Introducción: 51 "Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre." Cuando se tiene un encuentro como el que tuvo Natanael, nunca más se vuelve atrás. Yo, (la pastora) no entiendo de bajas y altas en el Señor y nunca lo entenderé. Cuando uno se encuentra con Dios, ya no se es igual. Cuando Jesús llega a nosotros, cuando lo sentimos, inmediatamente comenzamos a vivir una vida abundante. No se puede conocer a Jesús y no cambiar. Cuando conocemos a Jesús, hay un cambio y es radical. El que le busca no puede aceptar términos medios. El que está en este estado no le ha conocido aún. Cuando hay fuego no se siente esta condición ambivalente. El conocer al Maestro, es permitirle ser el dueño de nuestras vidas. Él creó, Él es la Trinidad, ¡Él es Dios! Cuando estaba creando al mundo, Él era el verbo, era la Palabra, estaba ahí. ¿Crees que Él tenía que morir para que hubiera en nosotros una transformación? Él dio su vida; se dio por completo. Caminó por la tierra creada por Él, siendo dueño y Señor. Aún así, se dio por completo. ¿Por qué entonces hemos de dudar y volver atrás?
Una de las hermanas líderes de la misión de Mega Zoé en Venezuela, me dice que todo lo da por pérdida y que lo que quiere es predicar el Evangelio. Cuando Él llega y transforma ya nunca más somos iguales.
Cuando voy a las Escrituras (la pastora) y veo como a un hombre, llamado Natanael, le llegó el día de la salvación, me maravillo.
Si nuestro encuentro ha sido con Jesús, ya no hay un ¿por qué?, ni una duda. Nuestro pensamiento se vuelve estable y serle fiel al Señor Jesucristo sobre todas las cosas se convierte en lo más importante. Natanael se acercó a Jesús, porque Felipe le habló. Con mucha desconfianza él va a ver que es lo que le cuentan del Maestro. ¡Nunca desconfíes del Señor! Él es digno de toda nuestra confianza. El que es malo es el hombre. No había nada que perder en ir a ver a Aquel de quien hablaban. Pero, su desconfianza no le detuvo. Su alma necesitaba a Aquel de quien se hablaba. Para nosotros, Él es una necesidad. ¿O crees que puedes vivir sin su presencia?
Leer las Escrituras es saber que Dios está hablando, cada palabra de la Biblia es en justicia. En ella no hay engaño. Pero, nosotros nos confundimos, porque al hombre no le interesa la verdad.
Natanael fue bienaventurado, porque en todo lo que él podía medir para desconfiar, con todo quiso ir corriendo detrás del día de su salvación. Había un Dios, con quien él se quería encontrar. Muchos se confunden tanto, y por eso no les ha llegado ese día. Pero, el Creador nunca dejará de ser, y nadie que sea un mortal nos ha de robar lo que Dios nos ha dado. Seamos sinceros. No hemos vivido o guardado con celo el día de nuestra salvación. Jesús limpió todo el odio que había en nosotros, todas las inseguridades. ¿Quién podría dar algo para limpiar tu pecado? Una madre puede donar un órgano de su cuerpo para cualquier hijo, pero no lo puede transformar. ¡Jesús sí! Aunque Natanael llega a Jesús con desconfianza, Jesús mirándole le dice: "¡He aquí un verdadero Israelita en quien no hay engaño!" Jesús lo vio distinto a como él llegó a sus pies.
Cuando Jesús le dijo al joven rico, "Vende todo lo que tienes...", él se tiró a los pies del Maestro. Y entonces Jesús lo miró con sus ojos de pureza. Y el joven se alejó del dador de la vida. Éste es el camino de Jesús, es el camino más difícil donde hay mucha entrega y mucha persecución. ¿Quién lo quiere? Solo los violentos. Mateo 11: 12 Es el único camino que nos lleva a la vida eterna. Juan 3: 36 Cuando Jesús miró a Natanael Él vio el corazón, pues Él mira donde nadie puede mirar. La gente no es franca. Nosotros hablamos de acuerdo a como nos conviene, no con sinceridad. Tú, que eres padre, ¿ Crees que tus hijos te hablan con sinceridad? El problema para el ser humano, es que el Señor mira el pensamiento. A Él no se le engaña, Él conoce las intenciones del corazón y así es que todos nos movemos, de acuerdo a nuestras intenciones. Busquemos la pureza de nuestro corazón. El Señor nos da mucho, compartámoslo con el que tiene escasez.
Mega Zoé es una familia, y por eso no somos igual que otros muchos y Dios prueba a los que son sus "Natanael". ¿Por qué nos conoce el Maestro? Porque su mirada se ha posado sobre nosotros. Porque, " Cuando te vi debajo de la higuera te conocí." El ser sencillo y humilde era lo que había en el corazón de Natanael. ¿Dónde están los humildes y sencillos? ¿No hay una higuera para ti donde ir a buscar a Dios como hizo Natanael?
Natanael se maravilló de que Jesús le dijera que lo vio en la higuera, y así le enseñaba su divinidad. A los que son como Natanael van a conocer conmigo (la pastora) los milagros y su divinidad. ¡El que le tiene miedo a lo que es su ambiente, escapa, pero aquel que solo teme a Dios, permanece!
Iglesia Cristiana Mega Zoe · Pastora Edith Cruz
Conocer al Maestro es permitirle ser el dueño de nuestras vidas
Juan 1:43-51
“Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.”
Cuando uno se encuentra con Jesús ya no es igual: no se puede conocer a Jesús y no cambiar, y ese cambio es radical. Conocer al Maestro es permitirle ser el dueño de nuestras vidas, como le pasó a Natanael debajo de la higuera. Estos son los puntos para la semana.
- El que le busca no puede aceptar términos medios; el que vive entre altas y bajas todavía no le ha conocido. Jesús, siendo dueño y Señor de la tierra que creó, se dio por completo. ¿Por qué dudar y volver atrás?
- Si nuestro encuentro ha sido con Jesús, ya no hay un ¿por qué? ni una duda: el pensamiento se vuelve estable, y serle fiel al Señor sobre todas las cosas se convierte en lo más importante.
- Natanael llegó con desconfianza porque Felipe le habló, pero su desconfianza no lo detuvo: su alma necesitaba a Aquel de quien se hablaba. Nunca desconfíes del Señor; el que es malo es el hombre.
- Jesús limpió el odio y las inseguridades que había en nosotros. Una madre puede donarle un órgano a su hijo, pero no lo puede transformar; ¡Jesús sí! Seamos sinceros: no hemos guardado con celo el día de nuestra salvación.
- El joven rico se tiró a los pies del Maestro y después se alejó del dador de la vida. Este es el camino más difícil, de mucha entrega y persecución, y el único que nos lleva a la vida eterna.
- Jesús mira donde nadie puede mirar: conoce el pensamiento y las intenciones del corazón. La gente habla como le conviene, no con sinceridad, pero a Él no se le engaña. Busquemos la pureza del corazón.
- Natanael era sencillo y humilde, y Jesús lo vio debajo de la higuera. El que le tiene miedo a su ambiente escapa, pero aquel que solo teme a Dios permanece.
Busca esta semana tu propia higuera: un lugar y una hora fija donde ir a buscar a Dios a solas, con sencillez.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
Natanael Debajo de la Higuera
Juan 1:43-51
Para leer en voz alta con los niños
“Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.”
Así lo dice la Biblia. En palabras sencillas: Jesús vio a Natanael sentado debajo de un árbol aunque nadie se lo había contado, porque Jesús lo ve todo. Natanael no creía que de Nazaret pudiera salir algo bueno, pero fue a ver, y su vida cambió.
- Felipe conoció a Jesús y enseguida corrió a buscar a su amigo Natanael. Cuando conoces a Jesús, te dan ganas de que tus amigos lo conozcan también.
- Natanael tenía dudas, pero no se quedó en su casa: fue a ver. Nunca desconfíes de Dios, porque Él siempre dice la verdad.
- Jesús vio a Natanael debajo de la higuera cuando nadie más lo veía. Jesús también te ve a ti: en tu cuarto, en la escuela y en el patio.
- Jesús no solo ve lo que haces: también ve lo que piensas y lo que quieres en tu corazón. A la gente la puedes engañar, pero a Dios no se le engaña.
- Cuando alguien conoce de verdad a Jesús, cambia. Ya no vive con un pie con Dios y otro afuera, porque deja que Jesús sea el dueño de su vida.
- Natanael era sencillo y humilde, y Jesús le prometió que vería cosas mayores. A los que lo buscan con un corazón limpio, Dios les enseña sus maravillas.
Si Jesús te ve en todo lugar, ¿qué te gustaría que viera en ti esta semana?
Escoge un rincón tranquilo de tu casa, como Natanael su higuera, y habla allí con Dios cada día.
Iglesia Cristiana Mega Zoé · Pastora Edermira Cruz
