El aceite se usaba para ungir en ocasiones de júbilo, para los israelitas el aceite era un símbolo de alegría. Dios le da al autor del libro de Eclesiastés continuos motivos para estar contento. Hay muchas cosas buenas que Dios hace por uno, así que debemos estar gozosos y agradecidos teniendo nuestra cabeza ungida con aceite. También el aceite se usaba para separar a alguien para el servicio a Dios, se usaba para la comida, se usaba en algunos trabajos, para las enfermedades y para combatir la resequedad de la piel. Aquí en estos versículos el uso del que se habla es como ungüento, como perfume, como motivo de alegría. Es lo contrario al uso de las cenizas que eran símbolo de luto y de tristeza. Debemos vivir gozosos en Dios.
Según dice en Mateo 17: 1-3 nuestro Jesús experimentó una maravillosa transfiguración, fue algo espectacular. El caso es que Jesús iba a tener una gran conversación con Moisés y Elías. Pero antes sus vestidos se pusieron muy blancos. El brillo del rostro de Moisés era débil en comparación con el de Jesús. Antes el brillo del rostro de Moisés podía ocultarse tras un delgado velo (Éxodo 34:35), pero ahora la gloria del cuerpo de Cristo era tan intensa que sus vestiduras resplandecían como la luz. El Señor hablaba con Moisés y Elías (Lucas 9:31) de su sacrificio redentor que iba a cumplir en Jerusalén. Así se unía a la vista de los tres discípulos que le acompañaban la manifestación de su Gloria con la víspera de los padecimientos de su muerte. Moisés y Elías estaban glorificados, así que ellos dos eran los testigos del cielo. Aquellos privilegiados, Pedro, Juan y Jacobo eran los testigos terrenales. Fijémonos que para algo tan grande como lo aquí descrito las ropas de Jesús tenían que ser muy, muy blancas. Así, que si quieres ver en tu vida lo de Dios, tus vestidos también deben estar blancos. El blanco simboliza pureza, limpieza y santidad.
En Apocalipsis 3:4,5 se deja ver que andaremos con Jesús en vestiduras blancas, que no pueden estar manchados nuestros vestidos. El que vence será vestido por Dios con vestiduras blancas. Cuando nos convertimos y nacimos de nuevo fuimos blanqueados por la sangre del Cordero. Luego, al pasar el tiempo, las vestiduras blancas las hemos de guardar limpias de idolatría y de inmoralidad por medio de la obediencia a la Palabra de Dios y capacitados por la gracia del Señor y el poder del Espíritu. Por Jesús mismo seremos envueltos, cubiertos con vestiduras blancas. Nuestros vestidos serán de un color blanco espléndido, significando la participación nuestra en la gloria de Cristo. Seremos resucitados como un magnífico premio con el que Dios recompensa una conducta inmaculada. El blanco es símbolo de victoria, de paz, de pureza y de ¡alegría festiva! ¡Cuán gloriosos son Sus caminos!
Apocalipsis 3:18 Se nos aconseja aquí que compremos vestiduras blancas para vestirnos. Éste es un tierno consejo que se te da, que compres de Él. Jesucristo es el único productor y proveedor de la vida y de la fe. Él es el proveedor de todo lo que necesita un creyente para su riqueza espiritual. Por eso hay que buscar lo que necesitamos yendo a Él. No es que tengamos que comprar con dinero sino que debemos ir a Él y adquirir todo de gratis. Jesús nos ofrece ropas blancas para cubrirnos para que así no estemos a la vista de toda nuestra vergonzosa desnudez.
Apocalipsis 7:9 Juan vio a todos esos seres humanos salvados. Allí estaremos todos los gentiles que habremos vencido. Juan los vio, allí todos estaban de pie, será algo muy especial. Allí estaremos resucitados y en el Cielo. Al estar en pie delante del trono y del Cordero lo que indica es una comunión íntima con Dios al descubierto, constante e inefable (sin palabras para describirla). El estar vestidos de túnicas blancas indica santidad plena y una blancura que no se debe a los méritos sino a la misericordia perdonadora de Dios que nos ha limpiado en la sangre del Cordero. Las palmas en las manos son símbolos de alegría festiva, de la victoria que Dios ha ganado por ellos y para ellos (también para nosotros). Es una fiesta hermosa. Se nos ha dado que seamos vestidos de lino fino. Es lo grandioso que nos espera.
Las bodas del Cordero. Este es el compromiso nupcial de Cristo con su esposa, la Iglesia. Estas bodas se harán en el cielo cuando la Iglesia suba al encuentro de Cristo, su Esposo, en el aire. Ya estará la Iglesia perfectamente ataviada y así estaremos juntos para siempre. El contrato nupcial fue firmado cuando Cristo redimió su iglesia (Efesios 5:25-27). Cuando Cristo levante a su iglesia en el rapto entonces vendrá el banquete de bodas. Ya habrá pasado todo lo difícil aquí en la tierra y entonces será la hora del gran banquete nupcial. El estar vestido de blanco es porque hemos tenido paz, una conducta inmaculada, victoria y pureza. Hermano, ahora es nuestro deber de hacer las acciones justas que nos corresponden. Vivamos haciendo lo que es justo, así será la forma en que estaremos con el Cordero en las bodas. Es maravilloso que Dios tenga todo esto preparado, hagamos nuestra parte y correspondamos al amor de Dios preparando también nuestras vidas para tan grande encuentro. Que en todo tiempo sean blancos nuestros vestidos y no nos falte nunca el ungüento sobre nuestra cabeza. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
En Todo Tiempo Sean Blancos Tus Vestidos y No Te Falte Ungüento
Eclesiastés 9:8
“En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.”
El ungüento sobre la cabeza era señal de alegría, y el vestido blanco, de pureza y santidad. Dios nos da continuos motivos para vivir gozosos, y nos llama a guardar blancas nuestras vestiduras hasta las bodas del Cordero. Estos son los puntos para la semana.
- Para Israel el aceite era símbolo de alegría, lo contrario de la ceniza del luto. Hay tantas cosas buenas que Dios hace por uno que debemos vivir gozosos y agradecidos, ungidos con aceite.
- En la transfiguración, los vestidos de Jesús se pusieron tan blancos que resplandecían como la luz. Si quieres ver en tu vida lo de Dios, tus vestidos también deben estar blancos.
- Al nacer de nuevo fuimos blanqueados por la sangre del Cordero. Después hay que guardar esas vestiduras limpias de idolatría e inmoralidad, obedeciendo la Palabra con la gracia y el poder del Espíritu.
- Jesús aconseja comprar de Él vestiduras blancas. No es con dinero: es ir a Él, el único proveedor de lo que necesita el creyente, para no quedar a la vista en vergonzosa desnudez.
- Juan vio una multitud de salvados de pie ante el trono, con ropas blancas y palmas en las manos. Esa blancura no se debe a méritos, sino a la misericordia que nos limpió en la sangre del Cordero.
- Cuando Cristo levante a su iglesia vendrán las bodas del Cordero. Vestir de blanco allí habla de paz, conducta inmaculada, victoria y pureza; ahora nos toca hacer las acciones justas que nos corresponden.
Examina esta semana qué mancha le has dejado caer a tu vestido —una palabra, un hábito, un lugar— y llévala a Jesús para que la limpie.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Ropa Blanca y Aceite Perfumado
Eclesiastés 9:8
Para leer en voz alta con los niños
“En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: mantén siempre limpia tu ropa y lleva perfume en la cabeza, es decir, vive limpio para Dios y contento. En tiempos de la Biblia, el aceite perfumado se usaba en días de fiesta y alegría.
- Cuando la gente estaba triste se echaba ceniza. Cuando estaba alegre se ponía aceite perfumado. Dios nos da muchos motivos para estar alegres.
- Un día, en un monte, la ropa de Jesús se puso tan blanca que brillaba como la luz. El blanco quiere decir limpio y santo.
- Cuando le entregamos la vida a Jesús, Él nos limpia por dentro con su sangre. Pero después hay que cuidar esa ropa blanca para no mancharla con lo malo.
- Las mentiras, las malas palabras y la desobediencia son como manchas de lodo en la ropa blanca. Dios las ve, aunque nadie más las vea.
- Jesús tiene ropa blanca para darte, y no cuesta dinero. Solo tienes que ir a Él y pedirle que te limpie.
- Un día habrá una gran fiesta en el cielo: las bodas del Cordero. Los que aman a Jesús y cuidaron su ropa estarán allí vestidos de blanco.
¿Qué mancha quieres que Jesús te quite esta semana?
Cada noche, antes de dormir, pídele perdón por lo malo que hiciste ese día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
