Mega Zoé
Estudio #1398Iglesia en las casas

La Ignorancia Es Peligrosa

La Ignorancia Es Peligrosa enseña a atender la Palabra de Dios y permanecer como discípulos de Jesús.

Nuevo TestamentoMateo3 min lectura

En Juan 20:9, hasta ahora mismo, los discípulos no habían verdaderamente comprendido la Escritura del Antiguo Testamento que decía que era menester que el Mesías resucitase de los muertos. (Salmos 22:16-22; Isaías 53:9-12) El Señor mismo se lo había dicho a ellos en repetidas ocasiones, "pero no lo habían asimilado". Juan fue el primero en comprender.

Cuidemos cuan ignorante seamos por los grandes peligros de la ignorancia (desconocimiento es la falta de conocimiento = conjunto de información almacenada mediante la experiencia).

Es la persona que ignora algo, no lo conoce o no lo comprende.

(Mateo 22:29, 39) Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios.

No podemos ser ignorantes de lo que la Sagrada Escritura dice, que nos fue regalada, por gracia.

Básicamente, argüirían (argumentos, conjunto de ideas o razonamientos expresados para demostrar la veracidad o falsedad de) ellos que la idea de la resurrección presentaba dificultades insuperables y que por ello mismo no era razonable y por tanto que no era cierta.

Jesús les contestó que la dificultad no residía en la doctrina, sino en sus mentes: eran ignorantes de "las Escrituras y del poder de Dios".

En primer lugar, "ignoraban las Escrituras".

La Biblia nunca dice que la relación matrimonial vaya a proseguir en el cielo.

Aunque los hombres sean reconocibles como hombres, y las mujeres como mujeres, todos serán como ángeles en el sentido de que nunca se casan ni se dan en casamiento.

En segundo lugar, ignoraban "el poder de Dios".

Si Él podía crear hombres del polvo, ¿no podía levantar con la misma facilidad del polvo los cuerpos de aquellos que habían muerto y transformarlos en cuerpos de gloria?

(Hechos 13:27, 28) Jerusalén y sus gobernantes. (27-28).

Pero los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes no habían "reconocido a Jesús como el "largamente" esperado Mesías.

Cuidémonos que no reconozcamos al que decimos que le conocemos.

No se dieron cuenta de que Él era Aquel de quien habían escrito los Profetas.

Hermano, de no reconocer Aquel que dio Su vida por ti, al hacernos ignorantes (desconocimiento por falta de conocimiento = conjunto de información que ya debemos tener) (por la fe adquirida, las escrituras).

Cuando "todos los sábados" oían predicciones (afirmaciones que indican que ciertos eventos particulares van a ocurrir o no) tocantes al Mesías, no las relacionaban con Jesús de Nazaret.

De ahí que ellos mismos fueron el instrumento de cumplimiento de aquellas mismas escrituras, al condenarle.

"Y sin hallar en Él ninguna causa digna de muerte, lo entregaron a Pilato para que se Le matase.

(2 Corintios 3:13) Y no como Moisés que ponía un velo sobre su propio rostro, para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que era pasajero.

El trasfondo del versículo 13 se encuentra en Éxodo 34:29-35.

Allí aprendemos que cuando Moisés descendió del Monte Sinaí, después de haber estado en presencia del Señor, no sabía que su rostro resplandecía.

Los hijos de Israel tuvieron miedo de acercarse a él debido a la gloria de su rostro.

Pero él les invitó a que se acercasen y así lo hicieron.

Luego les dio como mandamientos todo lo que el Señor le había mandado.

En Éxodo 34:33 leemos: "Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, puso un velo sobre su rostro".

En 2 Corintios 3:13, el apóstol explica por qué Moisés hizo esto: "para que los hijos de Israel no fijaran la vista en el fin de aquello que era pasajero".

Estaba ya entonces desvaneciéndose y Moisés no quería que "viesen" el fin de aquello.

No es que Moisés quisiera velar la gloria misma, sino el desvanecimiento (pérdida) de la gloria.

Alguien dijo: La gloria sobre el rostro de Moisés ha de dejar paso a la gloria de otro Rostro.

Esto ha tenido lugar con la venida del Señor Jesucristo.

El resultado es que el ministro del Nuevo Pacto no ha de ocultar su rostro.

La gloria del evangelio nunca se desvanecerá ni se empañará. ¡Amén!

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz