Por pensar que Abraham era el padre de ellos es una gran jactancia (presunción, vanidoso). (37) Sin embargo, el Señor Jesús les hizo la observación de que, aunque eran descendencia (simiente=semilla) de Abraham, no eran hijos de él. Por lo general, los hijos se "parecen" a sus "padres" y andan y hablan como ellos. Pero no era así con Su pueblo. Sus vidas eran lo contrario de la de Abraham. Aunque eran descendientes de Abraham tocante a la carne, moralmente eran hijos del enemigo.
Hombre que os he hablado la verdad. (Juan 8:40).
La diferencia de ellos con Abraham, Jesús le deja ver la diferencia entre ellos y Abraham.
Jesús llega al mundo, no diciendo nada, "sino la verdad".
¿Cómo no estar de acuerdo con Jesús? Si dicen que Abraham era su padre.
Ellos (40) se sintieron ofendidos y alterados por Su enseñanza, y por ello trataron de "matarle".
"No hizo esto Abraham", como lo estaban haciendo ellos.
Él se puso (Abraham) del lado de la verdad y de la justicia, por medio de la fe, ellos ya habían muerto en la fe, si hubiesen tenido fe hubiesen recibido al Mesías.
(41) Se sabe muy claro quién es el padre de cada cual, cuáles son sus obras, se actúa como el padre enseña.
Ellos hacían "las obras" del "padre" de ellos, esto es, el enemigo.
El pueblo estaba diciendo que nunca habían cometido adulterio espiritual.
Siempre habían sido fieles "a Dios".
Él era el Único que ellos jamás habían reconocido como su "Padre".
(Juan 8:42) El Señor pasa a mostrar la falsedad de la pretensión de ellos, recordándoles "que, si amasen a Dios", le amarían a Él, pues "Dios le había enviado".
Es una insensatez (ausencia de cordura, prudente, buen juicio) que nadie pretenda amar a Dios si al mismo tiempo aborrece al Señor Jesucristo.
Jesús dijo que "Él había salido de Dios".
No había ningún tiempo particular en el que Él naciese como Hijo de Dios, sino que esta relación de Hijo con el Padre existía desde la eternidad.
También les recordó que Él de "Dios" había "venido".
Su preexistencia (existía) se lo estaba haciendo saber.
Él había estado morando en el cielo con el Padre por siglos eternos antes de aparecer en la tierra.
Pero el Padre lo "envió" al mundo para ser el Salvador del mundo, y por ello Él vino como "Hijo obediente".
(43) Hay una diferencia entre "lenguaje" y "palabra".
La "palabra" de Cristo se refería a las cosas que enseñaba.
Su "lenguaje" se refiere a las palabras con las que expresaba "Sus verdades".
Como hoy en día: "Ellos no podían siquiera comprender Su "lenguaje".
Cuando hablaban de pan, ellos solo pensaban en pan material.
Cuando les hablaba de agua, nunca lo relacionaron con agua espiritual.
¿Por qué no podían comprender Su lenguaje?
Se debía a que "no estaban dispuestos" a tolerar Sus enseñanzas.
(Juan 8:44) Ahora el Señor Jesús les habló directamente, y les dijo que su padre era el diablo.
Esto no significa que hubiesen nacido del diablo en la manera en que los creyentes nacen de Dios.
Más bien, como Agustín comenta, se refiere a que son hijos del diablo por imitación.
Mostraban su relación con el diablo "al actuar de la manera en que el diablo actuaba".
"Queréis hacer los deseos de vuestro padre: con estas palabras expresa "la intención o tendencia de sus corazones."
Nuestro enemigo "ha sido homicida desde el principio".
Él trajo la muerte a Adán y "a toda la raza humana".
No solo era el "homicida", sino también el mentiroso.
El diablo no se mantuvo en la verdad (no permaneció), pues no hay verdad en él.
Cuando habla mentira, "de lo suyo habla", el decir, conforme a su propia naturaleza: eso es igual al mentiroso y envidioso.
Las mentiras formaban parte de su misma existencia; ¡cuídate!
El diablo es mentiroso y padre de las mentiras.
El pueblo de Israel imitaba al enemigo de estas dos formas.
Eran homicidas porque la intención (cuida las tuyas) de sus corazones era la de dar muerte al Hijo de Dios.
Eran mentirosos porque decían que Dios era Padre de ellos.
Pretendían ser hombres piadosos, espirituales, pero sus vidas eran vidas de mentira.
Los que se entregan a la mentira parecen perder la capacidad de discernir la verdad.
Aquí estaba el Señor Jesús, ante estos hombres, y Él siempre había hablado la "verdad."
Pero a Él no le creían.
(Juan 8:46) No había nadie en el mundo que pudiese convencerle de pecado.
No había defecto alguno en Su carácter.
Era perfecto en todos Sus caminos.
Solo hablaba palabras de verdad, pero no le creían.
(47) Si alguien "verdaderamente" ama a Dios, "oirá, obedecerá "las palabras de Dios".
El pueblo fue el que dijo que realmente no pertenecían a Dios.
Que el Señor Jesús declaraba que hablaba las mismas palabras de Dios.
No puede caber confusión alguna a este respecto. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Hijo Obediente
Juan 8:39-47
“El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.”
Los hijos por lo general se parecen a sus padres y andan y hablan como ellos. El pueblo se jactaba de ser hijo de Abraham, pero sus obras mostraban otro padre, mientras Jesús vino del Padre como Hijo obediente, hablando solo la verdad. Estos son los puntos para la semana.
- Aunque eran descendencia de Abraham según la carne, no eran sus hijos. Sus vidas eran lo contrario de la de Abraham, que se puso del lado de la verdad y de la justicia por medio de la fe.
- Jesús llegó al mundo diciendo solo la verdad, y ellos, ofendidos por su enseñanza, trataron de matarle. Se sabe muy claro quién es el padre de cada cual por las obras que hace.
- Es una insensatez pretender amar a Dios y aborrecer al Señor Jesucristo. Él salió de Dios desde la eternidad, y el Padre lo envió al mundo como Salvador y como Hijo obediente.
- No comprendían su lenguaje: cuando hablaba de pan o de agua, solo pensaban en lo material. No lo entendían porque no estaban dispuestos a tolerar sus enseñanzas.
- Jesús les dijo que su padre era el diablo, no por nacimiento, sino por imitación. El enemigo es homicida desde el principio y mentiroso, padre de mentira; cuando habla mentira, de lo suyo habla.
- Lo imitaban de dos formas: eran homicidas porque en su corazón querían dar muerte al Hijo de Dios, y mentirosos porque decían que Dios era su Padre. Quien se entrega a la mentira pierde la capacidad de discernir la verdad.
- Nadie pudo convencer a Jesús de pecado; era perfecto en todos sus caminos. El que verdaderamente ama a Dios oirá y obedecerá las palabras de Dios.
Revisa las intenciones de tu corazón a la luz de la Palabra, y escoge una obra concreta en la que esta semana vas a parecerte a tu Padre celestial y no al enemigo.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Hijos que Caminan como Papá
Juan 8:39-47
Para leer en voz alta con los niños
“El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: el que es hijo de Dios escucha lo que Dios dice y lo obedece. Los hijos se parecen a sus papás: caminan como ellos, hablan como ellos y hacen lo que ellos hacen.
- Unos hombres decían: «Nuestro padre es Abraham». Pero Abraham creía en Dios y amaba la verdad, y ellos no se parecían a él en nada.
- Jesús vino del cielo porque su Padre lo envió. Él fue un Hijo obediente: hacía lo que el Padre quería y siempre decía la verdad.
- Aquellos hombres no querían escuchar a Jesús. Cuando Él les hablaba del pan del cielo, ellos solo pensaban en el pan de la mesa.
- Jesús les dijo algo muy serio: se parecían al diablo, porque mentían y querían hacerle daño. El diablo es mentiroso, y el que miente se parece a él.
- Nadie pudo encontrar un solo pecado en Jesús. Él era perfecto en todo lo que hacía, y aun así muchos no le creyeron.
- Tú puedes parecerte a tu Padre del cielo: escuchando su Palabra, obedeciendo y diciendo la verdad, aunque nadie te esté mirando.
¿En qué te pareces a Dios cuando haces las cosas?
Esta semana, di siempre la verdad, aunque te cueste decirla.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
