Mega Zoé
Estudio #0978Iglesia en las casas

La Mente De Cristo

La Mente De Cristo enseña a vivir con la mirada puesta en la vida eterna y atender la Palabra de Dios.

Nuevo TestamentoFilipensesSEMANA DEL 1 @ 8 DE MAYO DE 20184 min lectura

(Lucas 22:44) "Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra."

"Lágrimas no tenía por Su dolor,

Mas por el mío sudor de sangre vertió."

Charles H. Gabriel

I. ¡Qué haya, pues… en ti y en mí el mismo sentimiento que tuvo Jesús! (Vs.5)

A. Claro está, para cada uno de nosotros está el ejemplo del Señor Jesucristo, para que lo imitemos.

En una vida total de sacrificio por los demás:

En Jesús había el servicio

Jesús pensaba constantemente en los demás.

Cristo Jesús era en forma de Dios (Vs.6)

No era que pareciera a Dios.

Es que realmente es Dios, en el más verdadero sentido de la palabra.

Pero no se consideró ser igual a Dios como cosa a que aferrarse. (Vs.6)

Desde toda la eternidad, Cristo era posicionalmente igual con Su Padre, gozando de las glorias del cielo.

Pero no consideró esta posición como algo a lo que tenía que aferrarse a toda costa.

Cuando un mundo con una humanidad perdida necesitó ser redimido, el Señor Jesús estuvo dispuesto a dejar Su igualdad posicional con Dios, dejó el bienestar y goces del cielo.

No consideró que todo eso fuese algo a lo que tuviese que aferrarse para siempre y bajo todas las circunstancias.

Dios Padre jamás fue escupido, golpeado ni crucificado.

En posición de Hijo sí fue escupido, golpeado y crucificado.

"Sino que se despojó a Sí mismo…" (Vs.7)

Se vació a Sí mismo.

Se privó de lo que tiene.

Voluntariamente dejó todo aquello que le podía hacer las cosas fáciles.

Él era omnisciente, omnipresente, omnipotente, de una misma naturaleza, calidad, valor, forma y posición con Dios el Padre. Y la gloria de la Deidad fue a colocarse en un cuerpo de carne humana.

La gloria estaba ahí, toda, aunque escondida, pero resplandeció en ciertas ocasiones, como en el Monte de la Transfiguración.

No hubo un momento en Su vida en la tierra en que no poseyese todos los atributos de Dios.

Se vació de toda aquella gloria tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres. (Vs.7)

Se vació a Sí mismo al tomar encima de Sí algo que nunca había tenido antes, una condición humana.

No dejó a un lado Su deidad, solo su puesto en el cielo, y eso sólo de manera temporal.

Tomando forma de siervo; en Juan 13:4 "(Jesús)… se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó."

Vino y les sirvió con una toalla y delantal en mano como un siervo. ¡Siempre era servir!

Pablo exhorta a tener la mente de Cristo y no la mente de sus vanidades, no la mente de los mortales.

Cristo siempre había existido, pero vino al mundo hecho semejante a los hombres, como un verdadero Hombre.

Se despojó a sí mismo, y se hizo Hombre y se humilló a sí mismo. (Vs.8)

No había profundidad a la que Jesús no descendiese a fin de salvar nuestras almas culpables.

Se humilló a sí mismo llegando a ser obediente hasta la muerte.

Obedeció, aunque esto le costó la vida.

Obediente hasta la muerte significa que obedeció hasta el fin.

Hasta la muerte, y muerte de cruz.

La muerte por crucifixión era la forma más vergonzosa de ejecución, como si fuera la horca, como la cámara de gas o la silla eléctrica, tan solo son para los asesinos peores.

Y esta era la forma de muerte reservada para el Mejor del Cielo cuando vino a este mundo, ¡qué triste!

Había de morir mediante la vergonzosa muerte de una Cruz.

Jesús no buscó lo que tú buscas, nunca buscó ¡un nombre para Sí mismo! (Vs.9)

Sino que se humilló a Sí mismo.

¿Qué tal tú?

Entonces, "Dios también le exaltó hasta lo sumo."

Si, Él no buscó un nombre para Sí, pero Dios le otorgó el nombre que es sobre todo nombre.

Dios quedó tan satisfecho con la obra redentora de Jesús que determinó que se doble toda rodilla ante Él, todos los seres en los cielos, tierra y debajo de la tierra. (Vs.10)

Pablo no había emprendido la tarea de escribir un tratado acerca del Señor, más bien, quería corregir el egoísmo y el espíritu de lo que cada uno quería para sí mismo. El medio para corregir esa condición era llevarlos a tener la mente de Cristo. ¿Y tú estás dispuesto? Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz