Mega Zoé
Estudio #0524Iglesia en las casas

Debemos Tener Las Cualidades De Jonatán

Debemos Tener Las Cualidades De Jonatán enseña a atender la Palabra de Dios y discernir la batalla espiritual.

Antiguo Testamento1 Samuel6 min lectura

Es en quien hemos creído donde ponemos nuestra confianza. Saúl, a quien se le llamó para ser rey fue el padre de Jonatán. Éste tenía tanta confianza en sí mismo que no esperó a que llegara el profeta Samuel para que orara por él y para aconsejarlo. Por eso debemos llenarnos del Espíritu Santo y no de nosotros mismos para que no nos sintamos tan seguros de nuestras capacidades y no vivamos siempre hablando lo que no debemos. ¿De qué estamos llenos? ¿De vanagloria? Dios tiene que controlar nuestras vidas para poder hacer en nosotros y así podamos vivir dependiendo de Él para todo en nuestras vidas. Siempre debemos estar metidos en lo que es Dios para nuestras vidas. Jonatán es un ejemplo de esto. No pongamos nuestras fuerzas en cualquier cosa por la que uno se pueda apartar. Cosas como el orgullo y la vanidad son las que nunca podrán satisfacer nuestra vida y esperanza, sino que de cierto nos engañarán y nos harán tropezar. Escapemos de ellas.

Jonatán no tenía ningún parecido a su padre Saúl, aunque le amaba. Caminó con él, pero en ningún momento tomó de su persona para imitarlo sino que siempre cuidó su corazón para con Dios. En él había todas las virtudes que un justo podía alcanzar. Jonatán era muy determinado, era un hombre firme, luchador, valeroso y tenía un concepto muy claro de lo que era la amistad. Era Jonatán un hijo espectacular. Fue un guerrero por el pueblo, tanto así que amó al pueblo de Israel más que a su propia vida. Jonatán sabía que en un momento dado tenía que echarse a un lado para que David, como elegido de Dios alcanzara lo que tenía que alcanzar. Cuando uno se pone a un lado es porque ama. Jonatán nunca buscó para nada lo suyo sino que se dio sin medida, amó con pasión, luchó con todas sus fuerzas y nunca demandó nada de nadie, sino que siempre caminó seguro y hacia el frente.

Nos deja ver 1 Samuel 13: 3 que Jonatán fue un hombre bravo y excelente. Fue uno de los hombres más amigables de las Sagradas Escrituras. Siempre dejó ver el amor que tenía hacia los demás. Dios llamó a Saúl para defender a su pueblo, pero él no tomó las medidas y no preparó a un pueblo para esto. Entonces su hijo Jonatán provocado por el desespero se preparó con armas. Cuando nosotros vamos a la guerra de esta vida nos vestimos con una armadura. Efesios 6: 13 Jonatán tomó un poco de ventaja cuando su padre le dio mil hombres metiéndose entre los filisteos y les tomó sus armas. Cuando comenzamos a luchar por un pueblo es para que este pueblo viva cómodamente. Mientras hay hombres y mujeres que guerrean habrá un pueblo en paz. Hay que ir a recoger las armas, tenemos que prepararnos y estar dispuestos para hacer muchas cosas que hay que hacer para Dios y por un pueblo hay que amar mucho.

Jonatán emprendió un atrevido ataque a los filisteos. Podemos ver un hombre con bravura. Jonatán se esforzó en Jehová su Dios. Josué 1: 7 Las fuerzas del enemigo en contra nuestra no son de un demonio sino de legiones, de principados y potestades. Entonces nosotros tenemos que estar bien vestidos de las armaduras porque cuando el diablo viene es para matar y si estamos desarmados entonces, ¿con qué vamos a batallar? y ¿cómo vamos a contrarrestar el pensamiento que el diablo nos trae si no estamos llenos de la palabra de Dios? Lo que se levanta en contra nuestra no es cualquier cosa. Nuestra lucha no es contra carne ni sangre sino contra principados y potestades, porque ahí están como los filisteos para sitiar nuestras vidas. Efesios 6: 12

Aquel pueblo de Israel estaba lleno de terror, de miedo. Se necesitan valientes porque el mundo vive lleno de terror. El que tiene miedo todo lo da por bueno y a todo le dice sí. Cuando un pueblo está tembloroso, asustado tiene muchas pérdidas. Hay cosas que debemos hacer y no temer. Cuando estamos seguros, entonces Dios habla porque ve en nosotros un buen deseo. A veces nos vamos y alejamos de Dios por miedo a la guerra que tenemos que enfrentar. Jonatán hizo un trabajo fuerte, de mucha valentía. Peleó cara a cara porque había un pueblo que estaba sufriendo. La manifestación máxima del amor de Dios para con los demás somos nosotros, pero a veces vivimos en las cuevas temblando del terror y no sabemos qué hacer. La bravura de Jonatán no se veía en las piedras. Su paje de armas no se fijó en el poder ni la fuerza de Jonatán sino que vio su corazón, su amor y entrega. El escudero conoció el corazón de Jonatán no por lo que él hablaba sino por cómo actuaba.

Cuando nos convertimos en guerreros, en peleadores en la batalla de la fe, los que están a nuestro alrededor quieren ser como nosotros. 2 Timoteo 4: 7 El enemigo puede caer debajo de nuestros pies, pero tenemos que entender que vivimos en una guerra, que hay algo que tenemos que obtener y un punto al que tenemos que llegar. Mientras más nosotros peleamos y guerreamos la victoria es de Jehová. Debemos tener las cualidades que nos es necesario tener, tenemos que ser diligentes. Dios salió a pelear por la fe que tenía Jonatán, (Hebreos 11: 33) por su esfuerzo y su amor. Saúl dio sentencia de muerte a Jonatán. Por aquello que luchamos será lo que nos traerá bendición. Se puede mover todo en contra del que ama, pero nada lo detendrá, nada lo matará.

Jonatán no podía levantarse en contra de Saúl porque era su padre, era el rey. Hubo un pueblo que supo admirar a un hombre lleno de mucha pasión y lo libró de la condenación. Cuando nos detenemos a discutir por cosas vanas perdemos la batalla.

Capítulo 18:1 Tenemos que amar a nuestros compañeros como a nosotros mismos, así como Jonatán amó a David. Así nunca va a haber una medida y podremos llegar lejos. Jonatán le brindó su amistad a David. David aprendió de Jonatán lo que era el amor. Jonatán le dio un extraordinario regalo a David, le dio su manto, sus armas. Jonatán era el legítimo sucesor de su padre, pero al dar su espada cedió su lugar para que fuera David coronado en vez de él. Jonatán conocía el designio de Dios y no se opuso, sino que lo respaldó.

2 Samuel 1:23 Jonatán nunca se separó de su padre. Derramó su vida por el pueblo. Es para nosotros un ejemplo a seguir. Seamos valientes, fieles y puros de corazón y alcanzaremos honor delante de Dios y de los hombres. Amén.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz