Mega Zoé
Estudio #0604Iglesia en las casas

La Obra La Hace El Espíritu Santo, Necesito Estar Siempre Lleno De Él

La Obra La Hace El Espíritu Santo, Necesito Estar Siempre Lleno De Él enseña a perseverar en la oración y vivir en santidad.

Antiguo TestamentoEzequiel6 min lectura

Podemos estar metidos en una iglesia y no estar llenos del Espíritu Santo. Podemos decir que somos salvos, pero no vivir una vida por el Espíritu Santo. Nuestros problemas, nuestras dificultades no se resuelven meramente con consejería, ni con el apoyo de alguien, sino que se resuelven en oración por medio del Espíritu Santo. En ocasiones queremos dones y ministerios y eso es bueno. Pero para tener el mover del Espíritu Santo no puede haber en nosotros motivaciones para enorgullecernos y vernos grandes. Hoy buscamos al Espíritu Santo porque queremos que nos santifique, que nos dirija y haga su obra. Cada día debemos depender del Espíritu Santo para lo que es nuestra forma de vivir y de movernos como cristianos.

El vivir en el Espíritu nos trae como consecuencia tropezar, chocar con muchas personas, porque el vivir en la carne es la norma de la gente y hay cosas del Espíritu que ellos no gustan. Diferente a ellos, nosotros podemos contar muchas maravillas de todo lo que el Espíritu Santo ha estado haciendo cada día. Podemos hablar de la obra que Él hace sobre la Tierra. Vemos que es una obra muy perfecta. El Espíritu Santo trabaja en el norte, el sur, este y oeste de la Tierra. Él no ha dejado la Tierra, porque ella se destruiría si aparta su poder de ella. Nadie puede defender a las naciones si no es el Espíritu Santo, porque si Él no estuviera ya se hubiesen destruido una a la otra. Si por el hombre fuera ya la Tierra estuviera destruida hace rato. Gloria a Dios por el poder del Espíritu Santo y por su sabiduría. Él cuida a los que son suyos, Él tiene dominio y control de todo lo creado.

Cada día podemos ver vidas cambiadas por el Espíritu Santo. El que trabaja con el hombre de norte a sur y de este a oeste del planeta es Él. Porque el Padre hace planes y el Espíritu Santo los ejecuta. El mover del Espíritu Santo es tan fuerte que en muchas ocasiones hay personas que no lo pueden resistir, es el poderoso mover del Espíritu en nuestras vidas. Hemos visto muchas vidas transformadas por el Espíritu Santo. Él se encarga de hacer lo que es necesario que se haga. Es por eso que cuando el Espíritu Santo está trabajando en nuestras vidas podemos ver que nos llegan soluciones rápidas, entonces entendemos que no tenemos que volvernos locos. Porque lo que no es, no es. No nos matemos nosotros mismos del corazón, porque el que hace es el Espíritu Santo. Entonces, ¿por qué esforzar las cosas? Cuando el Espíritu Santo va a hacer, nunca nos deja a nosotros hacer las cosas. Uno, solamente lo que tiene que hacer es ir caminando detrás del Espíritu Santo. Porque Él hará por ti antes de que tú llegues. Sobre lo que nos desespera o preocupa descansemos en Dios. El mundo vive bajo mucha desesperación, nosotros no tenemos que vivir así. Gloria a Dios.

El Espíritu Santo no nos es dado solamente para que hablemos en lenguas, benditos todos los que pueden hablarlas, danzar, etc. Él obra todavía mucho más allá. Y si uno ama la obra de Dios, vamos amando lo que el Padre preparó y organizó. Hermano, hay que amar la obra de Dios con fuerzas. Lo que hace que interrumpas el amor tuyo por la obra es que te alejes y entonces el Espíritu Santo no siga poniendo en ti el querer como el hacer. Pues, para hacer la obra de Dios hay que estar lleno del Espíritu Santo. No solamente nos llena el Espíritu Santo para tener la unción y para orar por los enfermos, sino porque hay un gran trabajo en la obra que es muy sagrado. Esa obra, ese gran trabajo es todo aquello que el Espíritu Santo está haciendo sobre toda la Tierra. El mismo Espíritu Santo es el que nos revela cual es su trabajo en la Tierra para que pongamos todo nuestro empeño en ello.

El Padre decidió y envió al Espíritu Santo para que se mueva sobre esta Tierra. La Tierra está cuidada por el Espíritu Santo y también cuida del universo para que todo se mantenga en su lugar. Satanás no puede tocar nada porque el Espíritu Santo cuida el Norte, Sur, Este y Oeste. Para cuidar su obra en la Tierra, también necesita a hombres y a mujeres. ¿Eres uno de ellos? Dios ha hecho un plan, Su voluntad para cada uno de nosotros y para la iglesia. ¿Cuántos entienden que Dios los llamó? Él busca hombres y mujeres para que lo glorifiquen. Cuando Ezequiel dijo las palabras del Cap. 37: 9, fue porque aquel pueblo estaba derrotado, pues había venido Nabucodonosor con sus ejércitos y los había llevado cautivos. Fueron llevados bajo latigazos y golpes y luego los esclavizaron. Israel lo tenía todo y Dios quería mantenerlos como su pueblo, pero se alejaron del bien, se alejaron de Dios y por eso se convirtieron en un valle de huesos secos. Es horrible dejar a Dios. Por eso les comenzaron los días malos. Nunca dejes a Dios, por nada ni por nadie.

En Génesis 3: 17, vemos que la Tierra está bajo maldición por causa del pecado. El único que redime la Tierra es el Espíritu Santo. Él es el que puede dar vida y detener la maldición. Nosotros convencemos al Padre en la oración para que nos libre. Si el pueblo clama, el Espíritu Santo ha de controlar a nuestros enemigos. ¿Quién controla la Tierra sino es el Espíritu Santo? Dios quiere llenarnos del Espíritu y quiere que sepamos vivir en Él. El Espíritu Santo sopla sobre los hombres que le buscan y deja ver que hay vida y que está para trabajar en la Tierra y hacer bien. Amemos nuestra Tierra pues el Espíritu Santo obra en ella.

Cuando nos llenamos del Espíritu Santo todo lo que está a nuestro alrededor progresa. Tenemos que ser instrumentos del Espíritu Santo y Él nos guiará a lo que es nuestro verdadero caminar. No nos confundamos. No somos administradores del Espíritu Santo, sino que es el Espíritu Santo quien nos administra como hijos del Reino y como iglesia. Él nos guía y nos lleva a lo que quiere. El sopla de los cuatro vientos, tiene todo bajo control, no tiene límites, no se le puede ocultar nada, lo ve todo y conoce nuestros corazones. Al soplar de los cuatro vientos, el Espíritu Santo comienza a hacer en ti aquello para lo que fuiste enviado a esta Tierra. Por eso, Dios busca a hombres y mujeres que sean dirigidos por el Espíritu Santo en la Tierra. Dios llama a esa clase de hombres y mujeres, porque actualmente hay muchos "huesos secos" como lo fue Israel en el tiempo del profeta Ezequiel. Hombres espiritualmente fríos, acabados y muertos.

Así que, tenemos que vivir conforme a la obra del Espíritu Santo. La tierra está sufriendo y si nada te mueve el corazón, ten cuidado. Porque eso querrá decir, que tú también puedes estar muerto espiritualmente. Debemos libertar a los demás hombres y mujeres que nos rodean predicándoles y enseñándoles del Señor. Estamos para que el Espíritu Santo sople aliento de vida sobre ellos, no estamos para echar a otros al Infierno. Estamos para que el Espíritu Santo haga su obra, nos guíe y así liberte a los hombres de esta Tierra. AMEN.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz