Mega Zoé
Estudio #1524Iglesia en las casas

Esencia

Atender la palabra de dios y perseverar en la oración sostienen el llamado central de este estudio.

Nuevo TestamentoColosensesMiercoles, 30 de julio de 20259 min lectura

"Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación… y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten." El estudio arranca de lo ordinario para llegar a lo eterno: se compra un perfume y el precio es el valor, porque la calidad es la esencia -cuánto dura, cuán aceitosa, cuánto queda plasmada en la piel-. Así con nuestro Señor: la porción que tú tienes de él es la porción que emana de ti, y según uno actúa se ve cuánta esencia tenemos. Jesús es la esencia porque es la segunda persona de la deidad, y su vida, su muerte y su resurrección son centrales. De ahí el estudio recorre Colosenses versículo por versículo: la imagen del Dios invisible, a quien nadie ha visto y que en Cristo se hace visible a ojos mortales; el "primogénito de toda creación", que no habla de nacimiento, porque los ángeles son creados y nosotros somos creados, pero Jesús no es creado -es Hijo por relación eterna, y antes que Abraham fuese, yo soy-; el poder de crear que estaba en su ser, siendo él el arquitecto y el agente de la creación; su atemporalidad, que trasciende los tiempos y sostiene el universo aun mientras lo crucificaban; y su cabeza sobre el cuerpo que es la iglesia, el vehículo por el que ha escogido expresarse en la tierra. Cierra con lo que la palabra esencia significa: lo que persiste en un ser más allá de lo accidental; y en el día malo como en el bueno, esa esencia en nosotros es la sangre poderosa de Cristo.

I. Hay que amar la palabra para retenerla.

A. Para tener la esencia hay que estar constantemente metido en las Escrituras.

1. "Yo nunca había leído este versículo": y lo has leído; la palabra tiene tanto para enseñarnos cada día.

2. No es materia muerta como lo demás que se escribe: la palabra es viva.

3. La necesitamos todos los días; no es un ratito ni un día: es siempre.

B. El que no la conserva viene a la iglesia, sale, entra, y no pasa nada.

1. Para registrar las Escrituras en nuestro sistema hay que amarla.

2. Al amarla nace el deseo de estimarla y de que sea lo de más valor para nuestro conocimiento.

II. Qué es la esencia.

A. Compras un perfume y el precio es el valor, porque la calidad es la esencia.

1. Viene preparado para dos, cuatro o seis horas; de ahí va el precio.

2. Depende del diseñador, de la flor o la madera, y de cuánto se invierta para la calidad máxima.

3. Eso es lo ordinario, eso es aquí en la tierra.

B. La porción que tú tienes de él es la porción que emana de ti.

1. Según uno actúa, deja ver cuánta es esa esencia que tenemos de nuestro Señor.

III. Jesús es la esencia.

A. Es el Hijo de Dios, la segunda persona de la Trinidad; su vida, muerte y resurrección son centrales.

1. Son centrales porque producen acción fundamental, principal, primordial.

2. Por eso hoy tenemos salvación y por eso se puede llamar una iglesia.

B. Cuando Jesús llega a tu vida, tú tienes un olor grato.

1. En la mente, en el corazón, en el hablar, en el mover y en los hechos brota la esencia.

2. Ya no te puedes poner carnal ni pecar: hay una esencia, es la máxima calidad.

3. Nada alto, ni bajo, ni profundo puede separarme de esa esencia; la tierra no la puede ofrecer.

C. Si algo debemos luchar es porque los niños aprendan de su esencia.

1. Si tú eres el que se esfuerza en buscar a Dios, plásmales también a los tuyos esa esencia.

2. No es una colonia ni un líquido flojo: es el divino Señor Jesucristo.

3. Hay millones que piensan que lo tienen y no lo tienen: cuando hablan, hablan sin esencia.

IV. Toda autoridad le ha sido dada (Lucas 10:22).

A. "Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre."

1. ¿Quién tiene toda la autoridad para trabajar en la tierra, en nuestras vidas? La esencia.

2. Dios Padre está en su trono; sin la sangre de Cristo, a ningún lado llegaríamos.

3. El Padre le viró el rostro a Jesús porque veía en él tus pecados; y viró su cara por ti y por mí.

B. Por eso toda oración tiene que terminar en el nombre de Jesús.

1. Si no, no hay respuesta: Dios no ve nada en tu vida si no es por la esencia.

2. Conocemos lo sencillo y lo simple; pero debemos ser ya maestros.

3. Y el Hijo revela al Padre a quienes él elige: si tienes paz y salvación, es porque alguien te eligió.

V. La imagen del Dios invisible (v. 15).

A. Primero: el Señor Jesús nos ha hecho capaces de ver cómo es Dios.

1. Para que tu oración se filtre al Padre tiene que ser por medio de la esencia.

2. Al convertirnos nos enseñaron que su sangre limpia de todo pecado: así entramos en esa atmósfera celestial.

B. Segundo: Dios es espíritu, y por ello invisible; a Dios nadie lo ha visto.

1. La esencia sí se ha visto, porque vino a la tierra.

2. En las Escrituras, cuando hablan del Señor, es de Jesús; aun cuando habla Daniel.

3. En la persona de Cristo, Dios se ha hecho visible a los ojos mortales: ver a Jesús es ver a Dios.

4. Pero es una imagen: lo que es Dios como tal lo veremos cuando estemos allá arriba.

VI. Primogénito de toda creación: él no es creado.

A. La expresión no tiene nada que ver aquí con nacimiento.

1. Vino en el vientre de María, cierto; pero Jesús, en el cielo, nunca nació.

2. Los ángeles son creados, los arcángeles son creados, nosotros somos creados; Jesús no.

3. Es Hijo de Dios por relación eterna: él es, ha sido y será por siempre.

B. Su esencia es la del Padre: son uno, absoluta esencia.

1. "Antes que Abraham fuese, yo soy": Abraham acaba de llegar, y él lleva siglos de siglos.

2. No es prioridad cronológica ni por ser primero: él es. Por eso él es la esencia.

VII. En él fueron creadas todas las cosas (v. 16).

A. Este versículo deja claro que el Señor Jesús no es una criatura, sino el mismo Creador.

1. El poder de crear estaba en su ser: él fue el arquitecto y el agente de la creación.

2. Todo fue creado por medio de él y para él: tronos, dominios, principados, potestades.

3. Ese es el Jesús que fue a la cruz por ti.

B. Ese acto creador se da constantemente.

1. Como dice el salmista: tú entretejiste las venitas y el color del cabello.

2. Él vive creando, está todo el tiempo trabajando a favor de la tierra.

3. Y si todo fue creado para él, él escoge: camina por la tierra y dice al Padre, a este yo lo selecciono.

C. Aquí el asunto es doctrina: no es que sean divididos.

1. Dios está en su trono, con millones de millones adorándole; quien trabaja es nuestro Señor Jesucristo.

2. Dios no fue a la cruz; los milagros en la tierra y en la iglesia los hace él.

3. Él nos limpia, nos perdona, nos santifica, y permite que llegue el Espíritu Santo a nuestra vida.

VIII. Él es antes de todas las cosas (v. 17).

A. Todas las cosas tienen consistencia en él: son sólidas en él.

1. Los dones son estables y seguros porque fue el Señor Jesús quien los hizo para nosotros.

2. ¿Usted cree que podría haber iglesia si no fuera él el que lo ha hecho?

B. Dice "él es", no "él fue": porque él siempre ha sido.

1. A él no se le ha hecho; él ha estado envuelto en todo lo que hay que hacer en la tierra.

2. Dio su vida, fue a la muerte, y aguantó treinta y tres años en tanta crueldad.

3. El tiempo presente describe la atemporalidad de la deidad: trasciende y traspasa los tiempos.

C. Él es el sustentador del universo y la fuente de su movimiento.

1. Tiene el control de cuántas estrellas hay; las lleva y las cuida, y decide cuándo una se acaba.

2. ¿De cuántos accidentes te ha librado? ¿Quién puede estar pendiente de ti veinticuatro horas?

3. Mientras lo escupían y lo azotaban, seguía controlando las leyes del universo.

4. Si dices "Señor, no me has escuchado", acúsate tú; a Jesús nunca lo acuses.

IX. Él es la cabeza del cuerpo, que es la iglesia (v. 18).

A. Su dominio no solo cubre el universo natural: se extiende al ámbito espiritual.

1. Cuando tú sientes algo, es la cabeza la que está hablando; y dices "esto es cosa mía".

2. Entonces tienes las manos paralizadas: no hay fruto, no hay nada que pagarte.

B. El cuerpo de Cristo es el vehículo por el que él ha escogido expresarse al mundo.

1. A donde tú vas, a tu trabajo, a tu familia: tú eres voz de Jesús aquí en la tierra.

2. Cuanto más tú te dejas, él va siendo en ti; y nos convertimos en hombres y mujeres sabios.

3. Cuántas veces uno abre la boca y hiere, ofende, grita y patalea.

4. "Yo reprendo y castigo a todos los que amo": él corrige porque ama.

C. Él es el principio de la nueva creación, el primogénito de entre los muertos.

1. Murió una vez por ti; si tú pecas, lo llevas a la cruz otra vez.

2. Se le llama Iglesia de Cristo porque él pagó, él fue crucificado, él repartió los dones.

3. El Espíritu Santo no iba a venir si no es por la sangre y la muerte de Cristo.

4. En los tres días llevó cautiva la cautividad, y los muertos salieron caminando por Jerusalén.

X. La esencia permanece.

A. La esencia es lo que persiste en un ser más allá de lo accidental.

1. Independientemente de los cambios superficiales, la esencia son los rasgos que hacen único a un ser.

2. En el día malo como en el bueno, esa esencia en nosotros es la sangre poderosa de Cristo.

B. Estando en la cruz, no dejó de trabajar.

1. Le pusieron la corona y le sacaron toda la sangre del cuerpo, y dijo: perdónalos, no saben lo que hacen.

2. Nosotros estaríamos llorando y quejándonos; él decía: perdónalos.

3. Pase lo que pase en la vida, la esencia de nuestro Señor se mantiene intacta.

C. En la vida no hay quejas ni lamentos.

1. ¿Por qué tengo yo que quejarme del Señor? No hay ninguna razón.

2. ¿Qué no tienes? Lo que no le has pedido a él.

3. Si no se te ha antojado lo espiritual, es que todavía te es placentera la tierra.

4. Despréndete, para que tengas la esencia del Hijo de Dios: Emanuel, Dios con nosotros.

Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz