Mega Zoé
Estudio #0563Iglesia en las casas

He Conocido La Verdad Y No Me Resistiré Al Espíritu Santo

He Conocido La Verdad Y No Me Resistiré Al Espíritu Santo llama a permanecer en la verdad.

Nuevo TestamentoHechosSEMANA DEL 21 @ 27 DE OCTUBRE DE 20086 min lectura

Hechos 7:51 Esteban era un hombre piadoso y no había en él nada de que acusarle. Había venido al Señor completamente de corazón, pero tuvo una muerte severa. Aunque fue humillado por los líderes judíos y por el populacho, porque en él habia clara convicción. Por tal razón, se atrevió a hablar al pueblo de Israel. A veces pensamos que tenemos aquí una larga vida, por eso pretendemos conservar amistades y por miedo a que nos digan algo no hablamos, pero las cosas se tienen que llevar a una estricta verdad como lo hizo nuestro hermano Esteban.

En el pueblo de Israel había una condición de gran alejamiento de Dios. Aquel pueblo judio había tenido muchas oportunidades. Dios sabe cuales son nuestras oportunidades. Al pasar de los años Dios nos ha cuidado, progegido, etc. Nosotros nunca entenderemos cuántas oportunidades Dios le ha dado al hombre. Él lo sabe todo. Dios les había dado todas las oportunidades para conocer la verdad. Fue ese mismo pueblo que había matado a los grandes profetas que anunciaban al Justo, a Jesús. Era en aquella hora la oportunidad de conocer la verdad, que es conocer a Dios. Conocemos la verdad porque Cristo se nos reveló. Es conocer su sentir, su voluntad, cual es su pensamiento hacia nosotros. Juan 8:31 Cuando concemos la verdad ya somos libres. Pero, cuando resistimos al Espíritu Santo nos alejamos de la verdad de Dios. En la tierra está el Espíritu Santo. Cuando decidimos que el Espíritu Santo siempre viva en nuestras vidas es para que en nosotros siempre haya una verdad. Cuando Él no está es horrible porque el que convence es el Espíritu Santo, si Él quiere. Si decidimos permanecer en la Palabra de Dios la verdad nos hace libres, ya no hay cargas ni pecado. Cuando hemos conocido la verdad no somos cautivos de ningún engaño. La verdad siempre va a salir.

Juan 14:6 Jesús es la verdad. Hemos llegado al Padre, somos hijos, hemos recibido la verdad, la cual nos ha hecho libres, ya no hay ninguna cautividad. Se rompe todo engaño. Si Jesús llegó, entonces hemos conocido la verdad. Esa verdad se mantiene en nosotros siempre y cuando no nos resistamos al Espíritu Santo. El Padre es el que le dice al Espíritu Santo que se quede en nosotros. El cuida que esté en nuestro cuerpo. El gentil resiste al Espíritu Santo y por tal razón no puede estar habitando en ellos. Cuando conocemos la verdad no debe haber ya ningún engaño ni quien engañe a aquel que le sirve a Jesús. Es algo propio del ser humano revelarse contra Dios. Cuando se comienzan a dar pasos de desobediencia, no se sabe lo que el Espíritu Santo quiere y comienza una pequeña rebelión poco a poco. Quien dirige nuestra vida es el Espíritu Santo ya no nos mandamos nosotros. El obedecer es lo que nos sostiene en Dios, en la voluntad del Padre. El Espíritu Santo es el que debe dirigir nuestras vidas. Cuando nos resistimos a Él caemos en lo mismo de aquel pueblo del Libro de los Hechos. ¡Cuántas excusas para desobedecer, pero nada de Espíritu! Cuando se resiste se vive en una defensiva porque se vive en desobediencia. A Esteban lo habían acusado, pero él estaba lleno del Espíritu Santo. Tuvo ese privilegio de que los ángeles estuvieran preocupados por él. Podemos tener muchas palabras, pero nada del Espíritu. Nadie puede turbar al que está lleno del Espíritu Santo. Tiene mucho gozo porque está lleno de la verdad. Los judíos querían que Esteban fuera a ellos con una defensa, pero éste se convirtió en un fiscal que les sañaló su mal y los acusó porque él si tenía la verdad. No tenía nada de qué defenderse.

La verdad da evidencia de que en ella es que está la razón, es pura. El pueblo estaba colocando a Esteban en ese lugar de defensa. El que es duro de cerviz es el que resiste al Espíritu Santo, no se doblan delante de lo que el Espíritu habla. Nosotros pertenecemos al que nos llamó y nos selló con el Espíritu Santo. Cuando nos resistimos al Espíritu los años caen, la muerte se asoma y ella determinará nuestro camino. Cuando carecemos de humildad porque el Espíritu Santo no está en el corazón, se está completamente lleno de orgullo, de vanidad. Se mantiene el mal en el oído y el corazón no se ha limpiado. Es decir, que lo que Dios quiere ya no lo podemos entender. Resistir en nuestro cuerpo es oponerse a lo que Dios quiere hacer y cuando lo hacemos el Espíritu Santo se va. Gente con corazón duro, rebelde, lleno de odio, de falsas doctrinas se sienten perseguidos donde quiera que se meten. El Espíritu nos da paz cuando la Palabra llega a nuestras vidas. El Espíritu Santo nos debe dominar y nos trae a toda libertad, a paz. El pueblo teniendo la oportunidad de tener la verdad resistieron al Espíritu y Dios no podía hablar.

Mateo 12:31, Marcos 3:29 Un pueblo lleno de maldad no podía entender y mucho menos conocer una verdad. Le estaban echando la obra de Jesús a Satanás. Es mejor llorar un poco que resistir al Espíritu Santo y quejarnos tanto. Les llegó un gran peligro a sus vidas, no creyeron. Malo es achacar lo del Espíritu al diablo. El Espíritu Santo capacita a las personas para reconocer esa verdad cuando Él llega. Sin el Espíritu Santo no nos podemos sostener y ser fieles a Dios. Cuando el Espíritu Santo se va ya las personas no pueden reconocer y comprender la verdad que Jesús trajo. Cuando la ausencia del Espíritu Santo está nos turbamos. El ser humano es un fenómeno de la desobediencia, pero el problema es que se va asfixiando al Espíritu Santo. Éste le ha dado a las personas la facultad de reconocer la verdad y la bondad cuando está. Una persona puede perder una facultad cuando deja de usarla. El que vive en el Espíritu fluye, todo lo entiende, no hay vanidad porque no hay desobendiencia, viven activos, no tienen cerrados los ojos ni los oídos a Dios. El Espíritu Santo nos habla. El pueblo de Israel no reconoció la verdad. Resistir al Espíritu Santo es un hecho bien peligroso.

Hechos 5:3 Satanás llenó el corazón de Ananías para que mintiera al Espíritu Santo. A la ausencia del Espíritu Santo quien enseña es el diablo con sus mentiras. Nos atrofiamos porque hay ausencia del Espíritu Santo y quien nos enseña es Satanás con mentiras que corrompen y contienden. A él le interesa engañar cuando más cerca está Dios, su poder, su presencia. Se le miente al Espíritu Santo, se le miente a Dios. Dios no miró a su hijo por cargar en Él nuestro pecado. ¡Cuánto más no nos mirará a nosotros! La mentira no puede ni debe vivir en medio de la iglesia.

I Tesalonisences 5:19 El que estorba apaga al Espíritu. Dejemos que el Espíritu Santo hable, no lo apaguemos para que siempre haya en nosotros la verdad. La verdad es la que nos ha hecho y mantendrá libres hasta que el Señor venga nuevamente. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz