Mega Zoé
Estudio #0364Iglesia en las casas

Un Corazon Dispuesto Es Buena Tierra Para El Sembrador

Un Corazon Dispuesto Es Buena Tierra Para El Sembrador enseña a atender la Palabra de Dios y perseverar en la oración.

Nuevo TestamentoMateo13 min lectura

Sabemos que estamos aquí y que tenemos que dar una medida justa. Por eso se ora y se sacan días de

ayuno. Algunos pueden pasarlo bien sin darle frente a las muchas cosas que la vida les trae. En sus conflictos se

esconden, en sus enojos no recapacitan, en todo lo que al hombre le persigue no hacen nada para enfrentarlo y

lucharlo. Y aunque conocen todo lo que les esta pasando, lo que hacen es entretenerse y vivir en Jo que no tiene

peso ni valor. Pero hay una cosa que se llama tiempo. Un día mas otro día suman tiempo. Y el día que pasó ya

no volvera No se puede jugar con la vida Muchos no conocen con claridad fo que es el pecado. El pecado trae

muchas consecuencias y dolor para siempre; es una afrenta. El mal se sufre fuertemente y no se le puede echar

a nadie sino que lo carga quien lo hace. Conozcamos las Escrituras, cuidemos nuestras vidas.

Sobre nuestras vidas hay una medida Puede ser un 100%, un 60% o un 30%, de acuerdo a la capacidad que

Dios nos da. Es una marca que tenemos que no la podemos ver nosotros ni nuestra familia, solo la pueden ver

Dios y los ángeles. Si nos toca dar el 100% los ángeles nos ayudarán a dar ese 100%. Si es el 60% los ángeles

nos ayudan a dar el 60% y si el 30% nos ayudan a dar el 30%. Dios trae ese balance a la Iglesia Es un privilegio

tener una medida asi. No es una carga, ni un peso, pero si es un peligro no hacer lo que Dios quiere. Esas

medidas no son para nuestro beneficio propio. De acuerdo a lo que tenemos dado por el Senor nos llevara para

hacer lo que él quiere. Quiere Dios que libremos del mal a muchos que están en condenación. El sentido de

responsabilidad que debemos tener debe ser grande. Algunos creyentes pensaran que van a escapar de esa

responsabilidad diciendo que tienen un problema, que son débiles o que no son capaces, etc., pero no es lo que

ellos vean en si mismos o de la forma que midan sus capacidades, sino que sobre cada uno cayó una semilla del

Sembrador y esa semilla en nosotros dará un 100%, un 60% o un 30%. Eso quien lo da es Dios. Esa medida no

viene de ángeles sino de Jesús mismo quien salió a sembrar. Yo no puedo elegir cuanto esa semilla va a

producir porque yo solamente soy escogido, seleccionado, predestinado. ¡Gloria a Dios!

Tenemos que abrir nuestra vida a Dios para que esa semilla se multiplique. Cuando vemos lo que somos

pensamos que como flojos no podemos hacer nada, pero Dios es quien va a hacer. La capacidad que Dios nos

dio la damos en servicio a la Iglesia y de nosotros depende si hay abundancia en nosotros o estamos escasos. Es

en la Iglesia donde se deja ver como hemos administrado lo que Dios nos dio. A veces no tenemos por no creer.

No seamos como los demás. Cuando sabemos lo que Dios nos ha dado nos metemos con El en secreto y cuando

vamos a la gente sabran cual es nuestra medida. Nuestra medida se dejara ver de acuerdo a nuestra búsqueda.

El sembrador escogió cuatro formas de sembrar. En la primera la semilla cayó en el camino, en la segunda

cayó en pedregales, donde no había mucha tierra y salió el sol y la quemó. La tercera fue sembrada entre espinos

y la cuarta fue sembrada en buena tierra. La semilla no puede crecer en el camino, ni en pedregales, ni en

espinos; solamente puede crecer en buena tierra; en una tierra fértil. Jesús le explicó esto a sus discípulos

porque estaba llevandolos, guiandolos como pueblo. Haciendo la voluntad de Dios es que se obtiene.

El camino es esa tierra donde es frecuente el pasar día a día y se va poniendo dura Es una tierra donde es

imposible sembrar algo. Esa semilla que se siembra ahí queda por encima y es fácil de ser arrebatada Cuando

el corazón es duro es dificil sembrar en él. Se les puede hablar la Pruabra pero no oyen. La Palabra no entra.

Cuando se siembra en pedregales se refiere a aquel que oye y recibe la Palabra con mucho gozo, pero no hay

tierra suficiente para que la semilla sea sembrada con profundidad y luego esta Palabra se pierde, se va de la

persona. Es de poca duración sobre todo cuando viene la aflicción y la persecución.

Hay que cuidar el corazón, allí es donde Dios' siembra Nuestro corazón no suele ser muy bueno. Cuando la

semilla es sembrada en espinos el afán de este siglo y las riquezas la ahogan. Hoy día el afán es muy grande. Ya

ni se puede hablar con nadie pues vivimos días demasiado ocupados. Muchos cristianos sacan solo un día para

servir al Señor por falta de ablandar un poco el corazón. Aquellos fariseos tenian corazones duros, pero hoy dia

no son los alcohólicos ni los drogadictos quienes lo tienen duro, sino muchos de los que están sentados en la

Iglesia. Si Dios sacó un día de descanso, que tal nosotros los mortales. Pablo, Pedro y todos ellos tenían sus

horas de oración, por eso Pedro con su sombra sanaba a los enfermos. Estos hombres movían grandes milagros.

Los que se aferran a los afanes de esta Tierra no dan fruto sino que se ahoga en ellos lo hermoso que Dios quiere.

La semilla que es sembrada en buena tierra representa al que cuida el corazón y esa semilla entra y da buen

fruto. El que escucha la Palabra da fruto. Mientras más escucha, más fruto va a dar: cual a 100, a 60 o al 30 por

uno y al que tiene más se le dará más, es ley de Dios. Hay que cuidar lo que se nos pone en nuestras manos.

¿Cómo jugar con lo que Dios nos ha dado? Cuando Dios da dones y tenemos la capacidad de dar más y no lo

hacemos, se nos quita y se le da al que más tiene. No pretenda nadie que lo que Dios le da sea eterno cuando

vive una vida sin oír. Lo que Dios da es para multiplicarlo. Para eso la vida tiene que ser quebrantada para que

la Palabra llegue y recibamos las promesas. Mientras más tenemos, más Dios nos dará. Tiene que ser un reto

para nuestras vidas, no podemos vivir en un conformismo. El sembrador sembró y recibimos la Palabra.

Hay problemas en los corazones de muchos. Mientras más tiempo pasa, el corazon se engorda y luego hay

que trabajar duro con él y no todos están dispuestos. Cuando el corazón se ha engrosado no puede bombear bien

la sangre y el cuerpo se fatiga Asi es en la vida espiritual. Al corazon problematico la Palabra le traera aflicción

y no podra escapar de ella No podra obrar, ni multiplicar nada, ni hacer el bien. No podra cumplir con el

Sembrador. La Palabra de Dios tiene que ir al terreno fértil. Tenemos que despertar y ser oidores, pues al

corazón le gusta todo lo que es la vagabundería y la Palabra no puede llevar fruto en un terreno duro, ni de

pedregales, ni entre espinos. La Palabra tiene que ser sembrada en un terreno fértil, en un corazon dispuesto.

¿Como esta tu corazon? ¿Dispuesto para la Palabra de Dios? Si dejamos engordar el corazón nos vendrá mucho

mal. Es en la Iglesia donde nos podemos perfeccionar. Porque el corazón hay que disciplinarlo para que en él

haya buen fruto. La medida de 100, de 60 o de 30 quien la da es Dios. Perrnitele al Senor obrar en ti. Amen.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz