El hombre que conoce a Dios sabe que Él hizo el cielo, el mar y la tierra. Jonás 1: 9 Jonás, el famoso
profeta escapaba de la voluntad de Dios para no ir a la ciudad de Nívive a proclamar la Palabra que Dios le había
encomendado. Muchos seres humanos ven y se deleitan en todo el bien de la creación y toda la belleza de la
naturaleza y no reconocen la grandeza de Dios, quien creó todo. Jonás conoce que Dios es dueño del cielo y del
mar. Así que, es como decir: ¡vivimos de gratis! A nosotros se nos ha puesto aquí en lJl tierra. Nos pone Dios.
¿Honras al que te dio la vida? ¿Lo reconoces como el que hizo los cielos y la tierra? ¿A El le alabarás?
Jonás escapaba de Dios. Le desobedecía trágicamente. Debemos aprender de su fin y de su historia.
Nosotros nos sujetamos porque creemos en el Señor y debemos obedecerle. Como creyentes nos parece que
cuando sentimos amor por alguien le hacemos bien y que le hacemos bien porque le amamos. Pero no es así, sino
que las cosas las hacemos primero por obediencia. Porque obedecemos a Dios. Luego viene el amor. Por
ejemplo, cuando vamos a los lugares como las misiones, vamos por obediencia. Luego, el amor se va
desarrollando según el crecimiento en la relación. El amor se adquiere por obediencia. Después de los años
amamos con más fuerza.
A la obediencia le debemos dar prisa y hacer lo que hay que hacer de inmediato. Se necesita mucha
obediencia. Este camino que vivimos en el Señor es un largo camino en obediencia. La obediencia nos tiene que
hacer caminar hasta el final de nuestro punto u objetivo. El obedecer debe ser la palabra clave. Obedecemos sin
entender. Porque el día que lo entendamos todo, será el día de nuestra muerte. 1 Corintios 13: 12
Porque obedecemos es que hacemos las cosas. La obediencia debe ser el punto clave. Todo hombre debe
obedecer. La tierra se mueve bajo obediencia. La obediencia es para toda la tierra porque de Jehová es el cielo y
la tierra. Dios está envuelto en todo lo que es de esta tierra. Satanás es príncipe pero no es dueño y sobre Dios
no va. Cuando Dios hizo a Adán y a Eva los hizo para que obedecieran. Y nuestro Dios sigue siendo el dueño de
la tierra y del cielo. Así que, tanto el impío como el creyente tienen que saber quien es Dios. No hay derecho del
ser humano para poner el nombre de Dios en un lugar bajo. Por eso, lo que es asunto de Dios se le habla al impío
como al creyente. ·
Jonás fue elección de Dios. Fue escogido para un plan. Pero, Jonás estaba muy cómodo. Está en nosotros el
temer a Dios. Jonás escucha la voz de Dios de ir a Ninive (Jonás 1: 2) pero se va contrario a la dirección que
Dios le da y se va para.otra ciudad, llamada Tarsis. Vrs. 3 Mis hermanos, huyendo no escaparemos del plan de
Dios para nuestras vid�,s. El estar en la boca del pez es muerte. Lo mejor es vivir en el plan de Dios. Y o quiero el
plan de Dios para mi v:ida, pero está en el hombre el creer o no creer. Logramos conocer lo que es el bien, el sol,
la lluvia, etc. y así debemos reconocer la grandeza de Dios para obedecerle. A veces se nos olvida que somos
creados y que nuestra vida pende de un hilo. Salmos 90: 12
Para oír hay que s¡er bien obediente, el ser obediente es algo deleitoso. Cuando se oye también hay que estar
dispuesto a corregir lo que Dios nos requiera. Muchas veces no se entienden las cosas porque no se oye, no se
atiende. Zacarias 7: 11, 12 Bueno son algunos para no oír otro pensamiento que no sea el suyo. Cuando uno no
sabe escuchar tiende a malinterpretar las conversaciones. ¡Cuidado! Las malas interpretaciones te quieren
atormentar, pero no lo permitas, iglesia. El que no sabe escuchar tiene un problema muy grande porque no
entiende las cosas. Sé humilde y afina tu oído para oír la voz de Dios para tu vida, la cual es para tu bien.
El obediente dice: "Soy miserable." El que no es obediente se alza en enojo como hizo Jonás. Y o no quiero
el fondo del mar. El que sabe oír sabe muy bien como vivir obediente. El que sabe oír sabe hacer las cosas de
inmediato y arregla lo que hay que arreglar. Jonás no iba a estar moviendo la gloria de Dios para Nínive sino que
les tenía que anunciar los juicios de Dios contra aquella ciudad. No es lo que queramos nosotros decir o hacer
sino lo que estrictamente Dios nos mande a decir o a hacer. Jonás tenía que cumplir la voluntad de Dios y esto,
iglesia, hay que cumplirlo los 7 días de la semana, las 24 hrs. de cada día.
Jonás dijo: "Me voy a echar a dormir." El mar estaba embravecido y Jonás durmiendo. Vrs. 4 Cuando
Jehová habla debemos actuar de inmediato. Jonás era un hombre de Dios y se equivocó a sabiendas. No hagamos
nunca igual. Al cumplir con el plan de Dios, Él se encargará de todo lo nuestro aunque no todos los días son
buenos para los que cumplen la voluntad de Dios. Pero Dios respalda, bendice y fortalece al que le obedece y
depende de Él para todo.
Al hombre se le hace fácil apartarse pero el quebranto le llegará. No hubo consideraciones para Jonás hasta
que se arrepintió. Dios quiere portavoces que hablen la voluntad del Padre. Fácil es olvidamos de hacer lo que se
nos encomienda pero a Dios no se le olvida. ¿Te toca clamar hoy como a Jonás? Este caminar es hasta la muerte.
Batalla por tu vida. No olvides que nuestro temor es a Dios no a personas mortales.
La gente es salva cuando se les proclama la verdad. Hay que proclamar para que el mundo venga al Señor.
Está en nosotros ese poder. En Jonás había poder para proclamar. Pero, ya vimos que el ser humano le huye a
todo lo que es responsabilidad. Cuando uno es obediente el amor comienza a llegar. Somos instrumentos para
llevar el amor del Padre. Marcos 16: 15
Al fin Jonás obedeció y el rey de Nínive dio la orden de que el pueblo tenía que humillarse. Dios busca el
arrepentimiento. Y Jehová te levanta y perdona. Dios sabía cuantas personas había en Ninive, pero Jonás no.
Jo:nás 4: 11
Tenemos que ser obedientes. Un día nos presentaremos ante al tribunal de Cristo. Jonás finalmente se ganó
la ciudad de Nínive y a sus habitantes. ¿Te atreves ganarte a la ciudad de Aguadilla? ¿A tu pueblo? Que nos use
Dios por nuestra obediencia y nuestro amor. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
