¿Cómo debemos conducirnos en la casa de Dios, columna y baluarte de la verdad? La iglesia es lo máximo en la tierra. El diácono es el que sirve, no es el más grande de la tierra porque no a todos les gusta servir y para hacerlo le tiene que fascinar el servicio. Hechos 6:1 El servir no es una posición de mucho aplauso en la iglesia. Los primeros diáconos eran designados para cuidar de la distribución diaria de los fondos que había en la iglesia. Por eso el diácono no debe tener doblez de palabra, no puede dar un tipo de informe dependiendo en las circunstancias en que esté. Un diácono siempre tiene que dar un mismo informe donde quiera que esté. Así, que a los creyentes se nos exige mucho. El diácono no debe dar informe contradictorio a diferentes personas en las diferentes ocasiones. Todo diácono debe cuidar su vida con intensidad. El diácono no es codicioso de ganancias deshonestas, porque ellos eran los que llevaban el dinero. Así que, un verdadero creyente debe estar constantemente examinándose. Nadie puede ser un diácono, quien es un servidor, si vive lejos de los hermanos porque a quien se le sirve es a la iglesia y debe estar cerca de ellos. Tiene que cuidar en excelencia su vida para darle a otros excelencia. Donde uno va a ocupar un lugar en la iglesia del Señor tiene que entender que hay unas reglas, una forma de cómo conducirse. Como el diácono está expuesto a recoger dinero tiene que cuidarse de la avaricia. Han de ser sanos en la doctrina y en su vida. Guardemos el misterio de la fe con limpia conciencia. Cuidemos la sana doctrina para no caer en engaño. Hemos conocido la verdad y hay que vivirla. El misterio de la fe es una descripción de la fe cristiana, donde se deja manifiesto por completo en el nuevo testamento. Según tenemos fe otros tienen fe. La fe es para todos. A los apóstoles se les revela el misterio de la fe y nosotros también la podemos entender, conocer y por eso somos felices. El diácono se pone a prueba. No se le suplica que sirva a los creyentes, sino que de él fluye el servir. El diácono es sometido a prueba, observado durante un tiempo y se le dan responsabilidades menores. Al demostrar que es digno de confianza y fidelidad entonces se le puede dar ese cargo. Pablo enseñaba que las diaconisas no fueran calumniadoras, ni estuvieran pasando informes falsos buscando dañar la reputación de otras sino que fueran sobrias, con dominio propio y prudentes. Los diáconos deben ser irreprochables en sus vidas matrimoniales. Lo mejor para nosotros es buscar y vivir la perfección para llevar adelante a la iglesia. Nuestras enseñanzas son con nuestra propia vida. Se les decía a los diáconos que llevaran bien sus casas. En el nuevo testamento el fracaso de los hijos se evalúa como un defecto en el carácter del padre cristiano. El carácter del creyente si no lo ha sostenido en el conocimiento de Dios las cosas no pueden ir bien. Hechos 6:5 La función de Felipe y Esteban era distribuir el dinero para las viudas y al ellos ir manifestando la fidelidad en estos deberes y la calidad de persona que eran, el Espíritu Santo los fue avanzando a más grandes esferas de servicio. Felipe se desarrolló como evangelista y Esteban como un maestro. Pasaron del diaconado a otras labores habiendo ejercitado bien lo primero. Es el Espíritu Santo el que pone en alto al hombre y a la mujer que viven conforme a la voluntad de Dios. Una persona que cumple con fidelidad una tarea asignada, aunque sea de poca importancia vendrá pronto a ser respaldado y valorado por su entrega y fidelidad. En ocasiones, Pablo no sabía si podía reunirse con Timoteo y sabiendo de esas limitaciones le hablaba para que organizara la iglesia. Jesús fue el primero en hablar de la iglesia, hablar de nosotros, porque somos la amada del Señor. Pablo le decía a Timoteo que buscara personas que amaran la iglesia. ¡Cuán fuerte nos levantamos para nosotros mismos! Por eso tenemos que sacar todo el mal en nosotros para que Dios sea manifiesto a la Iglesia. Como creyentes debemos saber cómo conducirnos en la casa de Dios. Las columnas eran la iglesia, el lugar que Dios ha escogido para proclamar y exhibir la verdad. Dios nos escogió a nosotros para proclamar esta verdad, por eso tenemos que ser irreprensibles, no avaros porque representamos a Dios. A nosotros como iglesia Dios nos ha hecho un anuncio. Estamos encargados de la defensa de la verdad. Tenemos que tener cuidado de cómo es la forma de conducirnos en la iglesia. La iglesia debe tener una conducta apropiada, con integridad porque es la casa de Dios. El misterio de la piedad es el que produce toda verdad, es la fuente divina de la piedad que puede haber en el hombre. La piedad brota en el conocimiento de la encarnación, muerte, resurrección y ascensión de nuestro Señor. Jesús se hizo carne y llegó a nosotros. La verdadera piedad fue manifestada en la carne por primera vez cuando nació el salvador por amor a nosotros. No podemos darle poco de nosotros sino el todo. Porque el Padre lo dio todo por nosotros, entonces, ¿por qué hemos nosotros de dar poco? Jesús nos ha dado paz. Fue vindicado por el Espíritu Santo en su bautismo (Mateo 3:6) cuando descendió sobre Él en forma de paloma, en su transfiguración, en la resurrección (Romanos 1:3,4) en su ascensión, (Juan 16:1), fue visto por los ángeles, fortalecido por éstos, predicado a nosotros los gentiles y predicado en todo lo más remoto de la tierra. Fue creído en el mundo, recibido arriba en gloria donde todos en el cielo se pusieron de pie para recibirlo a su actual posición. La iglesia es el lugar más perfecto de cualquier lugar de la tierra. Sepamos como conducirnos en ella, lo debemos hacer con todo nuestro corazón así como lo hacen los diáconos y cualquier creyente que ame servir al Señor. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Como Debo Conducirme En La Casa Del Señor
1 Timoteo 3:8
“Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas”
La iglesia es la casa de Dios, columna y baluarte de la verdad, y en ella hay una forma de conducirse. El diácono, que es el que sirve, marca el camino para todo creyente: honesto, sin doblez, sin avaricia y cerca de los hermanos. Estos son los puntos para la semana.
- El diácono es el que sirve, y servir no es una posición de mucho aplauso en la iglesia. No se le suplica que sirva: de él fluye el servir, porque le tiene que fascinar el servicio.
- Los primeros diáconos cuidaban la distribución diaria de los fondos. Por eso no pueden tener doblez: tienen que dar un mismo informe dondequiera que estén, y cuidarse de la avaricia y de las ganancias deshonestas.
- Nadie puede ser un servidor si vive lejos de los hermanos, porque a quien se sirve es a la iglesia. Hay que cuidar la vida en excelencia para darle a otros excelencia; enseñamos con nuestra propia vida.
- Guardemos el misterio de la fe con limpia conciencia y cuidemos la sana doctrina para no caer en engaño. Hemos conocido la verdad, y hay que vivirla; un verdadero creyente debe estar constantemente examinándose.
- El diácono es probado primero con responsabilidades menores. Las diaconisas no han de ser calumniadoras, sino sobrias, con dominio propio y prudentes; y los diáconos, irreprochables en su matrimonio y gobernando bien su casa.
- Felipe y Esteban distribuían el dinero para las viudas, y por su fidelidad el Espíritu Santo los avanzó a más grandes esferas de servicio. El que cumple con fidelidad una tarea pequeña pronto será respaldado.
- La verdadera piedad se manifestó en la carne cuando nació el Salvador por amor a nosotros. Si el Padre lo dio todo, ¿por qué hemos de darle poco? Conduzcámonos en su casa con todo el corazón.
Escoge una tarea pequeña en la casa de Dios, aunque nadie la aplauda, y cúmplela con fidelidad y sin doblez.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Esteban Reparte a las Viudas
1 Timoteo 3:8
Para leer en voz alta con los niños
“Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: los que sirven en la iglesia tienen que ser honestos, decir siempre lo mismo y no querer quedarse con lo que no es suyo. En la primera iglesia, Esteban y Felipe cuidaban el dinero para ayudar a las viudas, y lo repartían con fidelidad.
- La iglesia es la casa de Dios, y en una casa hay reglas. Portarte bien en la casa de Dios es una manera de mostrar que lo amas.
- Un diácono es alguien que sirve. Servir no siempre trae aplausos, pero al que ama a Dios le gusta ayudar, sin que se lo tengan que suplicar.
- Ser honesto es decir lo mismo delante de todos. No digas una cosa a tu mamá y otra distinta a tu maestra. Dios oye las dos.
- Los que cuidaban el dinero de la iglesia tenían que cuidarse de querer más y más para ellos. Tomar lo que no es tuyo, aunque nadie lo vea, es pecado, y Dios lo ve.
- Esteban y Felipe empezaron con una tarea sencilla. Como fueron fieles, Dios les dio tareas más grandes: Felipe predicaba y Esteban enseñaba.
- Jesús lo dio todo por nosotros. Por eso no le damos a Dios poquito: le damos nuestro corazón completo.
¿Qué tarea pequeña puedes hacer en la iglesia o en tu casa sin que nadie te lo pida?
Esta semana, hazla con cuidado todos los días, aunque nadie te aplauda.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
