En Levítico dan la lista de los actos abominables (rechazo y condena enérgica de algo que causa repulsión y condena) perversidades y otras semejantes. El pecador debe saber que se condena en su propia abominación. Todo pecado contamina la conciencia, pero estos pecados comparten una peculiar impureza. Las personas que las hagan serán cortadas de entre su pueblo (Levítico 18:29). Los deseos de la carne batallan contra el alma y ciertamente la llevarán a la ruina (el alma), a menos que lo impidan la gracia y la misericordia de Dios y si es que se decide vivir a los pies de Jesús en un arrepentimiento. Por estos y otros pecados semejantes, debían ser destruidos los cananeos.
I. ¡Qué peso, agonía y tristeza lo que nos aleja de Dios!
A. No es como nos defendamos o justifiquemos, es lo que va a llevar al alma a la ruina de muerte.
Un gran y poderoso sacrificio se hizo por nuestra alma, la muerte de nuestro Señor Jesucristo.
El que quiere ser malo, depravado anda en perversidad de boca; guiña los ojos, habla con los pies, hace seña con los dedos.
¡Sabes! Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal "en todo tiempo."
Esa persona trae la discordia (desacuerdo, riña, contienda).
Debemos saber esto: Dios los abomina.
La calamidad le llegará de repente, por lo que no podrá evitarla. Su quebrantamiento será "sin remedio" porque no quiere arrepentirse.
En Dios no existe el mal; por tal razón, jamás podrá aceptar el pecado ni lo sucio.
Él es: santo, santo, santo, tres veces.
El pecado que se tiene es perjudicial para el prójimo y eso es lo vergonzoso, ese pecado de otro viene a hacer daño a tu vida y a los tuyos.
(A.) Los ojos altivos es el que se sobrevalora a sí mismo y subvalora a todos los demás. Después de una mirada altiva, no hay nada tan desagradable delante de los ojos de Jehová como una lengua mentirosa. Nada tan sagrado como la verdad, ni nada tan necesario para la vida de relación como decir verdad. El corazón malvado que maquina sus pensamientos inicuos (injustos, malvado, injusto).
"Cuanto mayor y más astutas son las artes" empleadas para hacer el mal, tanto más abominable es a Dios el pecado que se comete.
La prisa y la determinación para correr al mal (Levítico 18:18b); la prisa y la maña que se dan los malos para el mal habrían de avergonzarnos a nosotros, que tan indolentes (falta de voluntad para hacer una cosa) somos en hacer el bien.
El que hace la discordia.
(Proverbios 11:20) Debemos saber qué es lo que a Dios le desagrada y lo que ama, para conducirnos de acuerdo con ello.
Al ser Dios la santidad infinita, necesariamente ha de amar al de camino intachable, mientras que los perversos de corazón le resultan abominable (desagrada profundamente, detestable).
El contraste entre el íntegro y los torcidos.
(Proverbios 12:22) Que Dios se deleita en la veracidad, en la sinceridad, mientras abomina la mentira.
La mentira es, no sólo algo abominable (detestable, aborrecible) para Dios, sino también un elemento destructor de la sociedad.
(Proverbios 21:27) Los sacrificios eran de institución divina, lo repetimos y cuando se ofrecían con las disposiciones interiores debidas, eran agradables a Dios.
Pero le eran abominación (rechazo y condena enérgica de algo que causa repulsión) cuando eran ofrecidos por "malvados", que "no reformaban su conducta impía."
Si esto ya era abominación, ¡Cuánto más ofreciéndolo con mala intención!
Esta mala intención podría ser la de seguir adelante con sus malvados planes y usar el sacrificio para impresionar a otros "con su falsa devoción" y ganándose así su confianza para más fácilmente practicar el engaño y el fraude. (Isaías 66:3-5).
(Proverbios 28:9) Si tú no quieres oír y obedecer la Ley de Dios, Dios tampoco "oirá tu oración."
En realidad, tales oraciones son abominación a Dios.
Dios nos habla por medio de su Ley y espera que en ella la oigamos y le prestemos atención.
Nosotros le hablamos a Él por medio de la oración y esperamos que nos escuche y nos responda favorablemente, pero no podemos esperar que Él nos escuche si nosotros no le escuchamos a Él.
Hay que escapar y dejemos lo de niños consentidos y muy mal criados.
No tienes nada en tus manos y podrás perder una salvación tan y tan grande.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
El Contraste Entre El Integro Y Los Torcidos
Levítico 18:25-30
“Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.”
Levítico da la lista de los actos abominables por los que la tierra vomitó a sus moradores. El pecador se condena en su propia abominación, y los deseos de la carne llevarán el alma a la ruina, a menos que lo impidan la gracia de Dios y el arrepentimiento a los pies de Jesús. Estos son los puntos para la semana.
- ¡Qué peso, agonía y tristeza lo que nos aleja de Dios! No importa cómo nos defendamos o justifiquemos: el pecado lleva el alma a la ruina, y por ella se hizo un gran sacrificio, la muerte de Cristo.
- El perverso guiña los ojos, hace señas con los dedos, piensa el mal en todo tiempo y siembra discordia. Dios lo abomina, y su quebrantamiento vendrá de repente y sin remedio, porque no quiere arrepentirse.
- Dios es santo, santo, santo; en Él no existe el mal y jamás aceptará el pecado ni lo sucio. Y el pecado de uno hace daño al prójimo y a los suyos: eso es lo vergonzoso.
- Los ojos altivos y la lengua mentirosa desagradan a Jehová; nada tan sagrado como la verdad. La prisa y la maña de los malos para el mal deberían avergonzarnos, que somos tan indolentes para el bien.
- Dios ama al de camino intachable, mientras los perversos de corazón le son abominables. Se deleita en la sinceridad y abomina la mentira, que además destruye la sociedad.
- El sacrificio del malvado que no reforma su conducta es abominación; ¡cuánto más si lo ofrece con mala intención, para impresionar con falsa devoción y engañar con más facilidad!
- Si no quieres oír y obedecer la Ley de Dios, Dios tampoco oirá tu oración. No podemos esperar que nos escuche si nosotros no le escuchamos a Él. Hay que dejar lo de niños consentidos.
Esta semana, antes de cada oración, lee primero un pasaje de la Palabra y escucha lo que Dios te pide dejar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Guiños y Señas con los Dedos
Levítico 18:25-30
Para leer en voz alta con los niños
“Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Dios le dijo a su pueblo que guardara sus reglas y que no copiara las cosas malas que hacían los de antes. El estudio habla de alguien que guiña los ojos y hace señas con los dedos para planear el mal a escondidas.
- Hay cosas que a Dios le desagradan mucho, porque Él es santo, santo, santo. En Él no hay nada malo, y no acepta lo sucio.
- Cuidado: el que planea travesuras a escondidas, con guiños y señas, cree que nadie lo ve. Pero Dios lo ve todo, y lo malo trae consecuencias.
- Lo malo que uno hace no se queda solo: también les hace daño a otros, a la familia y a los amigos.
- A Dios le gusta mucho la verdad y no le gusta la mentira. Tampoco le agrada que mires a otros por encima del hombro, creyéndote mejor.
- Algunos corren rapidito para hacer lo malo. ¡Qué bueno sería que tú corrieras así de rápido para hacer lo bueno!
- Si no escuchas lo que Dios dice en la Biblia, ¿cómo esperas que Él escuche tus oraciones? Escuchar a Dios y hablarle van juntos.
¿Hay alguna mentira o travesura escondida que debas contar?
Esta semana, di siempre la verdad, aunque te cueste.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
