Mega Zoé
Estudio #1315Iglesia en las casas

Desechaste La Palabra De Jehová

Desechaste La Palabra De Jehová llama a atender la Palabra de Dios y volver al Señor con arrepentimiento.

Antiguo Testamento1 Samuel4 min lectura

Cuán poco consiguió con estas pobres muestras de arrepentimiento. Samuel tan lejos estaba de darle esperanzas de que fuese cancelado. Para hacer más expresiva la sentencia la ilustra por medio de una señal. Cuando Samuel se dio la vuelta para apartarse de Saúl, éste rasgo el manto de Samuel en su intento por impedir que se separara de él, Samuel como profeta: (28) Jehová ha rasgado hoy de ti el reino de Israel.

Lo ha dado a un prójimo tuyo mejor que tú.

La razón: Desechaste la Palabra de Jehová.

Saúl da pie: fue el que desechó la Palabra.

Pues ya no podía trabajar y hacer la voluntad de Dios, la razón, no estaba dispuesto a escuchar la voz de Dios, para obedecer lo que Dios quería hacer.

Ya Saúl hacía su propia palabra y ya sacó a Jehová Dios de su mente, corazón y de su boca.

(Salmos 50:17) "Pues tú aborreces la corrección."

Les gustaba instruir y corregir a otros, pues esto les nutria el orgullo, "pero aborrecían ser ellos mismos corregidos, "pues esto les proporcionaba humillación así que, "para no verlas", "se echaban a la espalda las palabras de Dios."

(Isaías 5:24) El hombre que no tiene ninguna "clase de respeto por la Palabra de Dios" "será devorado" como se consume la "paja en un incendio."

El pecado trae castigo.

El justo Dios va a tomar justa vindicación (defender).

Dios compara a Su pueblo como una viña (4) de lo que esperaba recibir buen fruto; pero la gracia de Dios había sido recibida en vano.

La raíz misma se había podrido, al secarse desde abajo, por lo que todos los brotes, áridos y sin fruto, habían sido aventados (echar al viento) como el polvo. a. rechazar, apartar.

El pecado debilita las fuerzas de los pueblos, de forma que fácilmente son arrancados de raíz, les quita la belleza del florecimiento y les priva de toda esperanza de buenos frutos de éxito y prosperidad.

¿Qué se puede esperar, sino el enojo de Jehová de las huestes, (ejército en batalla) (acudir a la guerra) del Santo de Israel, cuya "ley pisotearon?

Dios no rechaza a los hombres por "una" transgresión (desobedecer una norma, una pauta o una regla) cualquiera de Su ley y de Su Palabra; pero cuando "Su ley es pisoteada y Su Palabra es menospreciada y hasta es objeto de burla, ¿qué otra cosa puede esperar, sino que Dios los abandone de todo?

(Jeremías 6:10) Una de las características de los falsos profetas es que prometen prosperidad en tiempo de decadencia espiritual.

Jehová de los Ejércitos advierte que los babilonios desnudarán la tierra tan completamente, como el vendimiador (persona que vendimia (cosecha uvas) recogiendo entre los sarmientos (rama de uva).

Jeremías se siente frustrado por tener que "hablar" a un pueblo "que no le quiere "oír", pero no se puede contener (reprimir, encerrar).

Jehová le manda que "derrame" el mensaje de juicio inminente (a punto de suceder, próximo) a causa de la "avaricia", la falsedad de los profetas y sacerdotes y su desvergüenza (falta d vergüenza y de respeto).

He aquí que la Palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, "No la aman."

(Jeremías 36:23) Cuando los príncipes comunicaron el asunto al rey (Joacim) en "el atrio", éste envió a buscar "el rollo."

Cuando Jehudi "había leído" parte, "el rey cortó unas porciones del rollo (la Palabra de Dios) y las echó en el "fuego", lo cual es un retrato perfecto de lo que han estado haciendo" los liberales y nacionalistas (sostiene que la única fuente del conocimiento es la razón humana) con la Palabra de Dios desde entonces.

"Todo el rollo se consumió", pese a las protestas de tres de los principales.

(Zacarías 7:12) "No quisieron escuchar" este mensaje de los labios "de los profetas primeros", a pesar de que hablaban movidos por el "Espíritu de Jehová".

(11b) En lugar de escuchar, "volvieron la espalda."

Pusieron primero el hombro, como pareciera dispuestos a llevar el yugo, pero al llegar el momento no querían en realidad, estar con Dios en Su Palabra.

El diamante es conocido por su extraordinaria dureza por lo que se usa para cortar el cristal, cosa que no se puede hacer con cuchillo de metal.

Por eso, le sirve al profeta para expresar el extremo al que habían llegado en el endurecimiento de su corazón: "pusieron su corazón como diamantes", haciéndose así completamente "insensibles a todos los llamamientos que se les hacían de parte de Dios", e impedían incluso el que pudiesen penetrar en la conciencia.

El gran peligro: (13) Ellos clamaron, "y no escuché, dice Jehová de los Ejércitos." Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz