que fuera constante en enseñar lo aprendido, que no se enredara en lo propio de él, nada de su pensamiento. Pablo quería que de la doctrina de Cristo fuera cuidadoso para que no hubiese nada del propio Timoteo. Timoteo era uno a quien se le tuvo que lavar con la sangre de Cristo de la vanidad de este mundo y de todas las cosas adversas e injustas que hay del mundo en uno. Hay que persistir en lo aprendido y no en lo de uno propio. El consejo y orden de Pablo a Timoteo era para que se salvara a él mismo y a aquellos que dependían de él al escuchar la doctrina pura del Evangelio. Hay que aprender la doctrina de Cristo, que son las Sagradas Escrituras, para poder hacer lo que debemos hacer en justicia y en rectitud; no enseñar lo de uno sino lo ya enseñado por el Señor y los apóstoles. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz