Los sentimientos de Pedro no eran de Dios, sino los de los hombres. Las palabras de Pedro eran las que podrían esperarse de Satanás. Las acciones y palabras de Pedro en ese momento eran mirando a las cosas del mundo. Al protestar contra el Calvario: (v.21) le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto y resucitar al tercer día.
Señor no lo permita Dios; en ninguna manera te suceda esto.
Le atrajo una reprensión de parte del Señor Jesús.
Jesús había venido al mundo a morir por los pecadores.
Quien le obstaculizara de este propósito estaba fuera de la voluntad de Dios.
Los sentimientos de Pedro no eran los de Dios, sino los de los hombres.
Cada (uno) creyente es llamado a tomar su cruz y "a seguir al Señor Jesús", pero "cuando la cruz aparece en el camino" delante de nosotros, una voz, en nuestro interior dice: ¡No lo quiera Dios! ¡Sálvate!
O bien las voces de seres queridos tratan de apartarnos del "camino de la obediencia".
En estas ocasiones, también nosotros hemos de decir: ¡Apártate de mí Satanás!
Me eres un estorbo.
Seamos capaz de amar con todas las fuerzas las cosas de Dios, más que lo de la tierra que es pura vanidad.
(Romanos 1:28) Debido al rechazo de los hombres a retener a Dios en su conocimiento, ni como Creador (quien crea a cada uno), ni como Sustentador (sostiene, soporta) ni Libertador (libera); Dios los entregó a una mente reprobada (no se puede aceptar), para cometer todo un listado de otras formas de maldad.
Este versículo da un profundo conocimiento de porqué el evolucionar (cambiar de actitud, conducta de propósito) es tan atractivo para el hombre natural.
La razón reside no en su intelecto sino en su voluntad.
No tienen a "bien el reconocer a Dios".
Necesitan alguna explicación de los orígenes que elimine totalmente a Dios.
Saben que, si hay un Dios, son entonces moralmente responsables ante Él.
(Efesios 4:17) Una nueva vida es el llamamiento del apóstol.
Por autoridad del Señor y por divina inspiración, apremia (darse de prisa, prontitud) a los cristianos a remover "toda traza de su vida pasada", como si fuera un manto lleno de barro, y a vestirse de las virtudes (los valores, acercarse a Dios) y excelencias del Señor Jesucristo.
"Que ya no andéis como los demás gentiles".
Ya no eran "gentiles": eran cristianos.
Debía o debe haber un cambio correspondiente en sus vidas.
Pablo veía el mundo en la ignorancia y en la degradación (disminución de la dignidad).
Andaban "en la vanidad de su mente".
Su vida era vacía, (carece, falto de propósito y sin fruto).
Había una gran actividad, pero ningún progreso.
Perseguían las burbujas y las sombras y descuidaban las grandes realidades de la vida.
(Colosenses 2:18) Pretender ser tan humilde que no se acercaba directamente a Dios.
Alguien enseñaba que había que ir a ángeles para poder acercarse a Dios.
Su supuesta humildad adoraba a los ángeles y no al Señor.
Todo el que se lleva por visiones, sueños y demás que las personas llegan a sus secretos (visiones, sueños, ángeles) de conocimiento y como hablan.
Vanamente hinchado por su propia "mente carnal".
Se adopta una actitud de superioridad como los colosenses, yo conozco muchos y se alejan de todo porque se creen superior a todos.
Esos profundos secretos de las personas y su impresión de que se podría ser feliz solo en estos profundos secretos.
Es importante observar en este versículo en que las varias prácticas religiosas de estos hombres eran llevadas a cabo según "su propia voluntad".
Nada de sujeción de Cristo, además no tenían autoridad escrituraria.
Nada en sujeción a Cristo, son superior a "todos".
Habían llegado a estar "vanamente hinchados en su "mente" "carnal" porque hacían precisamente lo que ellos querían hacer, con "independencia" del Señor; sin embargo, su conducta tenía la apariencia de "humilde y religioso".
Qué muchos he conocido en este camino. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Poner La Mira En Las Cosas De Dios
Mateo 16:23
“Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.”
Cuando Jesús anunció que debía padecer y morir en Jerusalén, Pedro protestó: en ninguna manera te suceda esto. Sus sentimientos no eran los de Dios, sino los de los hombres, y recibió una reprensión del Señor. Estos son los puntos para la semana.
- Jesús había venido al mundo a morir por los pecadores, y quien lo obstaculizara de ese propósito estaba fuera de la voluntad de Dios. Las palabras de Pedro, mirando las cosas del mundo, eran las que podrían esperarse de Satanás.
- Cada creyente es llamado a tomar su cruz y seguir a Jesús. Cuando la cruz aparece en el camino, una voz interior o la de seres queridos dice: ¡Sálvate! Entonces hay que decir: ¡Apártate de mí, me eres estorbo!
- Seamos capaces de amar con todas las fuerzas las cosas de Dios más que las de la tierra, que son pura vanidad. Pedro miraba lo que quería el hombre; Jesús miraba lo que quería el Padre.
- Los que rechazaron retener a Dios en su conocimiento fueron entregados a una mente reprobada. La razón no está en su intelecto sino en su voluntad: saben que, si hay un Dios, son responsables ante Él.
- Pablo apremia a quitarse toda traza de la vida pasada, como un manto lleno de barro, y vestirse de las virtudes de Cristo. Ya no eran gentiles, eran cristianos, y debía haber un cambio en sus vidas.
- Andar en la vanidad de la mente es una vida vacía, sin propósito y sin fruto: mucha actividad y ningún progreso, persiguiendo burbujas y sombras y descuidando las grandes realidades de la vida.
- Otros, con apariencia de humildad, se dejan llevar por visiones, sueños y ángeles, y terminan vanamente hinchados en su mente carnal, sin sujeción a Cristo ni autoridad en las Escrituras, creyéndose superiores a todos.
Identifica una cosa de la tierra que te está quitando tiempo o corazón para Dios, y esta semana dale ese tiempo a su Palabra.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Corriendo Tras Burbujas
Mateo 16:23
Para leer en voz alta con los niños
“Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús regañó a Pedro porque estaba pensando como piensa la gente y no como piensa Dios. El estudio habla de personas que corren detrás de burbujas y sombras: mucho correr, y al final se quedan con nada en las manos.
- Jesús les dijo a sus discípulos que iba a sufrir, morir y resucitar al tercer día. Ese era el plan de Dios para salvarnos.
- Pedro no quería que Jesús sufriera y le dijo: «¡Eso no te puede pasar!». Parecía cariño, pero estaba estorbando el plan de Dios.
- Jesús le contestó fuerte: «¡Quítate de delante de mí, Satanás!». Lo que Pedro dijo no venía de Dios, sino de pensar como los hombres.
- A veces una voz por dentro te dice: no obedezcas, eso es muy difícil. Ahí tienes que decirle que no a esa voz y hacer lo que Dios quiere.
- Muchos viven corriendo detrás de burbujas: cosas bonitas que se revientan y no duran. Al final se quedan vacíos. Las cosas de Dios sí duran para siempre.
- Cuando uno conoce a Jesús, se quita lo viejo como una ropa llena de barro y se viste de lo bueno de Jesús.
¿Cuál es una «burbuja» que te quita mucho tiempo?
Esta semana, dale a Dios un ratito de ese tiempo leyendo la Biblia o orando.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
