Les hablé el domingo pasado sobre Nuestra Inspiración: El Espíritu Santo; hoy te voy a hablar sobre El pastor. Lo haré aunque, hablar sobre el ministerio del pastor, no es el tema que me sea favorito, pues algunos lo pueden ver como algo ventajoso para mí. Pero, así vamos a comenzar a arreglar este año las cosas para que se deje a un lado el pensamiento de que el pastor es "alguien que está más a tu lado que nadie" o que el pastor es "alguien que te ama a ti más que a nadie."
Veamos que dice Jesús sobre el tema en Juan 10:12. "Mas el asalariado y que no es EL PASTOR, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa." El pastor es alguien totalmente responsable de las ovejas. Entendamos la diferencia entre un buen pastor y un mal pastor. Si algo le sucede a la oveja el pastor que es bueno tiene que demostrar que no tuvo culpa, que no fue por descuido. En Amos 3:12 se habla del pastor que rescata de la boca del león aún dos patas de la oveja o tan siquiera la punta de una oreja. "Así ha dicho Jehová: De la manera que EL PASTOR libra de la boca del león dos piernas, o la punta de una oreja, así escaparán los hijos de Israel…" La labor del pastor es de entrega, es ardua y dolorosa. A la oveja (al creyente) el pastor la reprende, la exhorta, la corrige, se llora, se ora, se le habla el mensaje antes de que pasen las cosas. De ese modo, el pastor puede librar la oveja, pero si la oveja se pierde, él dejará ver con las pruebas de su esfuerzo que la oveja fue muerta por rebeldía y no por su descuido. (1 Samuel 17:34-35 "David respondió a Saúl: Tu siervo era PASTOR DE LAS OVEJAS de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.") Así es un pastor en verdad cuando ve "un león" o "un oso" que viene para destruir la oveja que él cuida. El buen pastor sale detrás del mal, hiere "al oso" o "al león" y libra a la oveja. ¡Así es la fuerza de un pastor! Para un verdadero pastor es la cosa más natural del mundo el tener que exponer su vida para defender su rebaño. En muchas ocasiones, hay que exponer la vida, hay que hacerle frente a los ladrones que llegan y a los bandidos que atacan al rebaño. Tal vez, usted está lejos de esta gran batalla, ruego que pueda ver estas cosas como una oveja que es.
El pastor auténtico no vacila nunca en arriesgar y aun dar su vida para salvar a sus ovejas de cualquier peligro que las amenace. ¿Sabes cuántas cosas te quieren destruir? Tienes que entender que la labor pastoral no es si yo te doy el abrazo más fuerte o menos fuerte, y que tampoco es que yo esté tan cerca de ti que tenga vivir contigo o tú vivir en mi casa, sino que mi labor es ¡estar hasta la muerte en esta VIGILANCIA POR TU ALMA! El verdadero pastor es el de nacimiento, el que es escogido en la eternidad de Dios, por tal razón: un pastor no se puede hacer. El pastor es llamado por Dios y puesto por Dios para ejercer la función de estar a cargo del cuidado de las ovejas.
La parte que le toca a las ovejas es ser las compañeras y amigas del pastor para que éste pueda llevarlas no con un peso o carga; ni son ellas sus enemigas en quejas y reclamos. Como pastora el pensar en las ovejas es antes que pensar en mí misma. El pastor auténtico no vacila en su entrega. El pastor asalariado es el pastor improvisado que hace el trabajo no por vocación sino que lo hace como una manera de ganar dinero y para sacar el provecho personal que más le sea posible. El que es pastor improvisado, tal vez, piensa que ese es su trabajo y lo llega a hacer, pero no siente ningún aprecio por la responsabilidad de su tarea. No es más que ¡un asalariado!
Efesios 4:11 "Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, PASTORES Y MAESTROS…" Es una función dada por Dios, cuidar las ovejas. Todo lo bueno que puede tener el pastor viene del don de la gracia de Cristo. En la antigüedad el rey que era un conquistador recibía los dones, los exigía y así los recibía. En cambio, Cristo que es El Conquistador por excelencia, a diferencia de aquellos reyes, ofrece y da dones a los hombres. Da el don de pastor y maestro, la razón: a fin de perfeccionar a los santos para la obra. Algunos dicen que no necesitan congregarse por creerse que su orgullo puede contra lo que Jesús instituyó con su muerte; tomó y repartió dones (Efesios 4:8 "Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y DIO DONES A LOS HOMBRES."). Los comentaristas bíblicos piensan que estas dos palabras describen al pastor: pastor y maestro. Los pastores tenían la tarea más importante de toda la iglesia. Estaban puestos fijos en una congregación. El pastor tiene mucho que ENSEÑAR porque el nuevo convertido viene de lo impuro para pasar a lo puro, ¡cuánto hay que enseñar día a día! A esos pastores y maestros, desde el comienzo de la iglesia hasta hoy, hay que agradecerles que la Palabra de Dios haya llegado hasta nuestras vidas pura como ella es y que no haya sido distorsionada en su transmisión.
El pastor ha de guiar a su rebaño y mantenerlo a salvo porque ese rebaño viene del mundo y las ovejas están en constante peligro de volver a él. El pastor lleva a su rebaño a lugares seguros. El pastor principal del rebaño es Dios; y es el hombre llamado a pastorear el que lleva al pueblo de Dios en el corazón y el que los alimenta con la verdad, los busca cuando se extravían y los defiende de todo lo que les pueda dañar sus almas.
Hebreos 13:7 "Acordaos de vuestros PASTORES…" El pastor es la autoridad de la iglesia. El verdadero líder de la iglesia predica a Cristo y lleva a Cristo a las personas. Un verdadero predicador se las arregla para que le olviden a él, pero que no puedan olvidar a Cristo, de quien él les ha predicado y enseñado. El pastor es aquella persona en la que Cristo vuelve a vivir. El pastor muestra a Cristo en su propia vida. El pastor verdadero es el que es liderado por Jesucristo. Jesús ha buscado pastores que han de llevarle a Él a los hombres y a los hombres a Él. ¡Los hombres, que son las ovejas, no son para el pastor son para Cristo! Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
