Mega Zoé
Estudio #0307Iglesia en las casas

El Temor De Jehová Nos Libra Del Mal Y Del Pecado

El Temor De Jehová Nos Libra Del Mal Y Del Pecado llama a atender la Palabra de Dios y discernir la batalla espiritual.

Antiguo TestamentoNehemíasSEMANA DEL 15 @ 21 DE JULIO DE 20037 min lectura

Nehemias 5:15

Bueno es temer a Jehová. Cuando el temor se va del pueblo hay un gran problema. El pueblo hace como quiere. Tenemos que cuidar que el temor de Jehová siempre esté en nosotros. No es el temor que sentimos por las noches, ni es el miedo, sino temor reverente al Creador y al dador de la vida. El deseo de nuestras vidas debe ser que el temor viva en nosotros. Es sencillo, el temor a Jehová nos aguanta de hacer muchas cosas indebidas.

Si miras a tu alrededor, te darás cuenta que casi todo el mundo hace lo que le da la gana. Mateo 7: 13,14 La vida es corta y se pierde fácilmente. Pero, hoy día se hace lo que sea, aunque sea pecado, porque no hay temor. El que teme a Jehová sabe que no podrá estar bien con todos, pues no camina igual que todos. 1 Pedro 4: 4,5

El temor de Jehová tiene que estar contigo. Nehemías y David, fueron gobernantes y tenían temor a Dios. Los deseos de la carne, la concupiscencia (codicia) halan para que peques y hagas lo que al Padre no le agrada. Y la rebelión es una enemiga que destruye el alma. Gracias le damos a Jesucristo, que por su muerte todas las cosas nos son nuevas, lo viejo pasó y somos nuevas criaturas. Como hacemos de acuerdo a lo que hay en el corazón, debemos preocuparnos porque del corazón depende lo que saldrá hacia afuera. Entonces, te pregunto, ¿está o no está el temor de Dios en tu corazón? Tus actos, tus hechos, dejan ver si hay o no hay temor de Dios en tu vida. 2 Corintios 7: 1

En el libro de Nehemías vemos al pueblo de Dios que estaba en grandes problemas, habían llegado de la cautividad y no habían podido reconstruir los muros. Estando en el palacio del rey, el corazón de Nehemías se sentía triste por ese motivo. Los judíos eran ahora criados de los persas. Estaban "tirados por el suelo", tenían que lavarles los pies a los enemigos y no tenían vida. Tuvieron que vender lo poco que tenían, estaban oprimidos y quebrantados por todos lados, menospreciados. El pecado y la rebelión los habían llevado a esas circunstancias. Los judíos donde quiera progresaban y lo vemos en Nehemías que era judío y estaba en el palacio del rey. Pero aquel pueblo se había negado a temer a Dios. No hay un peor yugo para llevar, que el yugo de quien es tu hermano. Nehemías 5: 15 Los judíos que habían sido puestos por los persas como gobernantes se habían enseñoreado y abusaron de sus hermanos. Dios no le da al hombre para que abuse, sino para que dé a otros. Hoy sucede igual. Dios le da al hombre para que dé y ayude, y en vez de dar sigue quitándole a los demás. Cuando el temor de Dios se va es bien peligroso para todos.

Pero Nehemías era un hombre justo y Jehová comenzó a trabajar en su corazón, pues había temor de Dios en él. Si no hay temor podemos ser personas en las que hay contienda y rebelión. Entonces todo el mover es peligroso y hablamos muchas cosas. Mientras más abrimos la boca para hablar sin control menos temor de Dios hay. El que enmudece es la persona que teme a Dios. Proverbios 10: 19 El temor de Dios hace que nuestra boca, en ocasiones se cierre. A veces pensamos que podemos resolver todo hablando y reclamando derechos. Cuando no hay temor se dice, se hace y se camina llevándose a todo el mundo de frente. Lo que hace alejarnos de Dios es la falta de temor.

Fallarle al Señor es morir. Si pecamos nos sentimos miserables y quisiéramos darnos contra el piso. Es que el temor de Él está sembrado en nosotros. Nehemías fue un hombre lleno de temor porque en su corazón estaba la ley de Moisés, conocía los escritos de Moisés. Sabía todo pues conocía las Escrituras. Por eso sabía cómo caminar y llevar al pueblo. Puso en orden todas las cosas, reconstruyó el muro y levantó al pueblo de Dios.

Nehemías fue un copero del rey persa (un copero servía el vino y lo probaba antes por si estaba envenenado), luego hizo la labor de ingeniero y tercero de gobernante. El temor de Dios en él hizo que viera la necesidad, que se levantara a hacer y a lograr todo lo que se propuso. Aprendamos que, ¡cuando se teme a Dios se construye, se edifican los muros! El temor de Jehová no se va cuando llegamos a ocupar una posición o puesto alto. Nehemías estuvo en tres puestos diferentes y en ninguno de ellos disminuyó ni se acabó el temor. El temor a Jehová debe crecer cada día más. Como gobernador el temor de Jehová estuvo con él igual o más que cuando era copero.

Cuando el temor de Jehová se va es porque fue ocupado su lugar por la rebelión. La rebelión es bocona, habla mucho, grita. Por eso, no pretendemos nunca construir con Sanbalat, ni con Tobías o con Gesem. Nehemías 2: 19 La rebeldía hace que no te goces con los demás. La rebeldía no es de Dios, es un engendro del diablo. Isaías 59: 13

Nehemías pudo edificar porque era un hombre lleno del temor de Dios. El único que puede levantar y construir es el que tiene temor a Jehová. Si no, no puede edificar nada. Los gobernantes antes que él no tenían temor a Jehová y oprimían al pueblo. ¡Entendamos que cada uno de nosotros tenemos que construir lo que nos corresponde! Dios nos escogió para ser Mega Zoé y levantar, hacer una "construcción." Y si Dios escoge, Él saldrá a nuestro favor. Dios llamó a Nehemías y tuvo gente que se le unió y en 52 días levantaron el muro. No escucharon a quienes no tenían que escuchar, no hablaron con quienes no debían hablar. Sanbalat, Tobías y Gesem, los enemigos de Dios, ¿por qué escucharlos? Dios me tiene a mí en este tiempo en una "construcción", igual que a Nehemías en su tiempo. ¿Por qué escuchar a los que me quieren hablar para detenerme en la obra? Iglesia, que sea más fuerte el temor de Jehová en ti que lo que tus oídos puedan escuchar de parte de los que no temen a Jehová.

Por eso, en mi casa hay bien, no hay desgracias. Porque hay un Dios en el Tercer Cielo cuidando a los que le temen. Si en mí hay temor de Dios, mis días no serán de desgracia. A los justos, Jehová los libra del mal.

Cuando Nehemías gobernó a Jerusalén, la fortificó y puso guardas. Ya no era más una ciudad de burla, porque hubo un hombre que temió a Jehová y no abusó como los demás. Nehemías vino a organizar y a levantar su nación. Vemos en el vers. 13:28 que Nehemías alejó de sí al hijo del sumo sacerdote. Demostró que con sentimientos no es que se trabaja. Porque cuando se conoce la Palabra de Dios nadie puede ablandarla ni acomodarla a beneficio del trasgresor, no importa quién sea o qué puesto ocupe. La debilidad del evangelio de hoy día es el descuido de la Palabra de Dios. Sin las Escrituras no hay temor. El temor no puede crecer si no tenemos las Escrituras. Pues, el que no lee la Biblia no sabe nada. Las Escrituras me redarguyen, aumentan mi fe, me enseñan que hay que ofrendar y diezmar, nos enseñan el camino. 2 Timoteo 3: 15-17 Si no la lees en tu casa no hay bien y si la conoces poco, poco temor hay en ti y en los tuyos. Como pueblo tenemos que amar las Escrituras. Si no lo hacemos, se pierden las vidas, y pasarán los días, el ministerio se iría a pique y cesaría "la construcción". Entonces no se haría lo que hay que hacer y no libertaríamos a los nuestros. Por eso, amemos más que nunca las Escrituras, leamos la Biblia todos los días y seamos como Nehemías, que construyó y levantó la nación judía, ¡gracias a su temor a Dios! AMEN.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz