Había días de reposo para Su pueblo. Días de reposo para ellos, días que no tendrían que sembrar o trabajar. No habían de perder nada, sino que habían de ganar mucho. Se le promete: (Levítico 25:18-19) Que disfrutarían de seguridad. Habitaréis en la tierra seguros. El vocablo (palabra) significa, tanta seguridad exterior como interior, en confianza de ánimo (fuerza, energía para hacer resolver, emprender algo, experimentar emociones y de comprender). Tendrían en abundancia: Comeréis hasta saciarse (V. 19), Que no les faltaría el alimento conveniente ese año en que no iban a sembrar ni a cosechar. Yo os enviaré mi bendición el sexto año y habrá frutos por tres años.
Por largo plazo era estimular al pueblo de Dios de todas las épocas a confiar totalmente en Dios por el camino del deber.
(1 Pedro 5:7) Echando sobre Él nuestra ansiedad (mecanismo de defensa, de alerta ante situaciones consideradas amenazantes), porque Él tiene cuidado de nosotros.
Hermano cada día hemos de ver y caminar conociendo a Dios tan cerca como tocarlo.
(Mateo 6:25) Jesús ataca nuestra tendencia de centrar nuestras vidas en torno a los alimentos y al vestido, perdiendo así de vista el verdadero sentido a la vida.
El problema no es tanto qué comeremos y vestiremos "hoy", sino que comeremos y vestiremos de aquí a diez, veinte o treinta años.
Una preocupación así acerca "del futuro es pecado", porque "niega el amor", la sabiduría y "el poder de Dios".
Niega el amor de Dios al implicar (comprometer o involucrar alguien en un asunto) que Él no cuida de nosotros.
Niega Su sabiduría al implicar que no sabe lo que está haciendo.
Y niega Su poder al implicar que Él no es capaz de proveer a nuestras necesidades.
(Mateo 10:30-31) El mismo Dios que se toma un interés personal en el diminuto gorrión mantiene un contaje exacto de los cabellos "de la cabeza" de cada uno de Sus hijos.
Un cabello es de muchísimo menos valor que un gorrión.
Eso muestra que para Él Su pueblo vale más que muchos pajarillos; entonces, ¿Por qué temer?
(Mateo 16:26) La segunda tentación, la de enriquecerse, es irracional (no está dotado de razón (facultad del pensamiento); lo que no posee razón o resultado contrario a ella).
"Supongamos" dice Jesús, que un hombre llegase a tener tanto éxito en sus negocios que pudiese poseer "el mundo entero."
Esta loca empresa consumiría tanto de su tiempo y energía que se perdería "el propósito central de la vida."
¿De qué le serviría ganar todo aquel dinero y "luego morir y dejarlo todo atrás y pasar la eternidad con las manos vacías?
El hombre está aquí para un negocio mucho más grande que conseguir dinero.
Está llamado a representar los intereses de su Rey.
Si pierde esto, lo pierde todo.
En el versículo Mateo 16:24 Jesús le dijo lo difícil.
Esto es propio del cristiano: conoce lo peor desde el principio.
Jamás dejes de descubrir los tesoros y las bendiciones.
Barnhouse: Cuando uno ha visto lo que es lúgubre (oscuro, muerte, profundamente triste) en las Escrituras, no queda ya nada que pueda tomarnos de improviso. Cada cosa nueva que jamás vayamos a aprender en esta vida o en la venidera vendrá como un deleite.
(Lucas 9:25) Mientras el Salvador hablaba con los doce, sabía que el deseo por las riquezas materiales podían ser un poderoso freno contra la plena entrega.
Supongamos que pudieseis guardar todo el oro y la plata "de todo el mundo, que pudieseis poseer todas las fincas y propiedades, todo el capital y los bonos, todo lo que tenga valor material y supongamos que en nuestro frenético esfuerzo por adquirir todo esto os perdieseis el verdadero propósito de la vida". ¿De qué os habría servido?
Solo lo gozarías por un tiempo muy breve y luego lo dejarías para siempre.
Sería una elección muy desafortunada vender esta "única y breve vida por unos cuantos juguetes terrenales."
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
La Vida Preciosa
Levítico 25:20-21
“Y si dijereis: ¿Qué comeremos el séptimo año? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos; entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años.”
Dios dio a su pueblo años de reposo en que no sembrarían, y prometió enviar su bendición el sexto año para que hubiera fruto por tres años. No habían de perder nada, sino ganar mucho: así Dios estimula a su pueblo de todas las épocas a confiar totalmente en Él. Estos son los puntos para la semana.
- Dios prometió que habitarían seguros, con seguridad exterior e interior, y que comerían hasta saciarse, aun en el año en que no iban a sembrar ni a cosechar.
- Echemos sobre Él toda nuestra ansiedad, porque Él tiene cuidado de nosotros. Cada día hemos de caminar conociendo a Dios tan cerca como para tocarlo.
- Jesús ataca nuestra tendencia a centrar la vida en la comida y el vestido. El problema no es tanto el hoy, sino qué comeremos y vestiremos de aquí a diez, veinte o treinta años.
- Esa preocupación por el futuro es pecado, porque niega el amor de Dios, que cuida de nosotros; su sabiduría, que sabe lo que hace; y su poder, que es capaz de proveer.
- El mismo Dios que se interesa en el diminuto gorrión lleva la cuenta exacta de los cabellos de cada uno de sus hijos. Valemos más que muchos pajarillos: ¿por qué temer?
- ¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero y perder su alma? Está aquí para un negocio más grande que el dinero: representar los intereses de su Rey. Si pierde esto, lo pierde todo.
- Sería una elección muy desafortunada vender esta única y breve vida por unos cuantos juguetes terrenales, gozarlos por muy poco tiempo y pasar la eternidad con las manos vacías.
Esta semana, cada vez que te llegue la ansiedad por el futuro, detente y échala sobre Dios en oración, nombrándole esa preocupación.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Comida para Tres Años
Levítico 25:20-21
Para leer en voz alta con los niños
“Y si dijereis: ¿Qué comeremos el séptimo año? He aquí no hemos de sembrar, ni hemos de recoger nuestros frutos; entonces yo os enviaré mi bendición el sexto año, y ella hará que haya fruto por tres años.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el pueblo preguntó qué comerían el año en que no iban a sembrar, y Dios prometió mandar tanta bendición que habría comida para tres años. El estudio nos recuerda que Dios cuida hasta de un gorrioncito y tiene contados los cabellos de tu cabeza.
- Dios le dio a su pueblo un año de descanso sin sembrar. Parecía que iban a perder, pero Dios les dio más de lo que necesitaban.
- Cuando algo te preocupa, puedes decírselo a Dios en oración. La Biblia dice que Él tiene cuidado de ti.
- Preocuparte todo el tiempo es como decir que Dios no te quiere, que no sabe lo que hace o que no puede ayudarte. Eso no le agrada, ¡y no es verdad!
- ¿Sabes cuántos pelos tienes en la cabeza? Tú no, pero Dios sí. Si cuida de un pajarito, ¿cómo no va a cuidar de ti?
- Cuidado con querer tener cosas y más cosas. Los juguetes se rompen y se quedan aquí; lo más importante es servir a Dios.
- La vida es preciosa y corta. No la cambies por cosas que se acaban; vívela para Jesús, que es lo que dura para siempre.
¿Qué cosa te preocupa ahora mismo?
Esta semana, cada noche, díselo a Dios en oración y déjalo en sus manos.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
