Mega Zoé
Estudio #0955Iglesia en las casas

Contra Lo Falso

Contra Lo Falso llama a discernir el estado del corazón y permanecer en la verdad.

Nuevo Testamento2 Corintios4 min lectura

Cuando lo falso asoma por la ciudad de Corinto la autoridad de Pablo es puesta en desafío. Comienza el apóstol a enfrentarse a murmuraciones, quejas y desprecios por parte de aquellos que él mismo se había ganado para el Señor Jesucristo. Pero, en su defensa Pablo no busca su propia honra ni va a luchar defendiendo su dignidad (cualidad del que se hace valer como persona) sino que lo hace cuidando la dignidad y la honra del Señor Jesucristo. Todo aquel que trabaja luchando para que se mantenga en alto la honra y la dignidad del Señor sabe que de frente tendrá muchos días de gran guerra con aquellos que no quieren obedecer el verdadero evangelio.

En estos versículos se deja ver que Pablo tiene que luchar usando métodos que a él mismo no le agradan en lo más mínimo (2 Corintios 11:1 "¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme."). Tendrá que hablar de sí mismo y de su arduo trabajo en el Señor. El carácter de Pablo era de ser muy independiente, su actitud era siempre de absoluta independencia. Cuando estaba en cualquier lugar trabajando para su Señor buscaba ser absolutamente independiente, sin depender de nadie. Es discutible que se pueda aceptar ayuda de alguno y a la vez predicar la verdad con independencia. Cuando se trabaja para Dios no se puede estar obligado a nadie. No hay ninguna forma de cómo comprometerse con alguna persona y a la vez hablar lo que hay que hablar en nombre del Señor. Al estar comprometido con alguien no se puede tener la independencia que se demanda en el trabajo del Señor. Cada cual defenderá su propia causa y el que trabaja para Dios tiene que vivir en pura prudencia con la plena capacidad de pensar sobre los riesgos posibles que eso conlleva. ¡Es que cada cual defenderá lo suyo, aunque esté frente al riesgo más grande de la vida!

El apóstol tenía que hacer hincapié en su propia autoridad por causa de los que estaban intentando seducir con falsedad a la iglesia de Corinto. 2 Corintios 11:2 "Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo." Era costumbre judía que a Israel se le conociera como la esposa del Señor (Isaías 54:5 "Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre; y tu Redentor, el Santo de Israel…"). No es que Pablo quisiera hablar tanto de sí mismo. Es que había muchos farsantes que se levantaban y lo hacían por una sola razón: que mientras estaba el apóstol levantando la iglesia el diablo estaba destruyéndola. Alguien dijo: "Nunca se acordaba de su dignidad hasta que los demás la olvidaban." Pero, repetimos, Pablo no luchaba por su dignidad ni por su honra personal, sino por la del Señor Jesucristo. El apóstol tenía que garantizar la castidad de la novia ("…para presentaros como una virgen pura a Cristo."). Esto lo tiene en mente Pablo pues era su deber; en la boda de Jesucristo con la iglesia de Corinto él es el amigo del novio y es su responsabilidad garantizar la castidad de la novia. ¡Haría todo lo posible para mantener a la iglesia corintia "pura y digna" de ser la esposa de Jesucristo!

Llegaban personas a Corinto que predicaban su propia versión del evangelio e insistirían en que su versión era superior a la de Pablo (2 Corintios 11:4 "Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis…"). ¿No le querían oír a él? Estaban alucinados, locos, perturbados en sus facultades mentales. ¡Los que llegaban les parecían ser súper apóstoles! Pablo habla del contraste entre aquellos falsos apóstoles y él mismo (2 Corintios 11:5,6 "…y pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles. Pues, aunque sea tosco en la palabra, no lo soy en el conocimiento; en todo y por todo os lo hemos demostrado."). Pablo no era un orador profesional, él hablaba como un ciudadano cualquiera. Él dice que esos apóstoles falsos y arrogantes puede que fueran mejores oradores que él pues ellos eran profesionales cuando él no era mas que un aficionado. El caso era que, aunque Pablo no conociera las técnicas de la oratoria y los otros sí, él sí sabía de lo que hablaba y ¡ellos no! Los enemigos que tanto laceraban a Pablo puede que conocieran todos los secretos de la oratoria, pero Pablo hablaba de lo que sabía por propia experiencia, porque ¡conocía personalmente al verdadero Cristo! Por conocer al verdadero Cristo Pablo luchó con vehemencia contra lo falso. ¿Y tú? Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz