Lo que hace falta en nuestras vidas es la FE y la CONFIANZA. A lo largo del camino la fe se va escapando de algunos porque la dejan al olvido. ¡Cuán necesaria es la fe para poder vivir esta vida! Lucas 18:7,8 "¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles? Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿HALLARÁ FE EN LA TIERRA?" Esto probablemente se refiere a la clase de fe que según la parábola tenía la pobre viuda que le insistía al juez injusto. (Lucas 18:1-5) Era una mujer que insistía de continuo en que se le hiciera justicia de su adversario. Lo que sucede es que para cuando llegue el Señor solo habrá un remanente que permanecerá fiel a Dios, aquellos que mantendrán intacta su fe. ¡Que ésta parábola nos sea de estímulo para que también nosotros seamos como aquella mujer que clamaba con fe de día y de noche!
A los hermanos de Galacia la cruz debía haberlos separado para siempre de la maldición y de la esclavitud de la ley. Pues, ¿cómo podrían volver a la ley y con ello despreciar la cruz? (Gálatas 3:1 ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?) La ley son las reglas para uno estar bien con Dios, pero por mucho que se trata no se puede, en algo de la ley uno siempre cae, si es por nuestra fuerza. Una de mis hijas en la fe me decía el viernes, "¡pues yo me condeno por lo que dice la ley!" Y yo le quería explicar, "fue en la cruz que tú recibiste el perdón de pecados, Jesús es el que te justifica, la ley te condena." Y eso era lo que Pablo quería que los hermanos entendieran. (Gálatas 3:11 "Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá." Cuando se cambia la gracia por la ley es por estar fascinado, seducido como por un encantamiento para aceptar incautamente la falsedad por la verdad. "¿Quién os fascinó…?", les decía Pablo. Aquí el "quién" está en singular, así que quizá Pablo estaba sugiriendo que el Diablo era el autor de esa falsa enseñanza.
Gálatas 3:2 "Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe?" ¿Cómo recibieron el Espíritu? ¿Haciendo o CREYENDO? Pablo, haciéndoles una pregunta quería hacerles entender toda la cuestión. Cuando se convirtieron todo fue por creer, gracias a lo que escucharon con fe. Nadie jamás recibió el Espíritu a causa de la observancia de la ley. En la ley no habrá fe, la ley era por sí misma absoluta autoridad, no dependía de los que la escuchaban; ella de por sí era autoridad. El que la tomara trataría de cumplirla en todas sus partes.
Los gálatas tuvieron persecución quizás de los fanáticos judíos que defendían la ley y aborrecían el evangelio de la gracia. Eso los llevó a temer y resolvieron irse por lo más fácil: dejaron que aquellos impíos que no querían creer les quitaran la fe. Cuando Pablo en el vs. 5 dice: "Aquel…" se refiere a Dios, quien puede suministrar (o proveer) el Espíritu Santo. Pablo les decía: "¿Tantas cosas habéis padecido en vano?" (vs. 4) Estando bajo la gracia, ¿es en vano lo que se padece? ¿Es en vano lo que has recibido por medio de la cruz del Señor? ¿Es en vano lo que has vivido? ¿No has visto la mano poderosa del Él en todo lo vivido? ¿Ha sido en vano? ¿Te vas a volver a la ley? ¿Te alejarás de la fe que te dio la vida eterna?
¡Hay que estar en esta fe que hemos conocido! Vuélvete a la fe y comienza otra vez a oír con fe como cuando fueron tus primeros días cuando escuchaste de la cruz y de su amor por ti. No puedes volver a la ley que te condena y despreciar la cruz que te sostiene al oír con fe lo que Dios quiere decirte. ¡Cuántas maravillas hace en ti el que te provee el Espíritu Santo para sostenerte y mantenerte firme hasta el fin! El día en que uno cree, cuando uno escucha es que se activa la fe y se reciben los dones milagrosos otorgados por el Espíritu Santo. ¿Se hace eso por las obras de la ley o por oír con fe? ¿Cuando Dios te ha repartido por el Espíritu lo ha hecho por la ley o por oír con fe? La respuesta es POR EL OÍR CON FE. Que el Espíritu Santo habite en el creyente y que haga su obra consiguiente en esa persona nunca se gana ni se merece sino que SE DA SIEMPRE POR LA GRACIA Y SE RECIBE POR MEDIO DE LA FE.
Así mismo los gálatas debieran haber sabido por sus propias experiencias que la bendición les venía por la fe y no por la observancia de la ley. No venía de lo que uno piensa que puede obtener por uno mismo o por algo. Uno lo que tiene que hacer es ser ese oidor del Espíritu Santo que mora en el que cree. Fue una dolorosa pero "hermosa" cruz la que llevó un perfecto cuerpo para que gozáramos de muchas y grandes bendiciones al creer. Solo debemos ser oidores de Él y mediante la fe escucharlo y creerle siempre. No seamos turbados por nada ni por nadie: "¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad?" Que el Diablo no te seduzca, que no te domine ni te engañe para que dejes de obedecer a la verdad mediante tu fe. ¡El que fue a la cruz, nuestro amado Jesús, es el que ha dado y sigue dando todo por ti! ¡Oigamos con FE! ¡Vivamos con FE! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Oír Con Fe
Gálatas 3:5
“Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”
Lo que hace falta en nuestras vidas es la fe y la confianza. El Espíritu Santo no se gana cumpliendo la ley: se da siempre por la gracia y se recibe oyendo con fe. Estos son los puntos para llevarlos toda la semana.
- Jesús preguntó si hallaría fe en la tierra cuando volviera. Es la fe de la viuda que insistía día y noche ante el juez injusto; seamos como ella, clamando con fe sin dejarla al olvido.
- La ley son las reglas para estar bien con Dios, pero por nuestra propia fuerza en algo siempre se cae. La ley condena; fue en la cruz donde recibimos el perdón, y es Jesús quien nos justifica.
- Cambiar la gracia por la ley es estar fascinado, seducido como por un encantamiento que acepta la falsedad por la verdad. Pablo pregunta «¿quién os fascinó?», y ese quién parece señalar al Diablo.
- ¿Recibieron el Espíritu haciendo o creyendo? Cuando nos convertimos, todo fue por creer lo que escuchamos con fe. Nadie jamás recibió el Espíritu Santo a causa de la observancia de la ley.
- Los gálatas temieron la persecución y se fueron por lo más fácil, dejando que otros les quitaran la fe. Pablo les pregunta: ¿tantas cosas habéis padecido en vano? ¿Te vas a volver a la ley que te condena?
- Dios es quien suministra el Espíritu y hace maravillas en nosotros para mantenernos firmes hasta el fin. Eso nunca se gana ni se merece: se da siempre por la gracia y se recibe por medio de la fe.
- Que el Diablo no te seduzca ni te engañe para que dejes de obedecer a la verdad. El que fue a la cruz sigue dándolo todo por ti: oigamos con fe y vivamos con fe.
Vuelve a oír con fe como en tus primeros días: cada mañana de esta semana, antes de leer la Palabra, recuerda la cruz y su amor por ti, y créele a lo que Dios te diga.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Una Viuda Ante el Juez
Gálatas 3:5
Para leer en voz alta con los niños
“Aquel, pues, que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley, o por el oír con fe?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios nos da su Espíritu y hace maravillas, no porque cumplimos reglas, sino porque oímos su Palabra y la creemos. El estudio recuerda a una viuda que pedía justicia día y noche.
- Jesús preguntó si cuando vuelva va a encontrar fe en la tierra. Él quiere encontrarte como aquella viuda: pidiendo con fe todos los días.
- La ley son reglas para estar bien con Dios, pero nadie las cumple todas con sus fuerzas. Siempre fallamos. Por eso Jesús murió en la cruz para perdonarnos.
- Unos hermanos de Galacia se dejaron engañar como por un encantamiento y cambiaron la verdad por una mentira. El diablo quiere engañarte a ti también para que dejes de obedecer a Dios.
- ¿Cómo se recibe el Espíritu Santo? No se gana portándose bien para merecerlo. Dios lo regala por su gracia, y tú lo recibes cuando oyes su Palabra y la crees.
- Esos hermanos temieron cuando los molestaban por su fe y escogieron lo más fácil: soltarla. Pablo les preguntó: ¿todo lo vivido con Dios fue en vano?
- Tú puedes oír con fe: cuando escuches la Biblia, créela de verdad. Jesús fue a la cruz por ti.
¿Qué te ha dicho Dios en su Palabra que te cuesta creer?
Esta semana, antes de dormir, lean juntos un versículo en voz alta y díganle a Dios: «Yo te creo».
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
