Librémonos de la tentación. Todo buen ejército se prepara conociendo la fuerza del enemigo. El enemigo
conoce lo que es nuestra debilidad, por tal razón nos tenemos que preparar para que en lo débil nuestro Jehová se
haga grande.
Hebreos 2:18 En Jesús no había ninguna atracción por el pecado. La tentación de Jesús fue en sufrimiento,
dolor, desprecio y en todas ellas se sostenía. Satanás nos viene a tentar con mentiras y si no luchamos y conocemos
el poder de Dios caemos en ellas. El diablo nos prueba en distintas áreas y a veces le creemos y ahí es donde
vienen los problemas.,
Disfrutando de la santidad en Cristo podemos vencer todo. Jesús nunca respondió a nada de pecado. El es
poderoso para librarnos de la tentación. Él no fue tentado por lo mismo que somos tentados nosotros. Logró
entender cuanta es la:fragilidad del hombre, por eso entiende cuales son nuestras pruebas para socorremos en el día
de la prueba, en el día malo. Las pruebas van y vienen. Dios no va y viene, Él siempre está con nosotros, nunca
nos deja. En el hombre hay mucha naturaleza pecaminosa. Por tal razón debemes cuidar nuestras vidas de lo que
está a nuestro alrededor hasta donde podamos en oración y que Dios haga lo que nosotros no podemos hacer. Es
triste lo que algunos escogen vivir. Nuestro salvador y redentor no tiene ninguna naturaleza pecaminosa y eso El
quiere para nosotros también. El está presto a ayudarnos, El no nos deja ni un minuto. ¡Gloria a Dios!
Moisés como gran líder fue probado. Números 20: 7-12 Cuando somos probados y no estamos despiertos
tendremos unas consecuencias. Moisés le restó al poder de Dios porque en vez de hablarle a al peña como Dios le
había dicho la golpeó. Tenemos que santificar a Dios en todo lo que hacemos. Dios nos ha prometido muchas
cosas entonces tenemos que saber luchar con las pruebas y vencerlas para alcanzar esas promesas. Que caigamos
en la prueba no es el problema sino que al levantamos destruyamos lo que nos quiso destruir.
Cuando nos presentemos delante del Tribunal de Cristo si hemos resistido la prueba se nos dará la Corona de
la Vida. De acuerdo a cómo hayamos vivido y trabajado para Dios aquí en la tierra vamos a tener en el cielo. En la
Iglesia se nos pule para el cielo, para la vida eterna. A veces pensamos que las personas no tienen porque enterarse
de nuestras pruebas o nuestras tentaciones y mantenemos mucho silencio. Esto es peligroso para nuestras vidas, es
necesario sacarlas.
Pablo le decía a Timoteo que huyera de las pasiones juveniles. 2 Timoteo 2: 22 Éstas podían ser la vanidad y
el orgullo. Nos pueden venir diversas pruebas a cada uno en distintas áreas y lo mejor es sacar lo que está mal.
Todas nuestras tentaciones y pruebas no son para destruimos sino para vencerlas porque vamos a tener que ir
delante del Tribunal de Cristo. Jesús venció en carne y El nos librará. Cuanto más nosotros creamos venceremos.
La Iglesia tiene que vencer. Si fuera la prueba las que nos vence pe:demos la batalla de la tentación, perdemos la
vida eterna y ganaremos el infierno donde habrá castigo y tortura eterna. Si vencemos nuestras pruebas, nuestra
tentación, hacemos que los nuestros también venzan.
Judas caminó con Jesús, era uno de los escogidos para que fuera uno de los doce apóstoles que iban a juzgar y
tenía un lugar muy exquisito, pero no decidió luchar y vencer cuando le llegó la prueba. 1 Timoteo 6:17-19 Una
de las cualidades del justo es no ser avaro. Debemos saber donde es que podemos caer. La avaricia no es buena
para un líder, para aquel que puede ayudar a los demás, para el que dice que ama. Mientras más damos más Dios
nos dará. El mismo Dios que suple desde el comienzo es el que lo hará hasta el final. Así que lejos esté de
nosotros la avaricia. Cuando hay avaricia no se ofrenda ni se diezma.
Mateo 26:41 El velar y orar nos cuida para no caer en tentación. Por eso el diablo no quiere que oremos.
Nos llega la tentación por la condición de cada uno y destruye de tal modo que no nos podemos levantar. Sí
cumplimos con el mandato del Señor y vencemos es porque no somos cola sino cabeza. La tentación y la prueba
nos quieren alejar de la corona de la vida eterna. Cada cual va a ser tentado de acuerdo a lo que hay dentro. Ni la
prueba ni la tentación son para vergüenza y tampoco quiere decir que no somos hijos de Dios. Toda tentación es
humana, pero la tenemos que vencer, salir triunfantes de la prueba, que ésta no nos destruya. 1 Corintios 10: 12,13
Tenemos que llevar nuestra prueba y de la única forma que podemos vencerla es orando y velando. Nuestras
pruebas y tentaciones las podemos cambiar, no es necesaria la caída. Cuidémonos.
Números 16:1-4 La rebelión es algo muy fuerte. La tentación tiene un premio para dar y es el infierno. Lo
mejor es ser manso y bajar la cabeza. La rebelión siempre se lleva a muchos; cuando ésta posee se pierde la Corona
de la vida eterna. Por falta de oración se cae en la tentación.
También puede venir la prueba de las enfermedades. Ejercitemos nuestra fe en que Jesús fue a la cruz por
nuestras enfermedades y que poderoso es Él para sanar. Nuestras enfermedades las llevamos a Dios. Nuestras
pruebas nos hacen amarlo más. Si resistimos la prueba no vamos a caer. Hermano, la tentación llega sin ninguna
pena. La vergüenza llega junto con la tentación. No lo olvides, éstas son de acuerdo a lo que hay en nosotros y
vienen porque no estamos orando ni ayunando.
2 Pedro 2: 9 Conservémonos siendo piadosos. El Señor nos librará. Cuidemos nuestro caminar, nuestro
mover, donde somos tentados. ¿En qué hemos sido tentados que nos ha alejado de Dios? Cuando Dios está
trabajando con nosotros es porque no hemos caído en la tentación. Mientras más nos presentemos a Dios vamos a
vencer, pero si nos alejamos de Él no vamos a poder. Así que cuidaré mi vida para ser piadoso y me cuidaré todos
los días que camine como peregrino y extranjero en esta Tierra. Su amor y poder me librará. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
