Saúl se deslizaba hacia abajo y su caída iba acelerándose. Fuera lo que fuera cuando lo tenía que hacer, "nunca obedecía completamente". Pues son muchos los que hacen esto: tienen sus propias opiniones o sugerencias (meter debajo, propone, insinúa o sugiere), en Dios esto no es existente, porque Él es el guía de lo que Él quiere hacer a través de Su instrumento, nunca, nunca son dos instrumentos; ni familiaridad, ni amigos, ni los llamados líderes.
Había que destruir a los Amalecitas (Deuteronomio 25:17-19).
La palabra de Dios no había cambiado.
La paciencia de Dios había soportado bastantes años al pueblo de Amalec (Éxodo 17:14-16; Números 24:20).
A la ciudad de Amalec; antes de atacar, advirtió a los ceneos que se escaparan, habían mostrado misericordia a Israel.
No era que Saúl no los quisiera ejecutar, ni la venganza del Señor sobre un pueblo malvado y los derrotó por completo a los amalecitas y todos murieron a filo de espada.
Con excepción del rey y todo lo bueno de los despojos.
Desde lejos, Jehová informó a Samuel de la desobediencia de Saúl.
Esto perturbó (molestamente, turbar) a Samuel en gran manera e hizo que orara toda la noche.
Por la "manera" quedaba claro lo que tenía que hacer.
Saúl (1 Samuel 15:13-15) le presenta a Samuel todo perfecto, porque la obediencia incompleta, no agrada a Dios.
De camino a Gilgal, Saúl edificó un monumento para celebrar "su victoria", no la de Dios.
Pero Samuel vio las cosas de otra manera y confrontó la desobediencia de Saúl.
Saúl como cualquier desobediente nunca le faltaban "excusas" y "explicaciones" para justificarse (defenderse) pero el ruido de su desobediencia llegó hasta los oídos del profeta; (20) Antes bien he obedecido la voz de Jehová y fui a la misión que Jehová me envió, tengo al rey, pero destruí a todos los demás.
Jehová se complace que Le obedezcan (22) a "las palabras de Jehová; el obedecer es mejor que los sacrificios, "y el prestar atención que la grosura de los carneros".
Jehová se complace (satisfacción, agrado, agradar) con que seas obediente y es lo menos que le agrada al humano.
(Mateo 26:14-16) dijo Judas: ¿Qué me queréis dar y yo os lo entregaré?
Judas, entrega a Jesús, en el Huerto de los Olivos, con un beso lo entrega.
Los sacerdotes jefes recogieron aquel dinero y dijeron: "Este dinero está manchado de sangre, no podemos ponerlo en el cofre de las ofrendas".
(Hechos 1:17-18) Era contado con nosotros.
Era escogido para obediencia al Padre Dios.
(18) Este pues, con el salario de su iniquidad (perversidad, maldad) adquirió un campo; "Campo de sangre."
(Salmos 41:7, 8, 9) ¡Qué fácilmente se unen los perros para salir a cazar al ciervo!
Observé la unanimidad de los inicuos: todos.
Ojalá que nosotros estuviéramos unidos en la santa labor solo la mitad de lo que están ellos y nuestra prudencia fuera la mitad de su astucia.
(9) Aún el hombre de mi paz; Hasta mi amigo íntimo.
Para David, este era Ahitofel (2 Samuel 16:20) era su consejero; del rey.
Absalón, inicia su revuelta, le da la espalda a David y él abraza la causa de Absalón.
Tal vez, Ahitofel decide tomar su vida y por su alta traición desmaya su alta fidelidad a David, como lo hizo Judas al Maestro (2 Samuel 17:23).
Este era Ahitofel, que fue para "David lo que era Iscariote para el Señor".
Judas era un apóstol admitido (bien recibido, estimado) a la intimidad del Gran Maestro, al corriente de Su pensamiento secreto, "como si dijéramos, "permitiéndosele leer el mismo corazón de Jesús".
El beso del traidor hirió el corazón del Señor como el clavo hirió Su mano. C.H.S.
Lo triste y lamentable era que Judas, nunca, nunca pero nunca jamás podrá tener el lugar que se había preparado para él porque tal dinero, por mucho que fuera se hizo nada.
De lo peor para él no había perdón, sino un fuego consumidor.
Jesús fue a la Cruz para perdón, pero para Judas no había espacio para el perdón.
Jesús, no había muerto para perdonar el pecado de Judas, para él no había.
Los sufrimientos de la iglesia, como los de su Redentor, generalmente empiezan en casa; sus enemigos no pueden dañarla hasta que sus amigos supuestos (presunto) la han entregado en sus manos y por extraño que parezca, los que han engordado de sus riquezas son los primeros en "levantar el talón" contra ella. George Horne (La Iglesia).
Obediencia incompleta lleva al infierno. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Obediencia Incompleta
1 Samuel 15:19-26
“Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”
Saúl se deslizaba hacia abajo porque nunca obedecía completamente: tenía sus propias opiniones, y en Dios eso no existe, porque Él guía lo que quiere hacer por medio de su instrumento. Samuel se lo dijo claro: el obedecer es mejor que los sacrificios. Estos son los puntos para la semana.
- Dios mandó destruir a Amalec; su palabra no había cambiado y su paciencia había soportado a ese pueblo muchos años. Saúl venció, pero guardó al rey y todo lo bueno de los despojos.
- Jehová le informó a Samuel la desobediencia de Saúl, y eso lo turbó tanto que oró toda la noche. Mientras tanto, Saúl levantó un monumento para celebrar su victoria, no la de Dios.
- Saúl, como todo desobediente, tenía excusas y explicaciones: he obedecido la voz de Jehová. Pero el ruido de su desobediencia llegó a los oídos del profeta. La obediencia incompleta no agrada a Dios.
- Jehová se complace en que le obedezcan: el obedecer es mejor que los sacrificios. Y eso que tanto agrada a Dios es lo que menos le agrada al humano.
- Judas era contado con los apóstoles y escogido para obedecer al Padre, pero entregó a Jesús con un beso a cambio de dinero. Con el salario de su iniquidad se adquirió un campo: Campo de sangre.
- Como Ahitofel, el consejero que le dio la espalda a David, Judas conocía de cerca el corazón del Maestro. El beso del traidor hirió el corazón del Señor como el clavo hirió su mano.
- Los sufrimientos de la iglesia suelen empezar en casa, con supuestos amigos que la entregan. Judas nunca podrá tener el lugar que se le había preparado. La obediencia incompleta lleva al infierno.
Piensa en algo que Dios te pidió y hiciste solo a medias, y esta semana complétalo tal como Él lo mandó, sin excusas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Saúl Guarda las Mejores Ovejas
1 Samuel 15:19-26
Para leer en voz alta con los niños
“Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: a Dios le agrada más que le obedezcas que cualquier regalo que le puedas traer. El rey Saúl recibió una orden de Dios, pero se quedó con las mejores ovejas y vacas, y después dijo que eran para ofrecérselas a Dios.
- Dios le dijo a Saúl exactamente lo que tenía que hacer. Saúl hizo una parte, pero no todo. Obedecer a medias no es obedecer.
- Saúl levantó un monumento para celebrar su victoria, como si la hubiera ganado él solo. Se olvidó de que la victoria era de Dios.
- Cuando el profeta Samuel le preguntó, Saúl dio excusas: «Sí obedecí; el pueblo fue el que tomó el botín». Pero Dios sabía la verdad.
- Dios no quería ovejas ni regalos: quería que Saúl le hiciera caso. Por no obedecer completo, Saúl perdió su reino. Lo malo trae consecuencias.
- Judas andaba con Jesús todos los días, pero lo entregó a sus enemigos por dinero, con un beso. Estar cerca de Jesús no basta: hay que obedecerle.
- Cuando mamá o papá te piden recoger el cuarto, recoge todo, no solo lo que se ve. Dios ve lo que nadie más ve.
¿Qué cosa haces a medias cuando te la mandan?
Esta semana, cada vez que te pidan algo, hazlo completo y a la primera, sin excusas.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
