Si las cosas se pusieran tan y tan mal que no hubiera forma de escapar de ellas, entonces podemos encontrar solución en LA ORACIÓN. Poder hablar con Dios es el gran privilegio dado a los que han creído en Cristo como su salvador personal. Pero, para el que vive una vida sin Dios todo le es mal y dolor. Muchos erróneamente piensan que cuando uno se da a Dios, Él nos absorbe y que por eso no podemos obtener nada más de la vida. Pues, fíjate que es todo lo contrario. Si más te das a Dios, ¡más tendrás! Porque de Él vienen todas las muchas y abundantes bendiciones preparadas para los que le aman.
Cuando a la tierra le visita el mal es debido a la lejanía de los hombres de Dios. Si hay hambre en la tierra y no hay nada de comer es por alejarse. Sabemos que hoy día también sucede esto en muchos países. Nosotros no sabemos bien en detalle porque esos lugares empobrecidos y sufridos no los visitamos ni tampoco vamos a ellos de vacaciones. Pero, entendamos que cuando en la tierra está la pestilencia, la enfermedad o una epidemia que causa gran mortandad es como resultado de una gran maldición sobre la tierra. Llega el mal a la tierra de cultivo cuando hay "tizón", que es un hongo negruzco, un parásito del trigo y de otros cereales que los daña completamente. También llega el mal cuando la tierra se llena del "pulgón", que es un insecto cuyas hembras y larvas viven como parásitos en los brotes tiernos de las plantas, los cuales no van a permitir llevar el fruto. Cuando la tierra está en bancarrota, visitada por el mal, cuando la guerra está en un país y escasea todo, el agua, el alimento y no hay paz y la alegría se fue, cuando a los hombres de los pueblos les llega la enfermedad y todo se convierte en un gran caos, cuando no hay nada que hacer, no hay dinero y no hay nada que comprar, porque hasta los alimentos se los han comido las plagas, cuando hay enfermedad y todo se detiene y los días parecen meses…entonces, EL HOMBRE ¡DEBE CONOCER TODA ORACIÓN Y RUEGO! ASÍ QUE, ¡DEBE HABER ORACIÓN EN EL PUEBLO DE Dios!
Hechos 1:14 "Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego…" Hechos 12:5 "Pero la Iglesia hacía sin cesar oración a Dios…" Colosenses 4:2 "Perseverad en la oración…" Santiago 5:13 "¿Está alguno afligido? Haga oración." Santiago 5:15 "La oración de fe salvará al enfermo…" El que tiene su aflicción, su llaga y su dolor, debe saber y conocer en su corazón que de la única forma que se quita todo esto es cuando levanta oración a Dios con sus manos altas adorando a Dios. Orando es que se ahoga todo dolor, es como único somos librados de toda situación, esperando con fe que Dios será el que hará.
Hay promesas para el que ora: Dios escucha la oración del justo. 2 Crónicas 6: 29,30 La oración llega al lugar de su morada. Fíjate que su morada está en el tercer cielo y el cielo mismo no puede contener a Dios. Tampoco un templo hecho de manos humanas lo puede contener. Pero, si haces una oración a tu Dios en su templo, en la casa de Dios, Él te librará de todas tus aflicciones. Cuando el hombre ha pecado Dios lo que quiere es que se arrepienta para Él darle su grande perdón. Dios conoce el corazón de todos, así dará a cada uno según su camino. Fíjate, en nuestro camino tenemos de Dios según hacemos.
Tu bendición viene de Dios. Todo viene por Dios a nuestras vidas. En ocasiones, queremos lo de otro, pero las cosas no pueden ser así. Solo Dios conoce el corazón de los hijos de los hombres. ¿Qué bendición es la que se puede tener? La que nos viene de Dios, que es el que conoce nuestro corazón. Pues, es de acuerdo a nuestro corazón que caminamos. Aunque nos podamos esconder del hombre, Dios conoce nuestro corazón y Él conoce nuestros caminos y nos dará conforme hagamos. Cuando miramos al hombre en la tierra, si es un justo vemos sus bendiciones. Entendemos que Dios ha mirado su caminar y así lo ha bendecido. Pero, al malo lo quebrantará.
Lo podemos ver en 2 Crónicas 7:1, 10. El pueblo de Dios estaba alegre y gozoso de corazón por las bendiciones de Dios producto de la oración. Había grande victoria, estaban bajo la presencia de Dios y había bendición. Un pueblo de oración al estar delante de Dios tiene un gran triunfo. Dios les había dado grandes beneficios, no se los robaron a nadie. "Para que te teman y anden en tus caminos." 2 Crónicas 6: 31 Cuando uno teme anda en su camino. Si eres temeroso de Dios no haces lo que quieres, no tienes rebeliones, andas en sus caminos y tienes bendiciones que sobreabundan. Camina así todos los días que estés sobre la tierra. El nombre de Dios, su gran nombre, su mano poderosa, su brazo será a tu favor si oras a Él. Tu bendición será sobre ti por su mano poderosa. Todos tienen que ver que Dios es el que nos bendice. ¡Que todos sepan que mi bendición viene de un Dios grande! Pues, solo hay algo que hacer, ¡ORACIÓN! Hermano, en la falta de oración hay muchos desastres. Pero, de la mucha oración se obtendrán las muchas bendiciones del Todopoderoso, se obtendrán sus cuidados y tendremos mucho gozo. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
