Pablo hace un llamado a "la familia de Dios", les hace intenso, conmovedor llamamiento como soldados de Cristo. "Cada verdadero" hijo de Dios aprende pronto que "la vida cristiana es una guerra". Las huestes de Satanás (ejército) se dedican a obstaculizar y obstruir la obra de Cristo y "a poner fuera de combate a los soldados individualmente". Cuanto "más efectivo sea un creyente para el Señor", tanto más experimentará los salvajes ataques del enemigo, el diablo no malgasta sus municiones contra cristianos nominales (de nombre). No podemos hacer nada con nuestras propias fuerzas contra el diablo.
El primer mandamiento preparatorio (preparar) es que seamos "fortalecidos" en el Señor.
En los ilimitados recursos de Su fuerza.
Los mejores soldados de Dios son conscientes de sus propias debilidades e ineficacia (imposibilidad), que se apoyan solo en Él.
(1 Reyes 2:2) Yo sigo el camino de todos en la tierra; Esfuérzate y sé hombre.
David era viejo, de setenta años y decaía su salud.
Está a punto de salir de la escena de la historia.
(2 Crónicas 15:2) Judá y Benjamín (2): Jehová estará con vosotros si vosotros estuviereis con Él, y si le buscareis será hallado de vosotros; más si le dejareis, Él también os dejará.
Al dejar al Señor; por consecuencia, no tenían paz.
El profeta le decía: Si lo buscan, será hallado.
Mas cuando la nación buscaba a Jehová, comprobaban que Él siempre estaba dispuesto a perdonar y restaurar.
Puesto que Asa buscaba a Jehová, Azarías le animó a perseverar en su bien hacer.
Versículo que vale la pena memorizar: "Pero esforzaos vosotros y no desfallezcan vuestras manos, "pues hay recompensa para vuestra obra".
(1 Corintios 15:58) Hermanos míos amados sed firmes y constantes, "creciendo en la obra del Señor "siempre", sabiendo que nuestro trabajo en el Señor no es en vano.
Jesús murió y resucitó, y del hecho de que la fe en Cristo no es en vano, el Apóstol le exhorta: sed firmes y constantes, abundando en obra del Señor siempre.
(Isaías 35:4) Habrá consuelo y ánimo mutuo entre los santos.
El que recibe esta Palabra, será bendecido por Dios, el que dude y le da la espalda: "Esforzaos" (valiente, animoso, fuerte, no abatimiento y desánimo).
No se debe temer y ser fuerte.
Cada humano debe dejar atrás los miedos, consternación; horror.
El miedo es una fuerza muy poderosa y sus consecuencias en el ser humano son tantas como las fuentes de las que pueden surgir consecuencias= detenerte, pánico, ansiedad de lo que en ti puede brotar.
(Hageo 2:4) Aproximadamente un mes después, en el mes séptimo, el pueblo ya se había desanimado con la recién reconstrucción, "al recordar la grandeza del primer templo".
A los dirigentes se les exhorta a "esforzarse" y a "no temer", porque el "Espíritu de Dios" estaba en medio de ellos".
(Zacarías 8:9) "Esfuércense vuestras manos."
El que lucha sabe muy, pero que muy bien, que las manos paralizadas, destruyen aquello que se empezó, y levantarse le es una carga.
Dios le estaba hablando por los profetas, ya Dios los había libertado: será que se quedaron paralizados.
¿Cuántas dudas?
Los profetas los estaban animando, y le exhortaban a seguir edificando.
"Antes" de que comenzaran la obra del templo, habían sufrido gran cantidad de desempleo, y la violencia se desbordada en las calles.
Ahora Dios les promete "paz" y prosperidad y que en lugar de "maldición", serán "bendición".
(1 Corintios 16:13) Deben velar constantemente, estar firmes en la fe, portarse varonilmente: actuar como hombre.
La perfecta voluntad de Dios es que el hombre no sea un ocioso.
Se pide que sea fuerte, que resista, esforzado.
Los santos han de estar en guardia "en todo tiempo".
No deben ceder ni el más pequeño trozo de territorio vital (de la vida propia).
Debemos comportarnos "con verdadero valor".
Sacar los temores, que es lo que arruina tu fe, ánimo y te debilita, y vas camino a la ruina y derrota.
Han de ser fuertes en el Señor.
Porque toda cosa que hagamos es con amor.
Es la devoción a Dios y a los demás.
Hermosas palabras de Pablo para Timoteo antes de partir ya de esta tierra. (2 Timoteo 2:1)
Revestirse "de poder en la gracia que es en Cristo Jesús" significa ser valeroso (valiente, esforzado, mucho poder, bravura, arrojo) con el poder de que Su gracia provee; no eres tú, es el poder de Su gracia; "tómala", se te está proveyendo, no tienes nada que hacer, solo fe y lo tomas.
Prosigue fielmente por el Señor, con la inmerecida capacidad que proviene de estar unidos a Él. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
