"Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente…" Nosotros los creyentes tenemos una nueva vida. Por autoridad del Señor el apóstol Pablo habla apremiando (presionando) a los cristianos a quitarse toda traza o rastro de su vida pasada, como quitarnos de encima un manto lleno de sucio y mugre y revestirnos con ropas limpias, que son las virtudes (como son las normas morales, tales como la honestidad y la bondad, etc.) y excelencias del Señor Jesucristo.
I. "…que ya no andéis como los otros gentiles..."
A. Esto es una orden de Pablo, es una regla para cumplirla, es parte de nuestros deberes como hijos del Dios Todopoderoso.
Ya no somos impíos (como los gentiles, ya no somos paganos, no somos extraños a Dios, no estamos sin pacto, ni sin promesa; no somos contrarios a Dios). Ahora somos ¡cristianos!
ENTONCES, ¡DEBE HABER UN CAMBIO CORRESPONDIENTE EN NUESTRAS VIDAS!
En las naciones paganas las personas están sumidos en la ignorancia y en la degradación.
Veamos como caminan, como andan, según dice Efesios 4:17-19 "…que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza."
SIN RUMBO, en la vanidad de su mente. El impío tiene su vida vacía, sin fruto. Hace y vive en mucha actividad, pero en su vida no hay ningún progreso. En ese mundo sin Dios se persiguen "las burbujas" y "las sombras" (lo que no es real o sustancial) y se descuidan las grandes realidades de la vida.
CON CEGUERA, el entendimiento entenebrecido. Se vive con una venda en los ojos en medio de un mundo de ficción con la mente nublada por tinieblas, por la oscuridad. Lo primero es que los gentiles (los impíos) tienen una incapacidad natural para comprender las verdades espirituales. Segundo, debido a su rechazo del conocimiento del verdadero Dios, sufren de ceguera por el juicio del Señor.
IMPÍOS de corazón duro. Están excluidos de la vida de Dios, o sea, a enorme distancia de Él. Esto se debe a su voluntarioso camino, profunda ignorancia y dureza de sus corazones. Rechazan a Dios en sus mentes y en la conciencia lanzándose a la idolatría. ¡Cada día se alejan más y más de Dios!
PIERDEN TODA SENSIBILIDAD. Pierden la conciencia. ¡Ay, qué dolor! ¡Perder la conciencia! Es silenciarla con un mar de defensa. Entonces, ¿qué queda ya?
SÓRDIDOS (MISERABLES, SUCIOS). Se dieron conscientemente a la lascivia, es decir, a viles formas de conducta. El pecado capital de los gentiles era y sigue siendo la inmoralidad sexual. ¡Es cuando la decencia se ha perdido!
¡EN ELLOS EL PECADO NUNCA ESTÁ SATISFECHO!
II. (Vs.20) "Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo…"
¡Cuán diferente es conocer a Cristo!
Jesús es la personificación de la pureza.
El Señor no conoció pecado; no pecó; no había pecado en Él.
(Vs.21) "…si en verdad le habéis oído, y habéis sido por Él enseñados…"
Esto era decirle a los Efesios que todos los que han oído a Cristo y han sido enseñados por Él lo han llegado a conocer como la esencia de la santidad y de la piedad. ¡Entonces, aprendemos ESO de Él!
Haber oído de Cristo es haber oído de Él con el oír de la fe; lo aceptamos como Señor y Salvador.
Enseñados por Él, la instrucción que recibimos al andar en comunión con Él después de convertidos.
"…conforme a la verdad, que está en Jesús." Él no solo enseña la verdad; Él es la verdad encarnada (Juan 14:6 "Jesús le dijo: Yo soy el camino y la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.").
(Efesios 4:22 "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos…") Cuando nos convertimos nos despojamos de nuestro viejo hombre; nos despojamos de lo que éramos antes, de lo que éramos como hijos de Adán.
Los deseos engañosos y los anhelos malvados están muertos en ti y ahora vive Cristo en ti.
(Efesios 4:23 "…y renovaos en el espíritu de vuestra mente…") Jesús nos enseña y somos renovados en el espíritu de nuestra mente, un giro total en la manera de pensar, un cambio de impureza a la santidad.
(Efesios 4:24 "…y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.") Revestidos del nuevo hombre. El nuevo hombre ahora estando en Cristo.
Este nuevo tipo de hombre es "semejante a Dios", creado en conformidad a Él. Es de la forma en que se manifiesta el creyente, en la justicia y santidad de la verdad. Se vive ahora en justicia, en rectitud, en una conducta recta para con los demás.
La santidad es "la piedad para con Dios", es que se le da el lugar que le corresponde al Señor.
Se quita el viejo hombre porque te has revestido del nuevo por tu unión con Cristo. Ahora hay un gran cambio y nunca le vas a hacer mal a nadie.
(Efesios 4:25 "Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.") Desechando la mentira y entrar a la verdad.
¡Que tu voz sea fiable! ¡Que tu sí, sea sí, y el no, sea no!
¡Triste es la mentira! Es como si un nervio del cuerpo enviara un falso mensaje al cerebro, o como si el ojo engañase al resto del cuerpo si se avecinara un peligro. Así es la conversación entretejida en la mentira.
¡Desechemos la mentira! ¡Vistámonos del nuevo hombre! ¡Nunca más andar como los gentiles! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Vestíos Del Nuevo Hombre
Efesios 4:17
“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente”
Los creyentes tenemos una nueva vida, y Pablo nos apremia a quitarnos todo rastro de la vida pasada, como quien se quita un manto lleno de mugre, y a vestirnos con las virtudes de Cristo. Ya no somos impíos: debe haber un cambio que se vea. Estos son los puntos para la semana.
- «Que ya no andéis como los otros gentiles» es una orden, parte de nuestros deberes como hijos de Dios. Ya no somos extraños a Dios ni estamos sin pacto ni promesa; por eso debe haber un cambio correspondiente.
- El impío anda sin rumbo, en la vanidad de su mente: mucha actividad y ningún progreso, persiguiendo burbujas y sombras. Anda con ceguera, el entendimiento entenebrecido, como con una venda en los ojos.
- Su corazón duro lo aleja cada día más de la vida de Dios. Pierde toda sensibilidad, silencia la conciencia y se entrega a la lascivia y a toda impureza. En ellos el pecado nunca está satisfecho.
- «Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo». Jesús es la personificación de la pureza: no conoció pecado. Él no solo enseña la verdad; Él es la verdad encarnada, y de Él aprendemos santidad.
- Al convertirnos nos despojamos del viejo hombre, viciado conforme a los deseos engañosos. Somos renovados en el espíritu de la mente: un giro total en la manera de pensar, de la impureza a la santidad.
- Nos vestimos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad: rectitud en la conducta con los demás y piedad para con Dios, dándole el lugar que le corresponde.
- Desechemos la mentira y hablemos verdad, porque somos miembros los unos de los otros. La mentira es como un nervio que envía un mensaje falso al cerebro. Que tu sí sea sí, y tu no, no.
Esta semana, cuando sientas la tentación de decir una mentira, aunque sea pequeña, detente y di la verdad: que tu voz sea fiable.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Manto Lleno de Mugre
Efesios 4:17
Para leer en voz alta con los niños
“Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: los que aman a Jesús ya no deben vivir como los que no le conocen, que andan pensando en cosas vacías. El estudio dice que es como quitarse un abrigo sucio y lleno de mugre, y ponerse ropa limpia: la bondad y la verdad de Jesús.
- Cuando le das tu vida a Jesús, algo tiene que cambiar. Ya no puedes vivir igual que antes: eso no es una sugerencia, es una orden de Dios.
- El que vive sin Dios corre detrás de burbujas: mucha actividad y nada que valga la pena. Es como caminar con una venda en los ojos.
- Cuando alguien sigue haciendo lo malo una y otra vez, su corazón se pone duro y ya no siente que está mal. Eso es muy peligroso.
- Jesús nunca pecó, ni una sola vez. Él es la verdad, y cuando lo escuchas y aprendes de Él, aprendes a ser limpio por dentro.
- Dios te cambia la manera de pensar. Quítate lo viejo, como una ropa sucia, y ponte lo nuevo: ser justo con los demás y darle a Dios el primer lugar.
- Echa fuera la mentira. Una mentira es como si tu ojo te dijera que no hay peligro cuando sí lo hay. Que tu «sí» sea sí, y tu «no» sea no.
¿Alguna vez dijiste una mentira para no meterte en problemas?
Esta semana, di siempre la verdad, aunque te cueste.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
