Objetivo del estudio: Que todos sepan que solo podemos obtener la unidad mientras amemos. Entonces somos Iglesia. La única forma en que podemos estar unidos es cuando cada uno ame. Hermanos, nosotros no podemos luchar aparte, no podemos trabajar si no estamos unidos. ¿ Crees que podamos hacer las cosas bien si no estamos unidos? ¿Podemos hacer algo sin unidad? Cuando en una familia, las partes no están unidas hay peleas en la casa y hay murmuración. Cuando no hay unión no se sabe ni quien es el enemigo. Porque cuando hay unión, los que están unidos saben percibir donde está el enemigo y quien es él, pero cuando no hay unión no se sabe quien es el enemigo porque todos actúan de la misma manera unos contra otros. Mis hermanos, el Evangelio es una verdad absoluta para que todos por igual entremos por ella. No es conforme a los criterios de cada uno.
En este relato bíblico de Filipenses 4: 2 vemos a dos discípulas del Señor, Evodia y Síntique separadas en desunión. No podrían estar divididas discutiendo por la doctrina, porque ellas no implantaron la doctrina sino que ellas la conocieron por el Maestro. Se cree que Evodia y Síntique eran diaconizas y estaban unidas en el ministerio de Pablo. Eran dos mujeres que de seguro eran perfeccionistas, pero Pablo tenia un buen sentir hacia ellas, tenía de ellas un buen recuerdo. Mis hermanos, cuando en nosotros está el amor, el corazón late, no importa la distancia. El corazón puede sentir que algo está pasando que algo va a moverse. Nuestro corazón siente eso cuando en nosotros esta el amor y la unidad. La unidad y el amor es lo único que nos sostiene como iglesia. Estas eran dos hermanas piadosas que estaban entregadas a la obra de Dios. Ellas no eran dos hermanas impías, pero en vez de unirse lo que hicieron fue lo contrario. Comenzaron entre ellas los desacuerdos. Cuídate de eso. Cuando tú cedes a la batalla por guardar el amor y la unidad es que la unidad no te llegó al corazón. Se rompe la unidad cuando el amor no es lo que te aturde. Porque, podemos decir que el amor aturde, el amor se apodera de uno, en la mañana, en la noche, las 24 horas. El amor es algo que entra dentro de ti y no se puede ir. De ahí que el amor nunca deja de ser. 1 Corintios 13: 8 Cuando dejas la batalla que provoca ese amor, cuando le das la espalda, viene el tiro directamente hacia ti para muerte tuya. Cuídate. "Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida." Proverbios 4: 23 Mis hermanos, los desacuerdos vienen cuando pensamos que uno sabe hacer las cosas mejor que el otro. El ego, las extravagancias de uno, siempre nos hacen ver que somos el mejor y que sabemos hacer las cosas mejor que nadie. Porque todos creemos saber como deben ser las cosas, y por eso somos prestos para decir y hablar. Cuando uno no tiene la unidad, cuando no tenemos el sentir de Cristo, de esa forma fortalecemos al Enemigo. Sí, se fortalece el brazo del Enemigo. Iglesia, nosotros no podemos dejar de batallar por la unidad y el amor. Tenemos que estar unidos para batallar contra el Maligno y todas sus maquinaciones. 2 Corintios 2: 10 1 Pedro 5: 8,9 Pablo le dice a Evodia y a Síntique que arreglen las cosas para que haya unión entre ellas. Debemos conservar la unidad entre nosotros. Aunque cada uno nos sentimos orgullosos con lo que hacemos, en lo que se refriere al Señor Jesucristo, debemos estar plenamente unidos. Hay un terrible caso de desunión de la Santa Cena entre los hermanos de Corintio, según 1 Corintios 11: 20-22 Los hermanos rompieron toda la comunión, la Santa Cena ya no se podía comer igual según había sido establecida por el Maestro. Entre ellos se rompió una comunión muy sagrada e importante para Dios. Ya no hubo lágrimas en esa cena, no hubo sanidades y se dejó de sentir la presencia del Señor. Parece algo pequeño, pero son cosas que detienen la obra de Dios. Mis hermanos, la meta de nosotros debe ser tener el mismo sentir. Ser prepotente, altivo, saber más que nadie, es algo que daña mucho a la Iglesia. No permitamos que entre ese mal a nuestras vidas. Porque todos necesitamos algún día de los demás. El ser así, prepotente y engrandecerse uno mismo, es pensar que no necesitamos de los demás. Es algo erróneo porque a todos nos llega el día malo. Un buen ejemplo contrario a esto lo fue nuestro hermano Pablo. Fue humilde y manso. Pasó por muchas cárceles y los hermanos no dejaban de ir a donde él, porque Pablo no era un hombre prepotente. Era horrible su soledad en la cárcel, pero sabía lo que era mantener la unidad con los hermanos, sabía amarlos. Por eso iban y se quedaban con él, tanto así que siendo Pablo ya viejo, las cartas de él se las escribían los que con él guardaban la unidad. Hay gente que piensa, "No necesito de nadie, yo voy a vivir mi vida y que nadie se meta en mi vida." No lo dice con su boca pero sí con sus hechos y movimientos. Pablo aconsejó a estas dos hermanas para que mantuvieran la unidad, que se mantuvieran como compañeras porque le estaban causando grandes molestias a la obra. Pablo las amonesta no por extravagancia sino por amor a la obra. Trabajamos por amor a la obra. Debemos entender que de esto se trata la obra de Dios y que no podemos alimentar el brazo del Enemigo, sino que debemos luchar y no echarnos a dormir, sino obtener lo que es nuestro. Podemos ver que cuando no hay amor, empezará la ira a florecer y en vez de unirnos lo que haremos es separarnos alimentando así el brazo del Enemigo. Así que, mis hermanos, lo mejor es quebrantarnos delante del Señor y aceptar con humildad que lo que está mal, está mal, no importa lo que sea. Debemos cuidar el corazón de las cosas que vienen a destruirlo. Debemos vivir en una actitud de humillación, porque si no, cuando venga el quebranto no podremos resistir. Por eso yo soy compañero de los que le temen. Salmos 119: 63 Una iglesia es para cuidarla y amarla. Por tal razón leamos Filipenses 4:8,9 y hagamos esa palabra nuestra. Mi hermano no pernitas que nadie te pase la mano en el día malo. No permitas que el mal entre a tu vida ni a la Iglesia del Señor. Que nos libre Dios de la altivez y podamos ser mansos, porque solamente el manso puede escuchar el consejo de alguien. Santiago 1: 21 Recordemos que no somos estrellas que menosprecian a los demás, sino que somos hermanos en Cristo, pues las estrellas están en el Cielo. A nosotros lo que nos toca en esta Tierra es amar la iglesia como el Señor Jesucristo la ama. AMEN.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Seamos Abiertos para que seamos Unidos
Filipenses 4:2
“Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.”
Solo podemos tener la unidad mientras amemos, y entonces somos Iglesia. No podemos luchar aparte ni trabajar si no estamos unidos: donde no hay unión hay peleas y murmuración, y ni se sabe quién es el enemigo. Estos son los puntos para la semana.
- Cuando hay unión se sabe percibir dónde está el enemigo; cuando no la hay, todos actúan unos contra otros. El Evangelio es una verdad para todos por igual, no conforme al criterio de cada uno.
- Evodia y Síntique eran dos mujeres piadosas, entregadas a la obra y unidas en el ministerio de Pablo, pero en vez de unirse comenzaron los desacuerdos entre ellas. Cuídate de eso, porque le puede pasar a cualquiera.
- El amor aturde: se apodera de uno las veinticuatro horas y nunca deja de ser. Cuando le das la espalda a la batalla por guardar el amor y la unidad, el tiro viene directo hacia ti.
- Los desacuerdos vienen cuando pensamos que uno sabe hacer las cosas mejor que el otro. El ego nos hace prestos para decir y hablar, y sin el sentir de Cristo se fortalece el brazo del enemigo.
- En Corinto la desunión rompió la Santa Cena: ya no hubo lágrimas, ni sanidades, ni se sintió la presencia del Señor. Parece algo pequeño, pero son cosas que detienen la obra de Dios.
- Ser prepotente y altivo es pensar que no necesitamos de nadie, y a todos nos llega el día malo. Pablo fue humilde y manso, y por eso los que guardaban la unidad con él no lo dejaron solo en la cárcel.
- Pablo amonestó a estas dos mujeres por amor a la obra. Lo mejor es quebrantarse delante del Señor y aceptar con humildad que lo que está mal, está mal, porque solamente el manso puede escuchar un consejo.
Si tienes un desacuerdo con alguien de la iglesia, búscalo esta semana, reconoce con humildad tu parte y procura estar de un mismo sentir en el Señor.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Dos Amigas Enojadas
Filipenses 4:2
Para leer en voz alta con los niños
“Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Pablo les pidió a dos mujeres de la iglesia que se pusieran de acuerdo y pensaran igual en el Señor. Evodia y Síntique trabajaban para Dios, pero se enojaron entre ellas, y Pablo les escribió para que hicieran las paces.
- En una familia donde nadie se pone de acuerdo hay peleas y chismes. Pero cuando todos se aman, trabajan juntos y las cosas salen bien.
- Evodia y Síntique amaban a Dios, pero empezaron a discutir. Eso le puede pasar a cualquiera, aun a los que sirven en la iglesia. Por eso hay que cuidar el corazón.
- Muchas peleas empiezan cuando uno piensa: «Yo lo hago mejor que tú». Creerse el mejor daña la amistad y ayuda al enemigo, no a Dios.
- Cuando los creyentes de Corinto se pelearon, hasta la Santa Cena se dañó y ya no se sentía la presencia del Señor. Una pelea que parece pequeña detiene la obra de Dios.
- Pablo era humilde y manso, y por eso sus amigos lo visitaban cuando estaba preso. Nadie puede vivir solo: todos necesitamos de los demás algún día.
- Cuando hiciste algo mal, lo mejor es decir: «Me equivoqué». Solo el que es manso puede escuchar un consejo y volver a ser amigo.
¿Con quién estás peleado o enojado ahora?
Esta semana ve a esa persona, pídele perdón por tu parte y hagan las paces.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
