Mega Zoé
Estudio #0696Iglesia en las casas

Cuando Andamos En Luz

Cuando Andamos En Luz enseña a vivir en santidad y atender la Palabra de Dios.

Nuevo TestamentoEfesios5 min lectura

Para vivir nuestras vidas como es debido debemos seguir el ejemplo que nos da Dios. Lo que Dios no acepta, pues nosotros tampoco lo aceptamos; son decisiones que tomamos o dejamos. Cuan cerca estés de Dios más le conocerás y más serás capaz de imitarlo. Debemos seguir lo de Dios como ejemplo. Hay que conocer cómo es Dios, imitar a Dios y practicar lo que el Señor vivió, caminó y se dedicó. Hay que imitar a Dios en el amor y en el perdón. Jesús se entregó por nosotros y su entrega fue como un olor fragante (Efesios 5: 2). Lo que hizo Jesús por ti fue al Padre el aroma de un perfume. Pablo usa la frase "en olor fragante" porque era una frase típica del Antiguo Testamento y se lo aplica al sacrificio que Jesús le presentó a Dios en la cruz por nosotros. El sacrificio de Jesús le fue sumamente agradable a Dios. Ese sacrificio fue la entrega de una vida de perfecta obediencia a Dios y de perfecto amor a los hombres; una obediencia tan absoluta y un amor tan infinito que finalmente le llevó a Jesús a la cruz y que por lo tanto, fue aceptado por el Padre como el mejor de los sacrificios. Sigamos tal ejemplo de Cristo. Eso lo podemos hacer solamente amando a los hombres con el mismo amor sacrificial con que nos amó Jesús y perdonándonos por amor como lo ha hecho Dios con nosotros.

Efesios 5: 3-5 La inmoralidad es algo que se toma hoy día como liviano; se toma a la ligera, y algunos ni lo consideran pecado. Según ellos todo está bien; fornican y no se quieren casar. Aceptan que se puede tener amantes, "queridas" y para este mundo de pecado eso está bien. Pero, Pablo hace un hincapié en lo que es la pureza moral; estaba el apóstol escribiendo una lista de pecados que los paganos normales no habían soñado jamás. Pablo exhorta tan en serio todo esto y establece claramente la ley de la pureza con gran severidad. Debemos tener presente la clase de sociedad libertina y pecadora de la que proceden estos conversos cristianos de Éfeso. Tomemos en cuenta que en la antigüedad no hay nada, ni en toda la historia que sea semejante al milagro moral que obró y obra el cristianismo en los que lo reciben.

Según instruye Pablo en el versículo 3, ni se nombren en nuestras conversaciones esos pecados, Pablo les advierte a los creyentes de esos pecados vergonzosos de los que no se debe ni hablar. Se dice que los persas decían (según el historiador antiguo Herodoto) que, "no se debe permitir hablar de las cosas que no se está permitido hacer." Por eso, el hacer chistes de algo malo o sucio o el usarlo como un tema corriente de conversación es introducirlo en la mente y por ende acercarlo a la práctica. Pablo advierte que algunas cosas son peligrosas hasta en una conversación y en un chiste. Es un hecho de la naturaleza humana el que muchos libros, comedias y películas se hacen famosas simplemente porque tratan de cosas prohibidas y sucias. Cuidado con todo esto y con las palabras deshonestas y vanas.

Hay voces en algunas iglesias que te enseñan a pensar sobre los pecados del cuerpo como si fueran algo ligero y de poca importancia. Hay quienes enseñan que lo del cuerpo es nada, que lo que importa es el espíritu; lo enseñan aquellos que se hacen grandes maestros por sí mismos, pero Dios es el creador de ambos, del cuerpo así como del espíritu y no podemos separar uno del otro. Jesucristo nos santificó para siempre; la carne, el cuerpo es el templo del Espíritu Santo. La enseñanza del cristianismo es que la salvación de la persona es completa: cuerpo, espíritu y alma. El mismo hecho de que Dios nos ame nos impone la obligación de hacer todo lo posible por merecer su amor. El más grave daño que cualquier persona puede hacerle a uno de sus semejantes es inducirle a considerar el pecado como algo ligero y de poco peso.

Pablo exhorta a sus convertidos a que no se dejen engañar con palabras vacías que quieren despojar el pecado de su horror. Efesios 5: 8 nos dice que ahora eres luz, no eres tinieblas. La vida pagana es algo tenebroso como Pablo solía verla y la vida cristiana es como una vida radiante. Los paganos son de la oscuridad y el cristianismo es luz. Efesios 5: 9 En la luz se producen buenos frutos de bondad, justicia y verdad. La bondad es benevolencia, es una cierta generosidad de espíritu. Justicia es la integridad para dar a las personas y a Dios lo que es debido. La verdad no es meramente algo intelectual que se capta con la mente, es más bien una verdad moral, no solamente algo que se conoce sino algo que se hace. No faltaríamos nunca al deber humano o divino de hacer lo que hay que hacer; la verdad nos hace fuertes para hacer lo que sabemos que es verdadero y correcto.

Efesios 5: 13 La luz nos permite distinguir entre lo que es del agrado de Dios y lo que no lo es. Es a la luz de Cristo que se han de poner a prueba todos los motivos y todas las acciones. Nuestro deber es exponer todas las acciones, las decisiones y los motivos a la luz de Cristo. La luz expone lo que es malo. Mientras una cosa se haga en secreto seguirá haciéndose, pero cuando se saca a la luz del día morirá de muerte natural. Todo lo que se ilumina se convierte luz, quiere decir que la luz tiene en sí misma una cualidad purificadora.

Efesios 5: 15 Hay que vivir como sabios porque son tiempos malos. Uno tiene que llenarse de algo. Muchos se dan al alcohol y se entregan a los placeres mundanos. Pero, para los creyentes antiguos la felicidad era estar llenos del Espíritu Santo. Cantaban, daban gracias al Señor. Se respetaban mutuamente y honraban a Dios; la razón por la que honraban a Cristo era porque miraban a la luz de Cristo y por lo tanto, veían la dignidad de cada persona. Seamos sabios también nosotros en este tiempo. Sigamos las enseñanzas del Maestro, el mundo está en tinieblas pero a nosotros nos ha alumbrado la luz de la vida. Caminemos en esa luz, agrademos a Dios y alumbremos a otros con nuestras buenas obras. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz