Mega Zoé
Estudio #0720Iglesia en las casas

Deseo Que Como Tu Alma Prospera, Así Sea En Todas Las Cosas

Deseo Que Como Tu Alma Prospera, Así Sea En Todas Las Cosas enseña a permanecer en la verdad y cuidar la vida del hogar delante de Dios.

Nuevo Testamento3 Juan5 min lectura

El hermano Gayo es un creyente a quien el apóstol Juan le escribe esta carta. Juan le dirige la carta llamándole, "el amado", "a quien yo amo en verdad." La verdad revelada por Dios mediante su evangelio es la esfera en la cual existía y florecía el amor mutuo de estos dos hombres. Lo más posible es que Gayo le debía a Juan su salvación, siendo el apóstol el instrumento en las manos de Dios para llevarle el mensaje de vida. De esta manera, Gayo se debía a Juan por su conversión al Señor. Vemos que Juan fue ese hombre que respondió al llamado de Dios haciéndose un creyente siempre dispuesto para amar, viviendo de lugar en lugar, buscando a los que había que salvar. No hay nada más grande en esta tierra que ¡AMAR!

Es como si Juan dijera en su carta: "El anciano, a mi querido amigo." Para Juan, Gayo era un hermano muy amado. El apóstol recomendaba a Gayo a los demás hermanos. Lo hacía porque Gayo era un creyente verdadero de una conducta y un testimonio honorable. Así que era una satisfacción y honra para el anciano Juan tener a un hijo en la fe como Gayo. Ganar almas es llegar a esa vida que Jesús quiere llegar. Y me pregunto: ¿quién es ese hermano que tenemos que ganar, amarlo y velar para que su alma no se estanque? Hallar a esa persona creo que no es el problema, el gran problema es que estemos siempre despiertos en el Señor velando para que su alma no se estanque ni se deteriore. Gayo era un hombre de gran amor. Cuando Juan se refiere a él le dice: "El anciano a Gayo, el amado." Era Gayo un hombre que se dejaba amar, que de igual amaba recíprocamente, tenía siempre abiertas las puertas de su casa y de su corazón para los hermanos en la fe. Por esa razón era que Juan le llamaba "amado", es lo mismo que "queridísimo", "alguien muy querido."

Hoy en día, por muchas razones, no se le abre la puerta a nadie. Piensa ahora a quien le abres la puerta de tu casa para recibirlo y hospedarlo con todo tu amor. Hoy en día a nadie se le hospeda, la mayor razón para no hacerlo es la tacañería que existe. Nadie le da de lo que tiene a los demás porque piensan que luego no les alcanza el dinero. Dan la excusa de que "están pelaos." Sin embargo, viven muy bien, casi como millonarios. Para recibir a alguien en tu casa o en tu vida no se puede, pero para carros, casas, etc. sí se tiene. El alma de Gayo prosperaba y así él también prosperaba en todas las cosas, pues su corazón era desprendido para amar, para ser amado y dar de lo que había recibido. Pero, ¡pobre del alma que no ha prosperado hoy día! El alma de muchos cristianos se ha quedado sin prosperar, se ha quedado en las tenebrosas oscuridades de las ambiciones personales. ¿Donde están los "Gayos" de hoy? El amor de muchos cristianos se ha enfriado.

Juan le decía: "amado", "querido." Piensa a quién hoy con tan gran sentido como lo hacía Juan, le puedas tú llamar: "amado", "querido." Juan lo podía hacer con Gayo, su interés por los suyos era la salud física y sobretodo la salud espiritual. El cuerpo de todos enferma y no hay algo que más a uno le preocupe del otro a quien ama, sino la salud. Como así lo hacemos con la hermana Glenda, para que tenga cuidado con los dulces, con la merienda, con cuantas cosas. Cuando a alguien como la hermana Rubria de Mega Zoé en Valencia: al verla llegar al templo luego de darse quimioterapia y poder escucharla decir que quiere trabajar en la obra, pues eso nos mueve y nos lleva a preocuparnos por su salud.

Hay que velar y darse cuenta de las cosas. Hoy en día se vive todo tan frío y tan calculado. ¡Se vive para sí! Por eso, mi hermano, ¡SI TÚ NO HACES LA DIFERENCIA, QUÉ POCO SE HARÁ Y SE OBTENDRÁ! Es triste decirlo, pero ¿no es cierto que cuidamos nuestro cuerpo más que a nuestra alma? Alguien dijo que no sería deseable expresarle el deseo de Juan a todos nuestros amigos, "que tengas salud, ASÍ COMO prospera tu alma", porque si la salud de sus cuerpos correspondiera a la salud de sus almas lo más seguro es que caerían repentinamente víctimas de enfermedades. En Juan había mucho gozo por la verdad que había en Gayo y también al saber que su hijo espiritual andaba en la verdad.

La verdad en Dios va más allá de lo que el mundo piensa. Es el conocimiento de la Palabra que llena la mente de una persona y la caridad o amor que reviste su vida. La verdad divina es lo que hace que una persona piense y actúe como Dios manda. Esa verdad de Dios hace que prospere el alma. No dejes que tu alma muera cuando te dedicas más a alimentar tanto tu cuerpo. Tu alma necesita crecer en amor, no crecer en egoísmo. Tu alma tiene que crecer en hospedar a los demás, a amarlos, no a cerrarle las puertas a los que tienen necesidad. Tu alma tiene que crecer en la preocupación por los demás, no que tu cuerpo te pida que solo pienses en él. Esta es la verdad que debe estar en ti, el pensar y actuar como Dios manda para nuestras vidas. La maldad crece y el amor se enfría, pero a nosotros se nos pide que así como hacía el hermano Gayo, andemos en la verdad, tengamos caridad, que el amor revista nuestras vidas. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz