Los seguidores de Jesús estaban pensando más en "su propia gloria que en los padecimientos de Su Señor". ¿Quién es el más grande? La más ambiciosa petición de Jacobo y Juan. (Mateo 20:18-19). Ellos cerraron persistentemente sus ojos a las advertencias de tribulación y los abrieron solo a promesa de gloria: "más al tercer día resucitará", con lo que adquirieron una perspectiva errónea, materialista del Reino. (Unión Bíblica).
La madre de Jacobo y de Juan acudió ante el Señor pidiéndole que sus hijos se sentaran ambos al lado de Él en Su reino.
Claro, para crédito de ella que quería a sus hijos cerca de Jesús.
Pero no comprendía los principios en base de los que se otorgarían honores en el reino.
Los tres acudieron junto al Señor.
Jesús, "respondiendo", les dijo con franqueza que no comprendían lo que pedían.
"Querían una corona sin una cruz, un trono sin el altar de sacrificio". "La gloria sin el padecimiento que lleva a ella."
Por lo que les preguntó enfáticamente: ¿Podéis beber de la copa que Yo he de beber?
No nos quedamos sin saber qué significa por la copa; la acababa de describir en los versículos 18 y 19; más grande, será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles (como una humillación) para que lo escarnezcan (burlarse, maltratar, ser riguroso con dolor), le azoten y le crucifiquen, mas al tercer día resucitará.
Jesús respondiendo le dijo con franqueza que no comprendían lo que pedían.
Querían una corona sin una cruz, un trono sin el altar de sacrificio, la gloria sin padecimiento que lleva a ella; (lo repito).
Por lo que les preguntó enfáticamente: ¿Podáis beber de la copa que Yo he de beber?
Jacobo y Juan expresaron su disponibilidad a participar en Sus padecimientos, aunque quizás su confianza se basaba más en el celo que en el conocimiento.
(23) Jesús les aseguró, que "a la verdad" beberían de Su "copa".
Jacobo sería martirizado y Juan perseguido y exiliado a la isla de Patmos.
Robert Little: Jacobo murió una muerte de mártir; Juan vivió una vida de mártir.
Entonces Jesús les explicó que Él no podía asignar puestos de honor en el reino de manera arbitraria (injusto, temerario); el Padre había establecido una base especial sobre la que se asignarían estas posiciones.
Ellos pensaron que era una cuestión de patronazgo (personas que ejercen funciones) político, que debido a que ellos eran tan próximos a Cristo, tenían un especial derecho "a los puestos preferentes".
Pero no se trataba de ningún favoritismo personal.
En los consejos de Dios, los puestos a Su diestra y a Su izquierda serían dadas "sobre la base de padecer por Él".
Esto significa que los principales honores en el reino no se limitan a los cristianos del siglo I: algunos que viven hoy podrían lograrlos "mediante el sufrimiento"; ¿Lo deseas?
Los otros diez discípulos se enojaron (nada nuevo) enormemente ante la petición hecha por los hijos de Zebedeo.
Seguramente su indignación se debía a que ellos mismos querían ser los más grandes y se resentían (flaquear, decaer, enojo) ante cualquier pretensión de prioridad por parte de Jacobo y Juan.
Esto (25-29) dio a nuestro Señor la oportunidad para hacer "una revolucionaria declaración", "acerca" de la grandeza en Su reino.
"Los gentiles" piensan en la grandeza en términos de "gobierno" y "dominio".
En el reino de Cristo, "la grandeza se manifiesta en el servicio".
"Todo el que aspira a la grandeza" ha de llegar [primero] a ser un "servidor" y "el que quiera ser el primero ha de llegar a ser un esclavo."
(28): "El Hijo del Hombre" es el perfecto ejemplo de la humanidad en el servicio.
Él vino al mundo "no para ser servido", sino para servir y para dar Su vida en rescate por muchos.
Todo el propósito de la encarnación = (Acto misterioso de haber tomado carne humana el verbo divino en el seno de la virgen María) puede ser sumariado (resumir) en dos palabras: servir y dar Su vida".
Es asombroso pensar que "el sublime Señor" 'se humillase a Sí mismo "al pesebre" y a "la cruz".
Su grandeza se manifestó en "la hondura" de "Su humillación".
"Y así ha de ser para nosotros."
"El dio Su vida en rescate por nosotros."
Su muerte dio satisfacción a todas "las justas demandas de Dios contra el pecado".
Fue suficiente para quitar "todos los pecados del mundo".
Pero es eficaz solo para aquellos que le aceptan como Señor y Salvador.
Nos convertimos por pecador, no por buscar algo a cambio de Él.
No eres hijo de Dios, si no haces Su servicio. Amén
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Queremos La Gloria Sin Padecimientos
Mateo 20:20-28
“No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?”
Los seguidores de Jesús pensaban más en su propia gloria que en los padecimientos de su Señor: cerraron los ojos a las advertencias de tribulación y los abrieron solo a la promesa de gloria. Querían una corona sin una cruz. Estos son los puntos para la semana.
- La madre de Jacobo y de Juan pidió que sus hijos se sentaran uno a cada lado de Jesús en Su reino. Quería a sus hijos cerca de Él, pero no comprendía cómo se otorgan los honores en el reino.
- Jesús les dijo con franqueza que no sabían lo que pedían: querían un trono sin el altar de sacrificio, la gloria sin el padecimiento que lleva a ella. Por eso les preguntó si podían beber de Su copa.
- La copa era la que acababa de describir: ser entregado, condenado, escarnecido, azotado y crucificado. Jacobo y Juan dijeron que sí, y la bebieron: Jacobo murió como mártir y Juan fue desterrado a Patmos.
- Los puestos de honor no son favoritismo por estar cerca de Cristo. El Padre los da sobre la base de padecer por Él, y algunos que viven hoy podrían lograrlos mediante el sufrimiento. ¿Lo deseas?
- Los otros diez se enojaron, porque ellos también querían ser los más grandes. Jesús respondió que los gentiles miden la grandeza por el dominio, pero en Su reino la grandeza se manifiesta en el servicio.
- El Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar Su vida en rescate por muchos. El sublime Señor se humilló hasta el pesebre y la cruz, y así ha de ser para nosotros.
- Su muerte satisfizo las justas demandas de Dios contra el pecado y bastó para quitar los pecados del mundo, pero es eficaz solo para quienes le aceptan como Señor y Salvador.
No eres hijo de Dios si no haces Su servicio. Escoge un servicio concreto en la iglesia o en tu casa, uno que nadie te agradezca, y hazlo sin buscar honor.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
La Madre Pide Dos Tronos
Mateo 20:20-28
Para leer en voz alta con los niños
“No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús les dijo que no sabían lo que pedían, porque para llegar a Su gloria había que pasar por el sufrimiento. Una madre se arrodilló ante Jesús y le pidió que sus dos hijos se sentaran en tronos a su lado.
- Jacobo y Juan querían los mejores puestos en el reino de Jesús. Querían la corona, pero no querían la cruz. Querían el premio sin el sacrificio.
- Jesús les preguntó si podían beber de Su copa. Esa copa era sufrir: lo iban a burlar, azotar y clavar en una cruz, y al tercer día resucitaría.
- Ellos dijeron que sí, y de verdad sufrieron por Jesús. A Jacobo lo mataron por su fe, y a Juan lo mandaron solo a una isla lejos de todos.
- Los otros diez discípulos se enojaron, porque ellos también querían ser los más importantes. Querer ser el primero siempre termina en peleas.
- Jesús les enseñó algo al revés: en Su reino, el más grande es el que sirve a los demás, y el primero es el que se hace siervo de todos.
- Jesús es el Rey, y aun así vino a servir y a dar Su vida por nosotros. Si eres hijo de Dios, a ti también te toca servir.
¿Por qué crees que Jesús dice que el más grande es el que sirve?
Esta semana, haz un trabajo en tu casa sin que nadie te lo pida y sin contárselo a nadie.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
