Dice el versículo: "Y les mandó, diciendo: Procederéis asimismo con temor de Jehová, con verdad, con corazón íntegro." LA FORMA DE PROCEDER de la persona es la que dice, es la que grita quien es la persona. Nosotros, como pueblo de Dios, debemos entender bien cómo debe ser nuestro proceder en toda circunstancia de la vida. Debemos saber cuál debe ser nuestro comportamiento en todo lo que vivimos a diario. Ante el problema, ante la enfermedad, cuando hay prosperidad o necesidad, frente a todo lo que sea bueno o sea malo debemos saber vivir con temor de Jehová, con verdad y con corazón íntegro. Sin embargo, vemos que el hombre vive muy motivado por LA ENVIDIA. La gente se motiva mucho a hacer las cosas y a comportarse de acuerdo a la envidia que sienten hacia los demás. La envidia les lleva a actuar queriendo demostrar que son más o mejores que otros; se presume mucho. ¡Qué estilo de vida tan falso es el que se vive! Las personas viven la vida como en un drama, son como actores en una película; se la dan de grandes, de adinerados, de justos, de que saben mucho, de que hacen buenas obras, de que son bravos, etc. y no viven de acuerdo a la realidad. Por esta razón les viene el fracaso.
La Biblia dice que debemos caminar 1- CON TEMOR DE JEHOVÁ. Que nuestro comportamiento sea con temor de Jehová. En nuestra conducta diaria se dejará ver cuál es el temor que le tenemos a Dios. El manso y humilde deja ver cuánto teme a Dios. Por otro lado, la altivez deja ver en otros que no caminan con temor a Dios. El temor a Dios es no ofenderle. Tememos al Señor al darnos cuenta de nuestra propia debilidad y al saber que con facilidad podemos caer en pecado y condenarnos. El temor a Dios nos hace caminar con cuidado al reconocer lo justo, puro y recto que es el Señor. Nos ayuda esto a ser sobrios y a no racionalizar (movernos conforme a la razón y a nuestro propio entendimiento). El temor nos hace mantenernos en guardia contra el grave peligro que asecha a todo hombre en la batalla espiritual que tiene contra el mundo, la carne y el demonio.
Jesús nos enseña a que seamos prudentes al caminar por esta vida. (Mateo 24:45 "¿Quién es, pues, EL SIERVO FIEL Y PRUDENTE, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?") El juicio final vendrá y será para que cada uno rinda cuentas. (Mateo 25:1 "Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas ERAN PRUDENTES y cinco insensatas.") Ésta es la parábola de las diez vírgenes y en ella vemos que Jesús no quiere que nadie se pierda. Pero nuestra forma de conducirnos y de vivir debe ser EN SU TEMOR. El Señor nos enseña a temer las consecuencias del pecado y a cuidarnos de la negligencia (de la falta de cuido o falta de interés en nuestro desempeño). Dios quiere sacarnos de nuestra complacencia (del placer, agrado y satisfacción propia). Jesús nos quiere sacudir para librarnos y para que en nosotros haya temor de Él.
Nuestro comportamiento debe ser según 2- LA VERDAD. ("Porque nada podemos contra la verdad sino por la verdad." 2 Corintios 13:8) Pablo está diciendo que todo lo que un creyente haga lo debe hacer con vista a fomentar, a desarrollar la intensidad de la verdad de Dios. Aun cuando haya una cuestión de disciplina no se debe entrar en ningún pensamiento de venganza, porque la verdad no es nada personal. TODO LO QUE ES LA VERDAD DEBE LLEVARSE A CABO CON VISTA A LA GLORIA DE Dios Y AL BIEN DE LOS HERMANOS. El ministerio de Pablo siempre se apoya en la verdad (de Cristo y su evangelio) y todo su afán está en que los hombres lo acepten y vivan de forma que agraden a Dios y le sean fieles.
Nuestro comportamiento también será de acuerdo a 3- UN CORAZÓN INTEGRO. La persona que se comporta con honradez y rectitud no se vende con nadie. En alguien de corazón íntegro no hay sentimientos de familiaridad o de favoritismo que burlen la justicia, para él un NO es NO. ¡Un NO a lo que es injusto o malo nunca se cambia por nadie ni por nada! La integridad es necesaria para hacer justicia, para poder hacer el bien. A la persona que es recta no le tiembla la mano para hacer lo justo. No acepta soborno para ir en contra de la justicia con tal de conseguir un favor o un beneficio injusto o ilegal. Porque hay quienes corrompen a otros con regalos. Sobornan cuando le compran a alguien comida, regalos, etc. Los que buscan su beneficio personal te quieren comprar para "taparte la boca." Por eso es necesario el corazón puro y limpio. En Deuteronomio 17:8-10 leemos lo que le decía Dios a Israel que hiciera en casos difíciles de juzgar. El hombre y la mujer que quieren proceder correctamente saben que tienen que ir delante de Dios, pues el Señor sí nos sabe llevar a justicia. Acudir a Él nos cuida el corazón para no trabajar las cosas de un modo personal. Este no es el camino de cada uno como para obrar de acuerdo al "librito" que tenemos; ¡ESTE ES EL CAMINO DE Dios! Y POR TAL RAZÓN DEBEMOS SABER CÓMO CONDUCIRNOS EN ÉL, SABER CÓMO HEMOS DE VIVIR. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
