Mirad. Cuando no queremos ver ni entender, no miramos. Debemos mirar todas las cosas para no caer y para verlas claras. Debemos mirar cuidadosamente el ministerio que hemos recibido del Señor. Mientras más veamos más y mejor vamos a caminar. Mirad que llevemos a cabo la porción del servicio que se nos ha encargado por parte del Señor. A todos se nos ha repartido una porción del servicio en la casa de Dios. Dios lo ha encargado y es de gran alegría que de la porción que Dios ha dado resulte la buena cosecha. La buena cosecha es el resultado de lo que bien se ha trabajado. No es en vano hacer bien y el cumplir el ministerio.
Pero, lo que es compromiso a veces nos causa miedo y se le huye. Si nosotros los creyentes entendemos este versículo, muy bien veremos el compromiso que Dios nos ha dado y lo cumpliremos. Pablo le aconsejaba a Arquipo que llevara a cabo la porción del servicio que le había dado el Señor. Las personas son bien olvidadizas porque no ponen el corazón en lo que hacen, porque no aman. Todos tenemos la capacidad de mantenernos haciendo el bien a otros. Pero hay que amar. Miremos todos de hacer bien la parte que se nos ha encargado. No hagamos las cosas por mero compromiso. No dejemos de hacer el servicio por nada en la vida porque quien nos lo ha encargado no han sido hombres sino el Señor. El mismo Dios que nos lo dio, nos pedirá cuentas. Dios confía en nosotros y nos da un trabajo para hacer, aun no teniendo nosotros ninguna gran cualidad para hacerlo. Él sabe lo que ha hacer en nuestras vidas y nos confía un servicio porque cree que nosotros lo podemos hacer bien, pero algunos dudan. El confió en nosotros para hacer, por eso en lo débil nuestro Él se hace grande y nos hace fuertes. Si no estamos haciendo la porción que se nos ha dado, tal vez es porque se nos ha olvidado el compromiso y por eso debemos velar. Cuidado, miremos bien, porque podemos estar mirando ahí en lo que Dios nos ha dado y no estar viendo realmente.
Hay cosas que podemos estar haciendo que parecen propias de la religión y no se nos han encargado. Un pueblo se alimenta del poder de la Palabra que le aconseja, que le despierta a la verdad y a la claridad de la voluntad de Dios. Muchas cosas parecen bonitas pero no son la esencia de lo que es el evangelio del Señor.
Mateo 6:1 Guardémonos de tratar de demostrar a los demás lo bueno que somos para que ellos nos vean. Hagamos las cosas y que nadie nos vea hacerlas. No hagamos las cosas para ganar puntos con los hombres sino que salgan de nuestro corazón por amor. Hagámoslo para que nos vea Dios. A veces cosas que son dignas se hacen por motivos falsos. Así juega el mundo, pero en la casa de Dios no es así, tengamos cuidado pues hay muchos motivos falsos. Si algo sabía Jesús era lo que había en el pueblo judío. Ellos estaban buscando que se les diera reconocimiento, que se les aplaudiera. Todo lo que se hace aquí en la tierra y es visto por los hombres para ser aplaudido tendrá su recompensa aquí. Así que el que dice, "Hice esto o aquello…", no tendrá ninguna recompensa en el cielo o en la eternidad porque ya la recibió de los hombres aquí en la tierra.
Mateo 18:10 En la iglesia hay gente que se cree grande y que ven a otros como pequeños. Miremos que no menospreciemos a los pequeños porque éstos tienen un ángel que los está mirando. Abramos el corazón para amar a todos por igual. Dios se toma todo cuidado para enviar un ángel a aquel que parece sencillo y le cuida. Ese mismo ángel le informa todo el tiempo a Dios de los que tiene a su cuidado.
Mateo 24:4 Miremos que nadie nos engañe y caigamos. El mundo está lleno de engañadores. Librémonos de no ser arruinados por los engaños de otros. Los engaños llegan al corazón y destruyen, arruinan la vida. No te dejes engañar. Sostengámonos fuerte y venzamos el engaño manteniéndonos cerca de Dios.
Atendamos bien a lo que escuchamos. En muchos momentos de nuestra vida el poder de la Palabra de Dios va a salir par bien. Escuchemos todo lo que se nos habla porque si escuchamos los mandamientos y los ponemos en práctica los obedeceremos. Cuando oímos actuamos y obedecemos. Lucas 11: 35 Cuidado que nuestra luz se convierta en tinieblas. Nuestro corazón lo conocemos nosotros y Dios. Jesús le hace ver a los fariseos que la luz que supuestamente había en ellos en realidad era tinieblas. Cuidado nosotros que no nos confundamos, busquémonos en verdad. Los frutos dicen lo que es luz y lo que es tinieblas.
Lucas 12:15 Cuidémonos de la avaricia porque es enemiga de la cruz. La avaricia se vuelve en tu contra. Jesús enseña que ella es un mal del corazón. Por el exceso de querer tener tanto, seguimos acaparando y no damos a los demás. Aprendamos de los hermanos de Colombia que acostumbran darle un bocado de su comida al otro. No podemos conocer al Dios proveedor si no practicamos el dar. Jehová es nuestro proveedor.
I Corintios 3:10 Cada uno mire cómo sobreedifica sobre el fundamento. Dios nos da la porción para sobreedificar. No podemos construir como se nos antoja porque ya están las reglas para hacerlo como es debido. Hay que hacerlo sobre lo que ya está establecido. Mientras más acumulamos para nosotros es porque menos le damos a Dios. Cuidemos cómo construimos. Como iglesia tenemos que saber cómo sobreedificamos. No somos cualquier cosa. Debe haber una preocupación en nosotros sobre cómo estamos edificando en este evangelio de Dios. Enseñar es algo solemne, hermoso. Procuremos que lo que se enseña concuerde con lo que ya Pablo enseñó, con la gracia que se le fue dada como apóstol. No puede haber otra enseñanza diferente.
I Corintios 10:12 El que piensa estar firme mire que no caiga. Los que son auto confiados son los que creen que pueden gratificar sus deseos y no quedar afectados por ello. Cuidémonos de no caernos luego de haber alcanzado tanto. Levantarse es difícil y luego ¡cómo hay que luchar para mantenerse! No es fácil ver esas caídas. Para no tener caídas dependemos de nuestra oración. Caer no es bueno para nadie.
I Timoteo 4: 16 Tengamos cuidado de nosotros mismos y de la doctrina. Si no se ama, no se ora y entonces ya la vida se ha destrozado. Tengamos cuidado de nosotros mismos, examinémonos, la mejor forma para hacerlo es en la oración. Si no nos cuidamos no podemos enseñar la sana doctrina. Que la vida de Dios permanezca en nosotros. Cuando se deja de orar es porque ya la vida de Dios no está activa y la persona se quiere alejar de Dios, entonces la obra de Dios en Él no puede prosperar. Por eso, me cuidaré de cumplir el ministerio que recibí de Dios. Me cuidaré de mí mismo y de la doctrina. Lo haré para cumplir con la porción que Dios me ha encargado y así tengamos una buena cosecha. Amén.
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Miraré Para Cumplir Con El Ministerio Que Recibí Del Señor
Colosenses 4:17
“Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.”
A todos se nos ha repartido una porción del servicio en la casa de Dios, y quien la encargó no fue un hombre sino el Señor. Por eso hay que mirar: mirar bien lo que hacemos, cómo lo hacemos y por qué. Estos son los puntos para la semana.
- Lo que es compromiso a veces da miedo y se le huye. Las personas olvidan su servicio porque no ponen el corazón en lo que hacen, porque no aman. El mismo Dios que nos lo encargó nos pedirá cuentas.
- Dios nos confía un trabajo aun sin tener nosotros ninguna gran cualidad para hacerlo, porque cree que lo podemos hacer bien. En lo débil nuestro Él se hace grande y nos hace fuertes.
- Guardémonos de hacer las cosas para que nos vean. Lo que se hace para ser aplaudido por los hombres ya recibió su recompensa aquí; hagámoslo por amor, para que nos vea Dios.
- Miremos que no menospreciemos a los pequeños, porque tienen un ángel que los cuida y le informa a Dios. En la iglesia hay quien se cree grande; abramos el corazón para amar a todos por igual.
- Miremos que nadie nos engañe, porque los engaños llegan al corazón y arruinan la vida. Y cuidado que nuestra luz no sea tinieblas: los frutos dicen lo que es luz y lo que es tinieblas.
- Cuidémonos de la avaricia, que es enemiga de la cruz. Por el exceso de querer tener tanto seguimos acaparando y no damos, y no podemos conocer al Dios proveedor si no practicamos el dar.
- Cada uno mire cómo sobreedifica, y el que piensa estar firme, mire que no caiga. Tengamos cuidado de nosotros mismos y de la doctrina: cuando se deja de orar, la obra de Dios en uno no prospera.
Pregúntate cuál es la porción de servicio que Dios te encargó en su casa, y cúmplela con el corazón, sin esperar que nadie te vea.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Un Recado para Arquipo
Colosenses 4:17
Para leer en voz alta con los niños
“Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Pablo le mandó un recado a un hombre llamado Arquipo: «Mira bien que hagas el trabajo que Dios te dio». En la casa de Dios todos tenemos una tarea, y ese recado también es para ti.
- Mirar bien es poner atención. Cuando no queremos hacer algo, nos hacemos los que no vemos. Pero Dios quiere que mires bien lo que te toca y lo hagas completo.
- Tu tarea no te la dio un hombre, te la dio Dios. Él confía en ti aunque seas pequeño, y cuando te sientes débil, Él te hace fuerte.
- Haz las cosas buenas por amor, no para que te aplaudan. Si ayudas solo para que te vean, ya recibiste tu premio aquí. Dios ve lo que haces en secreto.
- No mires a nadie como si fuera menos que tú. Jesús dijo que los pequeños tienen un ángel que los cuida y que habla con Dios de ellos.
- Cuidado con querer todo para ti. El que acapara y no comparte nunca aprende que es Dios el que provee.
- El que cree que nunca se va a caer, mire bien, no sea que se caiga. Orar todos los días te ayuda a mantenerte firme.
¿Qué tarea te toca a ti en casa o en la iglesia?
Esta semana, hazla completa todos los días sin que nadie te lo tenga que recordar.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
